Cincuenta Sombras de Grey. E.L. James
Si el ideal de mujer en el porno es una moza esbelta a tope de curvas, de pelvis atlética que se pirra por el sexo vaginal, anal y bucal y que, por supuesto, es multiorgásmica, el ideal de hombre en la novela romántica femenina es Christian Greig, el protagonista del libro “Cincuenta Sombras de Greig”.
Greig es un tipo de veintitantos con el porte de un treintañero, el saber estar de un cuarentón y los gustos sibaritas de uno en la cincuentena. Un tipo guapísimo, elegantísimo, con un cuerpo 10 que además es millonario selfmade, dueño de un negocio hiperrentable que le permite tener un par de mansiones, jet privado y un helicóptero que pilota con soltura. Además, con sus dedos largos y hábiles toca el piano divinamente, y con esos mismos dedos hace maravillas en el cuerpo de la mujer. Un tipo detallista y dadivoso -a Ana, la protagonista le ahoga a regalos, desde un Mac última generación hasta un descapotable, pasando por todo un vestidor de ropa exclusiva. Y la lleva a los restaurantes más chic y en su bodega envejecen los mejores vinos … ¡qué sueño de varón! pero callad, que para más inri, tiene Cristian un irresistible lado canalla, una polla puntualmente erecta y un condón en el bolsillo que se enfunda diligentemente por motu propio cuando la ocasión lo requiere.
Ana, por contra, es una chica normal y corriente, estudiante de último año de facultad que curra en una ferretería y que se siente el patito feo. Cuando conoce a Christian nunca se ha enamorado y es virgen, pero ojo, no sólo virgen vaginalmente: a sus veintiún años nunca ha disfrutado de un orgasmo. De modo que Ana flipa, alucina por colores con la aparición de un gentleman tan sumamente mañoso que ya el primer día que la toma, antes incluso de penetrarla, consigue que ella se corra en primicia. Y luego ¡hala! ya todo el libro orgasmo va, orgasmo viene. Menudos polvazos le endosa el Greig, cañeros y al mismo tiempo llenos de ternura en los preámbulos y de besitos en los momentos de euforia postcoitum. La autora – E.L. James- se enrolla y el sexo está narrado de modo bastante explícito -teniendo en cuenta que estamos hablando de un best seller anglosajón- y lo salpimenta con un interesante toque sadomaso … aunque si Sade levantara la cabeza se descojonaría con este sadismo light. En cualquier caso, lo que he encontrado novedoso eróticamente hablando es que el centro del deseo no es el cuerpo de la mujer. Aquí las descripciones se deleitan con el guapo Christian que ¡cómo le caen los pantalones, ché! y qué bien huele y qué modo más excitante de tocarse el pelo y qué decir de sus miradas.
De modo que estamos ante un pastel perfecto para encandilar a las modernas lectoras de novela romántica. Con una narración dinámica de frases cortas y diálogos bien estructurados, engancha desde el primer momento y hace pasar un buen rato. Claro que como yo soy una sabelotodo, y ya hace tiempo que vengo observando los daños colaterales que a las mujeres nos infringen estas lecturas rompecorpiños, os prevengo contra el chute que supone Christian Greig. Acordaos de esa tendencia nuestra a la perversión romántica que nos paraliza en ensoñaciones idealistas sin fundamento para la vida práctica, que nos llenan la cabeza de pajaritos y nos mantienen subyugadas a fantasías de bellas durmientes que esperan roncando a ser despertadas por príncipes azules. De modo que cuidaos, chicas, de la lectura de Cincuenta Sombras de Grey … aunque, bien mirado… ahora en verano podemos permitirnos un poquito de perversión.
