Gestionando recursos.
Si entendemos nuestra sexualidad como un proceso continuo de mejora donde los balances han de crecer en positivo, si nos enfrentamos a cada encuentro íntimo como a una nueva oportunidad de alcanzar la excelencia, la actitud a tomar sería la de un buen director general de banca: alguien capaz de gestionar con desparpajo los propios recursos, y también los ajenos.
Imaginemos, pues, una cópula como un proyecto que requiere de una delicada estrategia de comunicación, un adecuado planning para liquidar complejos y un profundo saneamiento de prejuicios. Financiar arriesgados planteamientos nos llevará sin demora al triunfo. Ir al fornicio con irresponsabilidad, hombros caídos, manos en los bolsillos y a lo que salga supondrá, posiblemente, un garrafal fracaso de imposible rescate.
Escueto resumen de mis vacaciones.
Susana, perezosa en su siesta,
libertina y húmeda,
se transforma en menú degustación
¡divertido alimento!
salsa para hacer sopitas.


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