<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Erotómana &#187; flagelación</title>
	<atom:link href="http://www.susanamoo.com/tag/flagelacion/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.susanamoo.com</link>
	<description>SusanaMoo</description>
	<lastBuildDate>Thu, 02 Feb 2012 12:27:00 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0.1</generator>
		<item>
		<title>Cotilleo -padrísimo- (El gusto por la nalgada II)</title>
		<link>http://www.susanamoo.com/2010/03/cotilleo-padrisimo-el-gusto-por-la-nalgada-ii/</link>
		<comments>http://www.susanamoo.com/2010/03/cotilleo-padrisimo-el-gusto-por-la-nalgada-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 10 Mar 2010 12:34:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Susana Moo</dc:creator>
				<category><![CDATA[mis lecturas eróticas]]></category>
		<category><![CDATA[blog erotico]]></category>
		<category><![CDATA[flagelación]]></category>
		<category><![CDATA[las confesiones de Rousseau]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.susanamoo.com/?p=5420</guid>
		<description><![CDATA[(continúa desde &#8220;Donde menos se espera, salta la liebre&#8220;) En la cafetería de la librería hay alguna gente, personas desconocidas que por algún motivo me resultan familiares. Me siento, miro la portada, leo la contraportada: &#8220;Rousseau es autor de escritos políticos capitales y de tratados filosóficos sobre la bondad natural del hombre &#8230; , bla, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(continúa desde &#8220;<a href="http://www.susanamoo.com/2010/03/donde-menos-se-espera-salta-la-liebre-el-gusto-por-la-nalgada-i/">Donde menos se espera, salta la liebre</a>&#8220;)</p>
<p>En la cafetería de la librería hay alguna gente, personas desconocidas que por algún motivo me resultan familiares. Me siento, miro la portada, leo la contraportada: &#8220;<em>Rousseau es autor de escritos políticos capitales y de tratados filosóficos sobre la bondad natural del hombre &#8230; , bla, bla, bla&#8221;</em>, abro el libraco -de unas mil páginas- paso del prólogo y voy directa a esas &#8220;Confesiones&#8221; de Rousseau, que comienza en su infancia. Llevo unas diez páginas del libro y después de avisar de que tratará de ser sincero en sus confesiones, suelta una tremenda campanada que llama poderosamente mi atención:</p>
<blockquote><p><em>De igual modo que M. Lambercier sentía por nosotros el cariño de una madre, también tenía su autoridad, y la llevaba a veces hasta el punto de infligirnos el castigo de los niños cuando lo habíamos merecido&#8230; , ese castigo me encariñó todavía más con quien me lo había impuesto … porque en el dolor y en la vergüenza misma había encontrado yo una mezcla de sensualidad&#8230;  ¿quién creería que ese castigo de chiquillo recibido por mano de una mujer  fue lo que determinó mis gustos, mis deseos, mis pasiones, para el resto de mi vida?</em></p></blockquote>
<p>Pero, ¿qué es esto que nos cuenta Jean-Jaques Rousseau?  ¡su placer sensual pasa por ser cacheteado! Dios santo, nunca lo hubiera imaginado, ¿cómo es que no enseñan estas cosas en las clases de filosofía? me revuelvo en la silla, me acuerdo de vosotros: &#8220;<em>¡Espera que se lo cuente a los tertulianos de Erotómana</em>!&#8221;, levanto la vista del libro para frotarme los ojos por si lo que leo son alucinaciones y allí me encuentro al profe, dudando sobre dónde ha de sentarse, le saludo con una sonrisa pero no le doy pie a acompañarme, en este momento lo que leo me ha enganchado muchísimo y no deseo interrupciones. Sigo mi lectura:<br />
…<br />
<em>En lugar de desvanecerse, mi antiguo gusto de niño se unió de tal modo <a href="http://www.susanamoo.com/wp-content/uploads/2010/03/butt2271.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-5499" title="butt227" src="http://www.susanamoo.com/wp-content/uploads/2010/03/butt2271-199x300.jpg" alt="butt227" width="199" height="300" /></a>al otro que nunca pude apartarlo de los deseos que mis sentidos encendían … Así he pasado mi vida codiciando y callándome junto a las personas que más he querido. Al no atreverme nunca a declarar mi afición, la alimentaba al menos con relaciones que me permitían mantener su idea. Estar a los pies de una amada imperiosa, obedecer sus órdenes y tener que pedirle perdón eran para mí goces dulcísimos … por tanto, he poseído muy poco, aunque no he dejado de gozar mucho a mi manera, es decir, con la imaginación.</em></p>
<p>Flipo.  Recordad que sigo hablando del influyente filósofo suizo, escritor de libros tales como &#8220;El Contrato Social&#8221; o &#8220;El Discurso sobre la Desigualdad de los Hombres&#8221;. Qué valiente ¿no? Bravo por él, después de toda su vida silenciando su placer, va y lo canta a los cuatro vientos para la posteridad ¡me conmueve tanto que haya limitado su goce a su imaginación!&#8230;</p>
<p>Leyendo tamañas intimidades de Rousseau, me he olvidado de mi entorno, de repente recuerdo al tipo que me ha recomendado el libro, lo busco con la mirada,  ¡Oooh! Se ha ido. Lástima, me hubiera encantado agradecerle enfáticamente su recomendación. Rousseau me ha dejado meditabunda: ¿por qué resultan tan excitantes las nalgadas? ¿por qué se une tan alegremente el deseo a esa forma de sumisión en el caso de los azotados, a ese modo de dominación en el caso de los azotadores? Me dirijo a la caja, dispuesta a comprarme el libro, y cuando voy a pagar me dice la cajera:</p>
<p>- <em>El chico que acaba de salir me ha dicho que si usted compraba &#8220;Las confesiones&#8221;, que le diera esto</em>, la cajera me ofrecía un paquete con papel de su propia casa, es decir, el envoltorio de libro.</p>
<p>.</p>
<p>. Continuación:<a href="http://www.susanamoo.com/2010/03/el-vicio-ingles-gusto-por-la-nalgada-iii/"> El vicio Ingles</a></p>


<!-- Begin TwitThis script (http://twitthis.com/) -->
<div style="text-align:right;">
<script type="text/javascript" src="http://s3.chuug.com/chuug.twitthis.scripts/twitthis.js"></script>
<script type="text/javascript">
<!--
document.write('<a href="javascript:;" onclick="TwitThis.pop();"><img src="http://www.susanamoo.com/wp-content/plugins/images/tweetn-es.png" alt="Twitteame" style="border:none;" /></a>');
//-->
</script>
</div>
<!-- /End -->

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.susanamoo.com/2010/03/cotilleo-padrisimo-el-gusto-por-la-nalgada-ii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>16</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