Cincuenta Sombras de Grey. E. L. James. de. Grijalbo
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Sobre la perversión rompecorpiños hablamos hace un tiempo
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Comentarios
Te entiendo Sole, como dices en facebook: Él es un príncipe azul como los de las novelas de Corín Tellado y por encima folla bien, ya que, si, tiene sus rollitos pseudo-sado, pero lo demás es completo. Y por encima ella es como casi todas nosotras (no por lo virgen) sino por esa condenada manía de sentirnos feas y poca cosa y resplandecer cuando un tío nos mira.
Revoluciones sexuales y feministas a parte: nos seguimos pirrando por lo mismo que nuestras abuelas.
Así que Corín Tellado reloaded.
Pos a ve´si le abre camino a la literatura erótica en general y entonces todos ganamos
De acuerdo con Jorge, siempre es de agradecer que el erotismo literario llegue a un público más amplio.
A mí el libro me pareció bastante refrescante (y a veces lo contrario).
Como punto flaco el origen que le dan a la conducta del “señor”, el sado no tiene un origen del tipo infancia traumática, es mucho más sano y natural que todo eso.
Por último, como ya señala Susana, venderlo como novela de sexo sadomasoquista por llevar un par de azotes…entristecería mucho al Marqués y todo su filosofía de tocador.
Saludos y besines!!
yo también pensé en corín tellado y los tiempos de la represión en mi adolescencia… si ya aquellas páginas mojigatas hacían generar babitas, me imagino este, ahora que se le puede llamar al pan pan y a la polla polla.
con todo, salvo que alguien me invite a pasar una semana en una playa calentita, donde tumbarme al sol y dedicarme al dolce far niente, no me apuntaré a la lectura.
Después de semana y media voy en el capítulo cuatro y me estoy durmieeeeeeeeeeeeeeeennnnnndo…..el libro es soporífero hasta donde voy.
¡Por favor, ya que alguien se quite los calzones!
O me los quito yo inguesu…………..
Pero es que a esa mona sí que dan ganas de meterle un buen par de bofetones a ver si se anima la trama ………me siento como si estuviera leyendo “Amor el diario de Daniel” escrito por J.K. Rowling.
Bueno, me reservo mis comentarios para los Literotismos, si antes no me fracturo el cuello al quedarme dormido leyendo tamaño ladrillo.
jajaja, Lepis, me encanta que te aburra. A mí aburrir no, no me aburrió. Pero claro, yo soy mujer y tú hombre… ( a aguamarina le gustó y me pregunto ¿eres hombre o mujer?)
Tengo un debate interior sobre si las mujeres deberíamos de una vez por todas defender que nos pone (moja) el romanticismo idealizado, o revelarnos ante ello.
Tengo muchas ganas de meterle mano a Corín Tellado, que fue en su momento una superventas ( hasta Vargas Llosa quiso conocer a esa escritora que vendía más que él) y hoy no se encuentra ni un solo libro suyo en las librerías ¡ni uno! No sé, esa “literatura femenina” está denostada y quizá sea momento de defendela. Si nos gusta, pues nos gusta y punto, como a tantos hombres el porno merdeiro. Y conste que yo no soy clienta habitual de esa literatura, pero me interesa muchísimo como fenómeno y el enganche que tiene en las mujeres, que extendiéndolo incluiría a las telenovelas, folletines…
Lepis, a mi no me aburrió el libro, en todo caso, estaba ya por darles una torta a los protagonistas por no pasar al temita. Pero en el fondo no deja de ser que la autora maneja perfectamente la tensión idealizada,de algo que supuestamente hemos superado y es lo de “en la primera cita,no, gánatelo con regalos creativos y super pensados para ti”. Pero coincido con Su, somos chicas
Su, entra en Iberlibro, hay montones de Corín Tellado.
