Jugando a ser sexóloga
Mujeres fuente
Hay mujeres que sueltan un chorreón de líquido, como medio vaso, desde la uretra cuando están excitadas. No es pis, ni huele, ni sabe a pis y las que lo disfrutan no gozan de orgasmo en ese momento, pero les resulta una vivencia preciosa de igual modo. Se les llama mujeres fuente y he de asegurar que no es un mito, aunque a las que no nos ha sucedido pudiera parecérnoslo.
He conocido a una hermosa mujer que consigue esa “eyaculación” después de un intenso ejercicio de concentración erótica y una energética estimulación digital en el interior de su vagina. La liberación de ese chupito le supone una alegría tremenda a mi amiga y se queda coloradísima y exhausta.
Siguiendo sus indicaciones, he intentado realizarme como mujer fuente concienzudamente. Me sé la teoría de carrerilla, que consiste en estimular el famoso punto g del fondo de la cueva. La caricia no ha de ser delicada sino por contra, ha de ejecutarse vigorosa y potentemente. La sensación es de que casi duele, pero también gusta. Al tiempo que se frota se ha de abandonar la mente y el cuerpo entero, por eso hacérselo a una misma es -creo- misión imposible y por ello decidí pedir ayuda a un amante mañoso.
El tío se esforzó un huevo. Le estoy muy agradecida, se lo trabajó muchísimo, ¡uff! nos lo curramos que no os hacéis idea, pero nada. Sólo he conseguido orgasmar una y otra vez ¡un chasco!
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Esta entrada la colgué -inacabada- hace unos días por error y solicitaba enlaces demostrativos de esta peculiaridad del sexo femenino, y aquí dos ejemplos, el primero es cortesía de Tiberio:
“Explicación científica del fenómeno de las mujeres fuente”
el segundo de Andrés López:
“Eyaculación de la mujer fuente en el porno”
Gracias a ambos.
Adivina qué tengo entre las piernas. Juego erótico-literario.
El juego que propongo consiste en que dados doce relatos eróticos de una fantasía sexual -todos escritos por anónimos participantes de Erotómana- adivinemos el sexo de sus autores.
Para que el juego se pueda llevar a cabo, 12 de vosotros debéis enviar un relato de entre 1000 y 2000 caracteres a mooerotico@gmail.com, especificando vuestra condición sexual. Ese correo electrónico no es mío, lo atiende el secretario voluntario Chousa de Alcandra que nos irá informando puntualmente del estado de cuentas. Recibido el último me los enviará eliminando el dato a adivinar – de este modo yo también podré jugar-.
Serán válidos todos los relatos desde el primero al duodécimo por orden de llegada, pero ya no admitiremos más a concurso para que no se haga pesada la cosa.
Se recomienda adjuntar una imagen por cuento.
Una vez realizadas las votaciones pertinentes, cada autor puede reconocer su texto, o no, como prefiráis. Ya cuando llegue su día hablamos del sistema de votación. Ahora, a otra cosa mariposa. A ver qué se os ocurre por ahí.
Penes o pirolas, pollas o vergas, falos, pililas, carajos y pichas.
Si eres mujer heterosexual y tienes la ilusión de tener un encuentro sexual con un desconocido dispones de una franca ventaja: pones un anuncio exponiendo el juego y llueven las respuestas; decenas de hombres querrán participar en el experimento como si de un concurso millonario se tratase. Curriculums sexuales atiborrarán tu buzón y al principio puede resultar estresante tener tanto trabajo de clasificación por delante. Incluso puede dar un poco de cosa tener que seleccionar a uno sólo entre tanto chico dispuesto y colaborador. Pero como es evidente que una mujer sola no puede atender tanta demanda, resulta oportuno mantener la cabeza fría, actuar de modo práctico y ponerse manos a la obra.
Hoy me apetece hacer un ejercicio de descripción de las fotos que brotaron, como flores, en mi email en aquella ocasión en que me animé a tantear el mercado.
Pues bien, para situarnos, las fotos se pueden clasificar en tres grupos:
a. los que enseñan la cara exclusivamente,
b. los que muestran el cuerpo completo
c. los que se limitan a enseñar el pene.
a. Los que optan por mostrar su cara escogen un primer plano de rostro amable. No es tan obvio saber por la cara de un hombre si es un amante generoso o si tiende a ir a su bola… pero bueno, algo ayuda.
b. El conjunto de los que enseñan su cuerpo completo. Éstos dan, si cabe más pistas, especialmente si se animan a enseñar chicha y rostro a un tiempo, lo cual no es nada común y son más dados a lucirse repartiédose en los siguientes subtipos:
b1. enseñan el cuerpo desnudo pero velan la cara,
b2. enseñan la cara, pero el cuerpo está convenientemente vestido.
