Nerviosa, excitada y preciosa.
Zulema me espera a las siete menos cinco de la mañana con la melena alborotada y esa deliciosa expresión de vulnerabilidad que tienen los que recién se han despegado de la almohada. Me hace gestos para que entre en el porche. Nos abrazamos, qué calentita está, blanda y mullida. Llevo puesto mi pijama corto de seda azul añil y ella un breve camisón de algodón blanco. Gesticulamos decidiendo si entramos en la cama desnudas o con las prendas puestas. Decidimos que desnudas. Me quito la parte de arriba, luego la de abajo y ella se lo quita todo de una vez, nos miramos y nos sostenemos las manos, apretándolas fuerte, dándonos ánimos mutuos para la hazaña que pensamos abordar. No es la primera vez que la veo desnuda y su desnudez me encanta porque es absolutamente curvilínea, mujer por los cuatro costados, con sus senos llenos y sus incipientes pistoleras contenidas a base de prescindir radicalmente de los helados que tanto le gustan.
- ¿vamos?, me pregunta.
- Vamos, le respondo.
Nada más entrar en el dormitorio vemos al musculetas repantingado en el centro de la cama boca arriba, durmiendo a pierna suelta y gozando de una sublime erección, vigoroso empalme de ensueños. Nos entra una risa boba que nos obliga a salir del cuarto. Nos tapamos las bocas mutuamente y hacemos ejercicios de respiración para relajarnos.
- ¿Ya?, pregunta.
-Ya, respondo.
Ahora vamos directamente a la cama sin mirarnos la una a la otra, cada una nos introducimos por un lateral. Nuestros cuerpos rozan inevitablemente el de él, qué hombre más apetecible, está súper bien hecho, sus pectorales impresionan así de cerca, es Adonis. Debe ser de los de dormir de oso, porque ni se inmuta cuando Zulema pasa su mano por sus abdominales. Me mira golosa y nos guiñamos un ojo al unísono, la risa boba amenaza con volver pero conseguimos ahogarla. Hay que ser serias, no es momento de cachondeos pueriles. Le enseño la palma de mi mano con los dedos abiertos y los agito para que enlace los suyos a los míos y así, en comunión, dirigimos nuestras manos lentamente al miembro despabilado de ese cuerpo dormido.
Zulema está nerviosa, excitada y preciosa, se muerde el labio inferior, le brillan los ojos y sus pezones apuntan al frente. Entrelazados nuestros dedos, aprisionamos la verga con las manos. Muy despacito subimos y bajamos a lo largo del tronco portentoso del grueso falo, apretándolo apenas, desde los huevos al prepucio. Es muy agradable el calor y la textura y Zulema y yo gozamos con el indiscreto masaje. Entonces él gimotea todavía durmiendo y se revuelve inquieto. Con su agitación, la verga se descapulla mostrando un brillante glande rosa intenso que recuerda aquellos helados tabú para Zulema. Pero este pastel está caliente ¡su polla arde! y se enerva más y más con nuestras caricias compartidas.
De repente Chorbo despierta, abre legañosamente un ojo y su mirada enfoca directamente a su polla. La mira atontado con expresión complaciente y tarda un segundo en entender que allí hay muchos dedos participando. Se queda mirando apampanado, como si todavía no se le hubiese despertado la capacidad de contar. Sin embargo segundos más tarde ya tiene ambos ojos abiertos-como platos- y mira a Zulema. Luego pestañea y me mira a mí. Su rostro gesticula como en estado de shock y se revoluciona todo. Parece como si se sintiera preso o atosigado porque pega un brinco y salta ágilmente de la cama. Su miembro viril, antes tan robusto y sereno, brinca ahora ridículamente, los huevos agarrotados en la base.
- ¿qué hacéis?
La respuesta es obvia pero aun así Zulema le explica pacientemente:
- Queríamos darte una sorpresa.
¡Buena estrategia de márketing! qué arte tiene mi niña para vender el producto. Las dos sabemos que más que una sorpresa hacia él, nuestra actividad iba encaminada a un homenaje hacia nosotras, pero su enfoque es magnífico.
- Sí, una sorpresa, digo acercándome a Zulema.