Y en Amazon anda alguna antología
http://www.amazon.es/DESDE-EL-CORAZON-ANTOLOGIA-Aventura/dp/8466648720/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1341497711&sr=8-1
Pues yo creo que el romanticismo idealizado es una limitación ante la que todos y, sobre todo, todas, deberíamos revelarnos. ¿Que os pone? Está claro que sí. Y en la medida en que eres consciente de que es irreal, es una fantasía de la que disfrutar. Pero, ¿qué pasa con todas aquellas que se lo creen de verdad? Infelicidad, decepción, soledad…
Y con aquellos que nos gustan las mujeres, 3/4 de lo mismo. Soñando ahí con la super-tía-buena-que-te-cagas. ¿Pá qué? Al final, los mejores polvos no son resultado de bellezas, fantasías e ideales (aunque aporten su salsita). No. Los mejores son el resultado de complicidad, compenetración (y sin penetración), confianza, alegría y muuuuucha práctica.
¡Liberaos de la condena, chicas!
Sí algo de condena tiene Sergio, y yo insisto en compararla al porno. Dicen que eso de enamorarnos surgió con el fin de que la pareja entableciese un nexo de unión lo suficientemente fuerte como para que durara, al menos, los años que dura la crianza, que en los humanos es tan larga. Y la naturaleza consiguió que ese estado nos aportase mucho placer, tanto como el orgsmo físico. Entonces nos encontramos con que el porno se encarga de recrear una y mil veces el orgasmo eyaculativo y la novela romántica de redundar una y otra vez en esos momentos de éxtasis psicológico de cuando se produce la chispa del amor y el deseo.
Gracias Sole por los enlaces, si me quiero meter a fondo en la novela romántica, no tengo excusa!
Me parece una comparación muy acertada, Susana. Imagínate que todo lo que aprenda un adolescente sobre sexo sea a través del porno. Pero del más habitual, ese mete-saca machista y violento en el que un orangután con 30cm de rabo se la mete a una tetona hasta por las orejas mientras ella grita que no, le da tortazos en el culo y la cara y se corre en su boca. ¿Cómo van a ser sus experiencias sexuales (¡y las de sus acompañantes!) hasta que vuelva a la realidad?
Insisto, como fantasía es estupenda, pero la falta de educación sexual y afectiva lleva a que mucha gente se lo crea. Yo no estoy en contra de la novela romántica en sí (ni del porno, ¡dios me libre!); estoy en contra, y mucho, de los efectos que pueda tener en su público objetivo, cuando éste no es plenamente consciente de lo que tiene entre manos.
Tras varias revoluciones sociales, industriales, una nueva sociedad y un nuevo espacio de desarrollo personal, parece que para el principie azul no pasa el tiempo. Y yo que creía a la mujer mas sabia y mas adaptable a nuevas circunstancias ….
O de non ter a pelvis atlética non é un problema moi grave. Ao collerlle o gustiño…móvese soa!!!
50 bicos
Hace un par de días que terminé de leer el libro (poenso leer los otros dos más por ver lo que da de sí la trama que por el resto). Es entretenido y tiene algo de enganche (creo que más femenino que masculino, desde luego) pero la historia no me la creo. Creo que es la principal flaqueza del libro.
No me creo a una chica como Anastasia, que ni masturbarse si quiera y de ahí pasa a un sado (aunque sea light); no me encaja.
No me creo los diálogos tan patéticos, en muchas ocasiones…
Creo que el libro va de lo que va y punto. El resto es pura paja.
Sí que reconozco que muchas escenas me ponían, tanto que le debo algún “escarceo/folleteo” a Chirstian Grey
… así que ya doy por bien empleada la lectura.
Cuando lea los dos siguientes (si soy capaz) de la trilogía ya te contaré aunque no creo que la historia dé mucho más de sí.
En fin, que no está mal para ir leyendo en el coche, ruta Galicia-Valencia… con paradita por el camino incluída…
biquiños,
La mujer, como el hombre, evoluciona despacito, @tudanco, y no siempre “in the righ way”. Pero ahí estamos; cuestionando que no es poco, y, bueno, si la lectura vale, como nos dice Aldabra, para darle alguna alegría extra a las vacaciones: ea!