(entiéndase que rabo y rostro rara vez se encuentran en la misma imagen, lo cual no deja de ser una lástima)
c. Es sorpresivo que el grueso de los aspirantes- y aquí quería llegar yo – se limiten a mostrar su pene. Este grupo conforman una buena tropa de rabos caseros que dificilmente dejan a una impasible. Penes tuttifrutti luciéndose en un brindis orgiástico: los encontré oscuros y claritos, gordinflones o esbeltos, gigantes, fibrosos, tan gordos que parece van a explotar, algunos rosados, otros negros como el carbón o de tonalidad púrpura, derechos, torcidos y retorcidos, libres o con condón puesto, rapados, con mucho pelo o con felpudo triangular, se podía ver toda la gama desde los cabezudos a los de glande de canica, vasectomizados, circuncidados, chiquirritines o mangallones, acompañados de sus pelotas, mirando al cielo -o directamente apuntando al objetivo-, altivos con pinta de pedantes unos, encorvados piadosos otros, inflamados sanguíneos o dormidos sobre el vientre, rugosos, brillantes, mojados, enjabonados, apretados, escapados del pantalón, escondidos tras el calzoncillo, colgantes, sujetos con ambas manos o con sólo un par de dedos, alguno con un mechero – se entiende que para tener un punto donde comparar-, otros con un pitillo al lado, por el mismo motivo -es de suponer-. Primeros planos o planos más discretos ¡cientos de pollas
salerosas dispuestas a ser la alegría de una dama!
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Terapia Sexual. Helen S. Kaplan
A veces, las personas somos gobernadas por modelos auto destructivos inconscientes, culpa, miedo, etc., que impiden el éxito en general y el placer en particular. Algo que resulta tan sencillo en el mundo animal como es el apareamiento, está en los humanos contaminado por un montón de síntomas psíquicos: los mensajes negativos sobre el placer sexual, la negación de las fantasías, la angustia por el desempeño, la auto observación obsesiva, etc.
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De almohadón en almohadón.
Sigo de vacaciones danzando de almohadón en almohadón. Sólo entro para avisaros de algunas colaboraciones mías que salieron estos días, por si a alguien le interesa:
En el blog literario masquepalabras referencia a: “El postporno era eso” de María Llopis.
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Contiño en galego para O Xornal Certo: O mariñeiro, a súa moza e mailo consolador.
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En la revista Sensuality (en sus quioscos cada mes), una sabrosa receta de fantasía y un cuento mitológico.
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(La imagen no hace referencia a mis vacaciones, como podríais pensar, sino al libro “El postporno era eso“)
Susana Moo ¿existe?
Ser Susana Moo tiene implicación cero en mi entorno amistoso, familiar o profesional. Aquí soy la que conoceis, esta especie de Scheherezade vocacional – a veces pareciera que el Sultán me decapitará si no voy a cuento por día-, escritora erótica de amplia presencia en la Red, con seguidores a porrillo e incluso algún fan, pero en mi pueblo nada de eso, ahí fuera no me re-conoce ni mi madre.
Llevo el asunto discretísimamente y jamás hablo de Erotómana, incluso sello mi boca con siete candados cuando en las tertulias de café surge el tema sexual (no se me vaya a ver el plumero), pero como comprendereis, albergo la ilusión de que alguna gente que aprecio conozca mi trabajo. Para conseguirlo, como quien no quiere la cosa, últimamente saco el tema del “interesante fenómeno blog en Internet” y entonces meto mi cuña bien metidita nombrando ciertos sitios – no eróticos, of course- que me enlazan. Dependiendo de los intereses de mis interlocutores diserto sobre unos u otros, por ejemplo, si son hombres suelo hablarles del blog de Kurioso “¡reportajes interesantísimos! periodismo amateur con muchísima profesionalidad“. Si son mujeres comento sobre el de Zeltia, el de Pitima o el de Wendy: “unas chicas que hablan de sus inquietudes o sentimientos, desde sus diferentes momentos vitales”. Si son galleguistas invariablemente les aconsejo el de Chousa: “un tipo de Antas del Ulla, con una retranca que no veas”. Si la cosa va de literatura, dejo caer Masquepalabras, y si va de psicología nombro el espacio de Luis Muíño. Ya si voy lanzada, me explayo sobre las bonanzas del Xornal Certo “ un periódico pequeño con un montón de noticias culturales y entrevistas interesantes, que ya le gustaría a La Voz“. Recomendar Certo es posible que sea pasarme un poco porque mi colaboración allí es exhaustiva (hoy, por ejemplo, sale Informático traducción al castellano del cuento homónimo en galego, uno de los primeros de mi colección).
