Erotómana

SusanaMoo

¡Atención!. No recomendado para menores. ¿Porqué?

  • Blog
  • Mis cuentos eróticos
  • placer en la lectura
  • Por qué soy erotómana
  • voyeur y exhibicionista
  • Sherezade proletaria
Erotómana »

24

Entendamos al viejo verde.

Publicado por SusanaMoo
17 septiembre, 2009

El viejo había sido un pajillero toda su vida. Uno de tantos que no había conseguido follar como hubiese deseado. Uno de los miles que siempre se quedó con apetito, de los millones que llegada su postrera hora lamentan lo poquito que han conseguido propagar su simiente. No es que hubiese deseado la continuidad de su estirpe por diversas canalizaciones femeninas, es que le hubiera encantado tener más calentones para recordar.

Se quedó con las ganas de hacerlo más y de hacerlo mejor con su mujer, tan antipática, tan tacaña. Se quedó con ganas con las putas, tan apuradas. El viejo sólo tuvo cancha libre de acción en su sexualidad solitaria y aquí sí que no había escatimado. De hecho iba a las prostitutas más por tantear carne que pusiera color a sus fantasías que por el polvo en sí. Al fin él lo pasaba mejor en el bar tomando copas con unas y con otras que en el cuarto con alguna, que lo exprimía en un plis plas.

“¡Me cago en San Dios!”, blasfemaba el que todavía no era tan viejo al comprobar que con su leche derramada la puta terminaba con él y allá se iban las cinco mil pesetillas, que era el pico que cobraban las lobas. De hecho él siempre sospechó que se metían algo en el chocho que le obligaba a correrse en un decir amén. Porque, de esto se acuerda bien el viejo, cuando tenía cuarenta y cinco años y empezó a visitar el club, todavía jodía – muy de vez en cuando- con su mujer y con ella tardaba por lo menos un cuarto de hora en irse, y sin embargo con las furcias ni tres minutos en venirse: era acercar la minga al conejo experto, y escapársele la eyaculación y con ella la erección, que no cundía el dinero.

Mejor partido le sacaba a las revistas, aunque resultaba peligroso tenerlas. Para  que su mujer no las descubriera las escondía en el coche, en el lugar más seguro: entre los huecos de los tubos del motor. El viejo, cuando todavía no era viejo, tiraba al monte después de la jornada laboral y se hacía sus pajitas tranquilamente en el asiento del conductor pasando páginas como cualquier hijo de vecino. La misma revista le duraba un par de meses y no costaba ni quinientas pesetas, así que echad la cuenta.
Lo mismo que le salen rentables las clases de informática -aunque no aprenda nada- porque la profesora consigue que le vuelva a hervir la sangre, con las caderas y las tetas, con sus carnes jamonas.
Ya no se le pone dura al viejo, y mucho menos eyacula, pero se excita a su anciana manera espiando a la profesora voluptuosa, esa niña que él sabe que no tiene novio ni marido, esa chica de la que tiene la seguridad de que el coño le arde en soledad, de soledad.

No será, sin embargo, el viejo el que arranque la soledad de Laura a golpe de estocazo de verga: tal apasionante labor se la depara el destino a Víctor, el mecánico afortunado, ese simpático joven tan regalado por la vida.

…………………………………………..

Este relato es el número 6 del conjunto de cuentos hilados: Crisol púbico

…………………………………………….

Si te apetece, envíame una imagen que adorne este texto a erotomanita(arroba)gmail.com o déjala en comentarios.

Mira las que han enviado:

Leer más »

Share

Categorías

  • Biografías eroticamente interesantes
  • Cantigas quentiñas
  • cine erótico o de temática sexual
  • Crisol Púbico. Novela erótica en capítulos
  • cuento erotico
  • Erotismo en la mitología griega
  • Jugando a ser sexóloga
  • Memorias eróticas
  • Microrrelatos Eróticos
  • mis lecturas eróticas
  • mis lecturas eróticas
  • Noticias sexuales
  • pies hermosos
  • Red sensual
  • Relato erótico interpretado con voz
  • relatos eróticos escritos por lectores para el juego "¿Qué tengo entre las piernas?
  • Sin
  • Uncategorized

Archivo

  • febrero 2012
  • enero 2012
  • diciembre 2011
  • noviembre 2011
  • octubre 2011
  • septiembre 2011
  • agosto 2011
  • julio 2011
  • junio 2011
  • mayo 2011
  • abril 2011
  • marzo 2011
  • febrero 2011
  • enero 2011
  • diciembre 2010
  • noviembre 2010
  • octubre 2010
  • septiembre 2010
  • agosto 2010
  • julio 2010
  • junio 2010
  • mayo 2010
  • abril 2010
  • marzo 2010
  • febrero 2010
  • enero 2010
  • diciembre 2009
  • noviembre 2009
  • octubre 2009
  • septiembre 2009
  • agosto 2009
  • julio 2009
  • junio 2009
  • mayo 2009
  • abril 2009
  • marzo 2009
  • febrero 2009
  • enero 2009
  • diciembre 2008
  • noviembre 2008
  • octubre 2008
  • septiembre 2008
  • agosto 2008
  • julio 2008

RSS

     RSS
  • Microrrelatos Eróticos
  • Microrrelatos Eróticos
  • Comentarios recientes

    • Tiberyas en Feo y cochinote, el rey del porno.
    • Chousa da Alcandra en Ni polla en la olla, ni coño en el chollo.
    • Kaplan en Ni polla en la olla, ni coño en el chollo.
    • Kitkat en Ni polla en la olla, ni coño en el chollo.
    • Zeltia en Ni polla en la olla, ni coño en el chollo.
    • Maruxxxxxela en Ni polla en la olla, ni coño en el chollo.
    • @tudanco en Ni polla en la olla, ni coño en el chollo.
    • Kitkat en Ni polla en la olla, ni coño en el chollo.
    • Coyote en Ni polla en la olla, ni coño en el chollo.
    • Wendy en Ni polla en la olla, ni coño en el chollo.
  • Estoy en facebook

    Mis pies
  • Mi selección

    Mi querido amigo
    El juego sexual de una bibliófila
    Piltrafilla
    Adán y la manzana
    Eva y la manzana
    Cana al aire, pelillos a la mar
    El juego sexual de perrita
    El juego sexual de un matrimonio castizo
    El juego sexual íntimo
    Una historia para los fetichistas de los piés.
    Mi marido y yo
    Gangsters
  •  

    febrero 2012
    L M X J V S D
    « ene    
     12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    272829  
  • Microrrelatos Eróticos
  • Meus escritos en galego

    Escritora erótica
  • De paseo

    • Mi otro blog, donde encontraréis los sitios que visito.

Creado con Wordpress | RSS| Tema WP Remix traducido por Fernando y adaptado por susanamoo.
Copyright 2012. Erotómana. Condiciones de uso. Todos los derechos reservados

  • Blog
  • Mis cuentos eróticos
  • placer en la lectura
  • Por qué soy erotómana
  • voyeur y exhibicionista
  • Sherezade proletaria