microrrelatos
simpatiquilla
Me hace mucha gracia quedarme prisionera bajo un hombre después de su derrame. Aplastada bajo el sudoroso cuerpo de un caballero felizmente derrotado.
Es divertida esa posición tan peliculera de tener un tipo encima, y yo mirando al techo ojos abiertos, pensando en mis asuntos. Se ha visto en tantas películas, que da risa.
Me pongo simpatiquilla conmigo misma.
- ¿Y si se hubiese muerto?
Pero qué va, lo común es que sólo se haya corrido.
San Antonio milagreiro.
Hoxe no santoral celébrase san Antonio. Qué boíño san Antonio!
Disque se tes necesidade diso que posúen os homes -ai!- e as mulleres non temos, se pregas para conseguir aquelo cóncavo que encaixa co noso convexo, o santo cho concede. Non hai moitos empregados de Deus que intercedan por unha cando a fame está debaixo do embigo, i é de agradecer.
A mesma Rosalía de Castro pregáballe:
Meu santo san Antonio
Daime un homiño
Anque o tamaño teña
Dun gran de millo.
Oración
Doy gracias por mi tacto, por poder sentir la dureza de la verga entre mis manos.
Doy gracias por mi olfato que me permite absorver la esencia invisible de la verga que sostengo entre mis manos.
Doy gracias por la vista, y con ella, la posibilidad de mirar esta verga perfumada que sostengo entre mis manos.
Doy gracias por tener sentido del gusto, y con él, la suerte de saborear esta verga perfumada, que miro, paladeo y sostengo entre mis manos.
Doy gracias por mi oido que me permite escuchar los sonidos acuosos de esta verga perfumada, que miro, paladeo y sostengo entre mis manos.
Y doy las gracias, emocionadas gracias a la vida, por dotarme de fantasía e
imaginación para, en caso de no disponer de la hermosa verga perfumada, de sonidos acuosos que miraría, paladearía y sostendría entre mis manos … disfrutarla de igual modo (o casi).
La erección de los hombres buenos
Me atraen especiamente los empalmes de los hombres buenos, las erecciones de los caballeros de alma generosa en cuyo pecho puedes apoyar la cabeza confiada.
Me interesan las durezas firmes -como roca- de esos tipos íntegros que si te ven en apuros te echan una mano, pero no sólo son amables y serviciales con la mujer bonita, eso lo hace cualquiera, sino también con la vieja borracha y sucia…
No me interesan las pililas infladas de los presumidos de galantería pomposa que todo su mérito radica en que te dejan pasar delante, si no aquellas pollas turgentes de los que regalan, desinteresadamente, su tiempo y su energía.
La verga tiesa y brava de los hombres de buen corazón. No sabeis hasta que punto son estupendas esas mandungas generosas, espléndidas.

El "antimodelo" Toni Ward fotografiado por Patrick Hoelck. No sé si es un buen tipo, pero aquí lo parece (desgraciadamente, no conozco su pene).
sexo por doquier
¿Es cosa mía o hay manifestaciones sexuales hasta en la sopa?
El pitorro del seguro del coche cuando se abre con el mando ¿no es fálico saltando tan indecente?, el jabón de manos al que hay que apretar para que suelte el chorillo, ¿no semeja una eyaculación masculina? Y el café, cuando por fin sale a borbotones… ¿no es orgásmico?
El acto de enchufar, el de regar con la manguera, ¡meter el churrito en el chocolate!
Por no ir a lugares comunes de la frutería, como el pepino, el calabacín, o de la pescadería: las almejas, los mejillones y demás vulvas. O de la carnicería: los chorizos, salchichones y longanizas…
¿No es acaso tremendamente lascivo el freno de mano de los coches que se toma a mano llena y se yergue sin pudor?, ¿no es sospechosamente perversa la llave que entra en la cerradura? ¿no es obsceno el descorche de vino y no digamos el de cava?
¿me paso?
fin de fiesta
¡Qué ímpetu llevas! Cabalgando mis costas, fiera pareces, que no hombre cabal.
¡Qué briosa voy! … ¿Me ves? Meneo mis caderas que miras desde ahí atrás. Mis fluidos suben y bajan y tú rebufas.
Todo mi pubis está resbaloso, todo tu pubis pegajoso.
Me giro para verte de frente, para que me veas, para que nos veamos y nos acordemos que somos tú y yo. Abro piernas y brazos como una flor.
Mi cara está ahora sin misterios, carnal, no tan bella…pero ¡tan bella! Me sonríes de lado, te sonrío de frente.
Quieres quedar bien, quieres quedar como un machote y me zumbas a placer ¡Cómo te gusta esa velocidad! Yo también la gozo pero no pierdo la conciencia, todavía no pierdo la cabeza. Sin embargo, meneo mis caderas como endemoniada, gimo exageradamente.
Esos ¡ayes! hacen que ambos perdamos la concentración pero es un juego y creo que te la pone todavía más dura. Está a reventar tu hermosa verga, toda roja e inflamada.
Golpeas con brío, parece que quisieras fecundar a todas las mujeres en mí. Ya voy perdiendo los sentidos y me vuelvo más exigente. Te agarro los hombros fuerte, casi te clavo las uñas pero ni te enteras, ni me entero. Ahora tú bufas, gruñes y rechinas los dientes porque estás a punto de olvidarte de ti y sabes que anticiparte a mí sería una rendición.