50 bicos, lo, chousa.
Susana:
Antes de Corín Tellado, haznos un favor ve qué puedes averiguar de unos folletines editados en España después de la 1era Guerra.
Los extravíos de Tony y Locas de postín, ambos de Álvaro de Retana, son ejemplo… y por ahí tengo (fisicamente) un ejemplo, pero no he conseguido saber mucho más, salvo que se dio mucho.
En la noche busco la otras referencias y te las anoto.
Son libelos, casquivanos, de “poco octanaje” pero libertinos…. Y en ellos las mujeres consiguen explayarse … busco más referencias y te las pongo.
Biquiños, besos y ´papachos
El nombre de una de estas colecciones de noveletas es “La novela pasional” de los veintes y en los 90`s las volvió a publicar Editorial Renacimiento en Sevilla.
El que tengo se llama Las aberraciones de Margot.
Novelitas brevísimas, aburridas acusaría Lepis, sensuales leerían las féminas.
Graciosas se me ocurriría –ah sí… y como a Lepis, aburridonas.
Aunque lo de Álvaro de Retana sí llama mi atención.
Besos
Jorge
Oye, esa colección que menciona Yorch tiene obras de arte que no se consiguen, el abad de Voisenon y Juan Caballero Soriano. Son (dicen) una delicia.
Mira:
http://books.google.com.mx/books?id=p9XfULTK38IC&pg=PA35&hl=es&source=gbs_selected_pages&cad=3#v=onepage&q&f=false
Jorge, Lepis, queridos erotómanos, tomo nota y busco a ver.
Aunque os diré que estoy de un perezoso que me apetece nomás tirarme en la tumbona a la bartola a que me de el sol. Vengo necesitando un break, amigos!
Pues, Henry Miller, del que estoy leyendo Trópico de cáncer me parece mucho más provocador (y ésa novela fue escrita en el 34) que ésta señora que parece que escribe como una mala telenovela.
Hasta Vargas Llosa en “Elogio de la Madrastra” me parece mas excitante que ella.
Hombre Grego, dónde va a parar, pero es que me estás hablando de dos grandes: Miller y Vargas Llosa, ni más ni menos…
Por eso lo decía, porque creo que merece más la pena leer buenos libros que dejarse llevar por el marketing de éstas novedades sin ningún interés.
Esta semana me compré el libro y lo devoré en 4 días, la verdad que no leía con tanta voracidad desde las novelas de Grisham. Claro que son estilos diferentes pero cautivantes.
No me asombra para nada los encuentros entre el Sr. Grey y la Srta. Steele, pero sí presté atención a las conductas de ambos. Por estos lados es impensable que aparezca un Amo con semejante caudal económico, pero estoy seguro que hay Am@s de la planta caminando entre nosotros. Temo que el marketing que hay atrás de la obra desdibuje o plante ideas poco claras de lo esencial en las relaciones de dominación/sumisión.
Na de na, cursi, pastelón, lleno de estereotipos y alejado completamente de lo que es bdsm; es más bien un cuento de hadas para aquellos que sueñan con un bdsm light y romántico….. pero…. para gustos colores.
Yo me decanto por algo más clásico como La Atadura de Vanessa Duriès, pero claro, no tuvo el márketing de ésta y su autora tuvo un infausto final
Pues mira, yo he leido partes del libro en ingles y no pude con el. Parecia escrito por un bachiller, aburrido, lerdo y mal escrito. No se como sera la traduccion al castellano, pero en ingles el libro no vale el papel en el que esta imprimido.

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Lo leí de un tirón, me hice el regalo de imaginarme un chico de éstos. Total una ya sabe que son galácticos que no juegan en nuestras ligas, pero lo cierto es que leerlo, me dejó mas que predispuesta a un buen partido, con el primero que pusiera el balón a tiro.
Tu me entiendes Su.