El tipo, con expresión horrorizada, como si tuviera dos pirujas delante, se pasea a grandes zancadas por el poco espacio que le permite el bungalow. Su miembro, en evidente declive, insiste en brincar sin ton ni son entre sus piernas. Chorbi se frota la cabeza con las manos como hacemos los simios para pensar mejor. Luego exclama:
- ¡La puta hostia!, y sale disparado al baño.
Escuchamos como mea, Zulema me mira, está toda colorada, yo también me siento bastante acalorada, le hago el gesto de “no te preocupes que no pasa nada”, ella se encoge se hombros. Nos acercamos la una a la otra. Le beso la frente, me besa la mejilla y se acurruca en mis brazos. Es un poco rara la situación, las dos tumbadas abrazadas desnudas en una cama caliente esperando a ver si el fulano se digna a salir del baño y decide qué cartas tomar. Ya está tardando, hace un buen rato que tiró de la cisterna y Zulema y yo, distraídas con nuestras cosillas, ya empezábamos a olvidarnos de él cuando, de repente, sale apresuradamente del cuarto de baño con el bañador puesto, coge la puerta y exclama:
- ¡Me voy a la piscina!
Y en verdad os digo que nos importó un pimiento.
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Comentarios
Pobre niño, se asustó, tal vez temía no estar a la altura de las circunstancias, no saber desenvolverse ante dos hermosuras de mirada pícara y frondosa imaginación, seguro que éstas le habrían ayudado a superar cualquier duda, pero… él se lo perdió.
¿Y las niñas? ¿también se quedaron apagadas? ¿o se decantaron por disfrutar de los placeres de Sapho? espero que ésto último, pues el madrugón estival merecía premio y apostaría a que este disfrute carnal de ámbas en nada desmerecería del esperado y malogrado ménage à trois.
Tal vez, tal vez… tras el baño… recapacite el mozo, pero veremos si le permiten unirse al juego.
Que desastre , al final se sale por patas ,espero que al menos disfrutarais la una de la otra, solo con el hecho de teneros dentro de la cama ya seria un sueño .Pero la verdad es que tu amiga ya te aviso de que era un puritano.
susana, como te gusta dar sorpresas, llevas la hjistoria por donde no esperábamos… o si? hay tipos y tipas que solo se gustan de sí mismos/as.
Pero, por otro lado, me gusta que un tío decida por sí mismo y no que las mujeres demos por hecho que ellos siempre van a dcir SI.
Que opinaría cualquiera de nsotras si de pronto al despertar está tu novio y un amigo suyo acariciándote el clítoris? ![]()
jajjaja no, no vale pensar el “aquel amigo en concreto”, si no cualquier amigo, “cualquiera” … irse al baño y tardar en salir sería poco melodramático!!!!!
Ademas de esperar que todo fuese un fiasco, creo que la primera que lo sabia era la propia Zulema. En otras palabras, tengo la impresion de que jugo con las cartas marcadas. Ya presumia de la probable espantada del cachas, y por lo tanto, una ocasion maravillosa para darse un buen revolcon con Susana que por otra parte, es lo que le apetecia de verdad. Espero por lo tanto, que hubieseis aprovechado la mañana y espero Susana que nos lo cuentes con pelos y señales. Del chicarron…poco que decir…Quizas lo que se dice siempre “todos los tontos tienen suerte” o…” Dios le da dientes…..” Cuando deje de hacerle caso a ese monton de musculos y ejerza el otro (o sea el coco), se arrepentira de la ocasion que se perdio…
Independientemente de que Chorbo sea un ególatra empedernido (que sí), es muy interesante la visión de Zeltia de cambio de roles sexuales.
Que si fuese el cuento al revés: dos amigotes veraniegos que van a meterle mano a hurtadillas a una bella durmiente, lo veríamos diferente. Nuestro subconsciente cargadito de estereotipos nos llevaría a juzgar los hechos de otro modo, ¿a que sí? Nos cuenta entender que un machote rechace a dos mozas garridas. Pero es lo que hay, algunos no quieren y coincido con Carlos, Tutti y Chuslalia, mejor que las mujeres sepamos montárnoslo solitas para no depender tanto de un rabo, por apetitoso que sea.