Ya respiro como si me faltara el oxigeno, como si me fuese a dar un síncope, hasta que comienzo a decir palabras inconexas con poco sentido gramatical y con pinta de ser groserías o palabras de amor.
Y ya, sin más dilación.
Después de un rato sale de mí tu pene derrotado.
Colocación del pene
Cuando voy a una reunión profesional me entretengo pensando cómo la tendrán colocada mis compañeros de trabajo.
Aunque se les vea tan serios ahí sentados, con sus corbatas y sus punteros, todos llevan la polla puesta y de algún modo se la colocarán.
Disimuladamente miro sus paquetes y evalúo posibilidades. Ya sé que no hay que fiarse de las apariencias, que aquello que hace mucho bulto son los testículos, lo otro es muy difícil de intuir, salvo que en alguno asome un principio de erección, que no sería la primera vez.
Hay cuatro modos probables: izquierda arriba, derecha arriba, izquierda abajo, derecha abajo.
Porque al centro, raro.
Personalmente me da igual que la pongan a la derecha o a la izquierda, pero prefiero que la coloquen hacia lo alto, no me pregunteis.
Sin embargo, juraría que ganan los que se la colocan derecha abajo. Pero en fin, que cada uno se ponga la polla como le salga de los huevos (cojones).
Semen como cosmético
Harto sabido es que el fluido seminal que los hombres expulsan al eyacular es el mejor de los productos para la conservación de la piel femenina.
El emisor ha de estar sanote, oxigenado y bien alimentado. También es importante vigilar el estado psicológico del individuo, se le tratará con cariño, excediéndose con mimos y elogios. El cerdo con yingsen ayuda a que el amo del codiciado fluido se ponga a tono, también los mejillones, las almejas y los percebes. Las pipas de girasol favorecen la fuerza y calidad de los espermatozoides, que penetran en capas subprofundas de la piel y allí se descomponen dejándonos la piel de escote, cuello y rostro resplandecientes. El ajo incide en la circulación sanguínea, de modo que favorece erecciones rápidas y duraderas.
Para que la loción ejerza los mejores resultados han de seguirse rigurosamente estas pautas de cría y uso. Como este cosmético ha de extenderse todavía fresco y calentito, conviene ser cuidadosa con el embalaje que a modo de émbolo expulsa la ambrosía. Cuanto más agitado salga el producto, más cargadito de oligoelementos y minerales estará.
Lo mejor es recibirlo bien abierta, con todos los poros de la piel de par en par.
Conto erótico do mirón e as marisqueiras
O home, cos pantalóns abertos, abanea o seu pene, firme, duro.
¡Como lle gusta miralas dende aquí, agochado na praia!
Elas non se decatan da presenza del, están a traballar e teñen ben que facer.Mellor, riríanse del. Así pode contemplalas a pracer mentres masaxea amodiño esa bomba a piques de estoupar.
Son unhas trinta e todas locen os seus fermosos, redondos traseiros. Dobradas pola cintura, coas pernas un pouco abertas, rabuñan na area cu en pompa.
As marisqueiras, na beira do mar, apañan ameixas pintas..
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Este foi un dos micro relatos que presentei hai un ano ao concurso Ferve a rede, unha foliada literaria caralluda coa que o pasei de medo escribindo e lendo, ainda non tiña o blog de meu, e foi a miña “saída do armario”, o primeiro que deixei ler despois de tanto tempo a escribir na penumba. Daquela, tanta emoción tiña, presentei contiños pequerrechiños a esgalla: “Lambe!” e “ A papuxa na caluga, “Xeado quente” , “Bifálico”, entre outros. Gañei o segundo premio, supoño que o premio á perseverancia, que me deu para facer unha festa de moito santísimo. Conto a parranda aquí.
Repiten o concurso nesta nova primaveira, anímovos a participar e pór por escrito, moi reducidas, vosas fantasías sexuais. Cantos mais sexamos, máis troula.
el peinado
Por fin he encontrado el peinado que más le conviene a mi chochito. Hasta que no se encuentra el estilo que más favorece a la propia fisonomía se pasa fatal, con la maquinilla, la cuchilla, las tijeras. Y es que es una zona que requiere laboriosidad si se aspira a unos resultados perfectos.
Esta vez me quedó monísimo. Intentaré describirlo: el pubis lo mantengo frondoso, con mi pelo ensortijado abultando como un centímetro, creciendo en intensidad desde los bordes claros hasta el centro bien tupido, muy años veinte. Ahora bien, desde el comienzo mismo de la rajita hasta el final de la misma, allá en la retaguardia rape total, ni el menor atisbo de que pudo haber vello en esa zona.
Con este nuevo look mi entrepierna produce un efecto impresionante: al levantar la falda se ve una mujer antigua, una Carmen española con concha poderosa, casi gitana, pero si el interesado abre mis piernas… ¡Tachán! las carnes desacomplejadas brillan sin obstáculo piloso, como las de las revistas porno.
Es un flipe mi nuevo peinado.
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Escucha este relato interpretado por la voz de Lipa Benet









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