Reconozco que es un método un tanto sinuoso para enfilarles hacia aquí, pero ¡me gustaría tanto que alguien del “real world” me hablara de Erotómana! ¿Qué opinarían? El caso es que por ahora nada de nada, no hay constancia de Susana Moo ahí fuera.
Claro que a veces las dos vidas se interrelacionan y estos días me ha sucedido un caso que me ha mosqueado ¿es posible que lleve yo la erotomanía pintada en la cara?, es una anécdotilla que os iré narrando en los días venideros y que me dará pié a profundizar en esa curiosa filia que es la flagelomanía, de la que soy inquieta expectadora morbosa.
Como el asunto de marras tiene miga y me ha quedado algo extenso lo he dividido en tres episodios (más un epílogo) que iré colgando los próximos días.
Guión:
1. Donde menos se espera, salta la liebre.
Os animo, una vez más, a participar de esta nueva aventura donde nos
adentraremos en el atractivo que suponen unas hermosas nalgas mullidas, y lo apetecibles que resultan esos mofletes del culo para ser cacheteados y puestos bien coloradotes.
¡Venga, venga! ¡subiros al tren, que voy de corrida!
Un microrrelato sobre una paja la mar de original.
Está claro que el modo más sencillo de masturbar a un hombre es sosteniendo el pene erecto a puño lleno y agitarlo con frescura, ritmo y velocidad constante hasta que eyacule.
Tal fórmula es practicamente infalible y está más vista que el tebeo. Nosotras, artistas sexuales, hemos de innovar y experimentar y hoy os propongo un ambicioso y fascinante proyecto de cascársela a un buen mozo empleando únicamente dos dedos.
Pueden ser los dedos de vuestra elección, pero ¡cuidadín las comodonas! seguro que estais pensando en emplear índice y pulgar; éstos dos formarían un aro que rodearía al falo y la paja sería coser y cantar. ¡No, no! Olvidemos los lugares comunes ¡empleemos nuestros meñiques! el de la mano izquierda y el de la mano derecha.
¡Ánimo chicas! Conseguir que un caballero eyacule a borbotones empleando exclusivamente los meñiques nos llenará de orgullo y de contento.
……
Imagen regalo de Juan nadie:

Infidelidad moderada III. Desarreglos sexuales de los casados infieles: causas.
Viene de: Infidelidad moderada I
Y de: Infidelidad moderada II
Para entender las causas que operan en el individuo y provocan algún tipo de disfunción sexual en encuentros fortuitos – impotencia o eyaculación precoz, mayormente- me ciño al libro “La Nueva Terapia Sexual” de Helen Singer Kaplan. Me centraré en las causas que inciden directamente en el casado infiel esporádico -poco acostumbrado a situaciones de tan elevada tensión nerviosa-.
Lo que aparece en cursiva lo he tomado literalmente de este estudio que la sexóloga Kaplan realizó allá por los años 70, época de liberación sexual y de intentos serios de desmoronar tabúes que rodeaban al sexo, todavía rodean.
Entre las fuentes específicas de ansiedad que suponen obstáculos para un disfrute sexual pleno figuran las siguientes:
- Evitación inconsciente de una sexualidad satisfactoria. La conducta sexual puede hallarse presidida por culpa inconsciente. La erección es un reflejo autónomo que no se puede producir por encargo. Una situación capaz de provocar sentimientos de culpa puede crear suficiente conflicto como para que se sea incapaz de responder sexualmente a esa situación.
- Exceso de crítica sobre la propia capacidad de agradar al compañero.

La bella danza de los caballitos de mar.
Coincidiréis conmigo en que un hombre acostumbrado a satisfacer a su única mujer durante un período de tiempo largo es posible que se sienta tan culpable como inseguro. Tener una aventura con Susana Moo, además, requiere bastantes dosis de valentía pese a que, por supuesto, detrás de la “Erotómana” marisabidilla arriba firmante se encuentra una mujer con sus -mis- propios miedos e inseguridades.
Recalcar que gocé entre sus brazos – vale, entre las piernas un poco menos- y que resulta sumamente frustrante una impotencia masculina si el tipo ha desarrollado exclusivamente una sexualidad genital, y se queda apampanado si la verga no responde. No fue el caso, puede que a nivel inconsciente mi amante tuviera sus conflictos, pero a nivel consciente se portó como un señor.


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