Tiene, parcialmente,Zeltia razon en una cosa: ” que opinaria cualquiera de nosotras…..”. Mi opinion es que de este machote, no cabia esperar semejante espantada. Un narcisista como parece que es, me lo imaginaba haciendo el numerito delante de las dos mujeres que, en su coco no podia ser de otra manera: debian caer rendidas a sus pies ( o mejor…adorando a su preciosa verga…), aunque luego fuera todo un poco de desastre. Como ya el asunto esta saldado…mejor sera que nos enteremos si habeis aprovechado el tiempo o…tambien os habeis ido a la piscina…
Opino como Zeltia, con un añadido. En la guerra, como en el amor y el sexo, todo vale. Una vez dentro del todo vale, nos vale dentro de nuestras condiciones y no necesariamente nos valen las de otros.
Tal vez, si en lugar de una sorpresa hubiera sido consultado, los resultados habrían sido diferentes. Yo en su lugar habría hecho lo mismo, si aparece alguien en mi cama sin consultármelo antes, ya puede ser la virgen maría o la buenorra más potente del mundo que mi primer impulso es sacarla de ahí (y luego ya veremos, pero de primeras fuera).
De quien estamos hablando ? De un teorico narcisista. No ? Pues si su respuesta fue la que fue, no responde a tal categoria. Si acaso, la de un tio asustado ante tamaña sorpresa y que no sabe (supongo que pensaria) como hacer frente a dos mujeres que lo primero que hacen es, a dos manos, acariciarle su pene. Lo que creo es que Zulema intuia su respuesta ( a no ser que lo acabase de conocer).
Y luego nos llamas aguafiestas a los demás… Anda que…
Pero también te digo que a mi ya no me pillas por sorpresa… ya sabía que el chorbo iba a mojar el churro pero en la piscina… jaja
Bueno, entonces que…. tendrás tercera parte pues…
¡Hombre UNo Que Pasaba! cuánto tiempo. Pero piénsatelo niño, mira que si se te aparece la Virgen montas altar perigratorio
Nanai de tercera parte por mi parte, amig@s. Continúo mis vacaciones! (claro que si alguien se anima: dejo abiertos los comentarios).
au revoire!
Qué buen relato Susana!Y qué buenas fotos!
Y cómo nos dejaste fantaseando con la última parte…
Creo que una solución intermedia entre consultar al muchacho y sorprenderlo por la mañana, puede ser la típica secuencia de las películas: los tres juntos cenando, vasos llenándose de alcohol, música funky o un poco de jazz sonando de fondo, Zulema danzando sensualmente en solitario, Zulema bailándole sensualmente a Narciso, Zulema incorporando a Susana sin soltar a Narciso…
¡Os cae bien! Por ir de sobrás. Que uno no puede entrar en un supermercado y llevarse lo que quiera por muy loable que sea el fin. Que no.
En cualquier caso, muy feliz de leerte.
Sin duda es una bonita historia. Pero como todas, o la mayoria, tienen un final imprevisto…Cada uno de nosotros, la escribiria, en un momento determinado, posiblemente de una forma diferente y en otro, distinta…Felicito a Susana por lo bien que escribe, por su imaginacion, por su buen gusto….y sobre todo, porque nos implica a todos sus lectores…y ademas, nos implica en situaciones que en algun momento vivimos…soñamos…deseamos….Enfin..en nuestra vida cotidiana e intima.Cuantos narradores pueden hacer eso ? No lo se, pero seguro que muy pocos…
Jajajaj,…tus bofetadas de realidad siempreson refrescantes. E interesante el tema de los roles y los prejuicios y estereotipos que algunos apuntan aquí…
Buen relato. Buen final.
Me recordó una pesadilla erótica que tuve una vez. Quien tocaba era el mismísimo demonio en el cuerpo de Dolores O’Riordan…………Igual me levanté gritando y corriendo ¿no serías confundida con algún ente demoníaco?
As moi pillas quixestes meterlle unha pulla coa polla, e acabastes facéndovos unha palla…Boeno, tamén ese pode ser un final feliz!
Bicos
Bueno. Me alegro de que os gustase ( a los que os gustó) y pese a mi compromiso de continuar mis vacaciones, el post siguiente se autopublicó ayer por motu propi y era un borrador, estaba hecho un cristo de redacción. Ya lo he arreglado, disculpas a los que entrasteis y os encontrasteis con semejante desvarío filosófico.
Gracias por pasaros.
Así pasa . . . quizá le faltó tiempo para entender de que se trataba . . . como decimos en México “ni como ayudar al compadre”
En fin . . .


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No puede ser mas tonto este tio