Represión afectiva. Dependencia. Maltrato.Y una esperanza.
Hay determinadas normas sociales que han sido hiladas por nuestros antepasados a lo largo de siglos de historia y que hoy asumimos con toda normalidad, aceptándolas inconscientemente sin rechistar. Una de ellas es la ley tácita que prohibe la libre manifestación de demostraciones afectivas íntimas fuera de un entorno sexual. Es decir, el que, en la edad adulta, los besos y las caricias estén restringidas al sexo. No estaría de más revisar y cuestionar esta rutina, no se haya quedado anticuada, totalmente obsoleta.
Los humanos somos animales que nos sentimos tristes y solos cuando no recibimos pruebas físicas de cariño, a pesar de ello, besuqueamos poquísimo a nuestros seres queridos. Difícilmente regalamos mimos más allá de los protocolarios besos de bienvenida, quizá algún abrazo peregrino de poco más de medio minuto. Los psicólogos y sociólogos nos avisan, sin embargo, de que la aridez afectiva conduce a la infelicidad, el malhumor, la frustración y, en última instancia, a la violencia. Con todo y eso, reducimos nuestro contacto íntimo al ámbito erótico, que restringimos a su vez al microuniverso de la pareja. La amistad, uno de los aspectos más gratificantes de la vida, queda coja al vedársele la ternura física.
¿por qué ese tabú al contacto físico cariñoso? ¿por qué nos aterra tener demasiada proximidad con personas de nuestro sexo, o con las del otro salvo que exista deseo explícito? ¿no sería maravilloso repantingarnos horas y horas acariciándonos, como hacemos por ejemplo, con los animales de compañía?
Las personas modernas aceptamos ya sin reparos el lesbianismo y el sexo gay, pero ¡qué curioso! cuando no hay sexo de por medio, nos inhibimos y no rompemos la frontera de esa ley sin nombre que cohibe nuestra emotividad. No trivialicemos la importancia del contacto. Uno de los lastres de las sociedades son los conflictos de parejas, en tantas ocasiones con finales dramáticos. El número de mujeres asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas son la punta de iceberg de un doloroso problema enraizado en los principios del sistema patriarcal y su tabú para con la sensualidad libre y generosa. La dependencia patológica de tantas mujeres maltratadas, de tantos hombres incapaces de aceptar una pérdida, está generada -entre otras causas- por la jodida sinrazón de que el partenair sea el/la único con derecho a roce, ese roce imprescindible para nuestra salud psíquica y emocional que perdemos cuando no tenemos pareja.
¡Venga! Estamos necesitados de un buen chute de idealismo y sueños. Una utopía de besos y abrazos universales puede ser un buen comienzo para la sociedad del futuro, ¿que no?
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Comentarios
Me encanta la foto y el juego de palabras. Coincido con Ana, yo también estuve un par de años sin pareja y echaba mucho de menos el sexo compartido, más que el cariño. ¡¡ Podíamos haber coincidido!!.. qué pena.
Sólo una cosa me llama la atención de tu post, y es la identificación de violencia de género con la producida por el hombre hacia la mujer, que es la mas visible, pero quiero hacer resaltar que también existe la producida por la mujer hacia el hombre, aunque necesariamente ha de ser mas sutil.
Besos a la erotómana
Y tanto que es más visible Porquiño, como que el número de muertas resplandece tanto que no nos deja dormir…, así a todo reconoceremos que el odio y la mala leche habita en los dos géneros, aunque yo creo que la balanza se inclina bastante más hacia un lado…
No sé si no hay un cierto mal entendido entre tú y Ana, (bravo Ana por vencer esa pereza y comentar. Menuda lectora más atenta).
Toda la violencia es horrible, sea como sea, la sutil y la más visible o sensible…
Yo crecí defendiendo las distancias. Cualquier violación de mi espacio más cercano me incomodaba enormemente. Ahora, en mi joven madurez empiezo a darme cuenta de lo importante que es el contacto con otras personas, hablar, tocar acariciar, sentir el afecto cerca. Sin embargo todavía hoy tengo que vencer una resistencia que perdura dentro de mi…
No sé si me educaron así, o si lo crecí viviendo eso. En mi familia las muestras de cariño no eran habituales. Mi madre nos quería y nos quiere mucho, pero siempre estaba ocupada… Siempre nos decía que el amor se demostraba de otro modo, trabajando, cuidando, pero se olvidó de las caricias, los mimos, las palabras cariñosas…
Y nos hizo desconfiadas, más a las mujeres que a mi hermano… Tendría sus razones. Intentaba protegernos.
Yo ahora no me ahorro las caricias y los besos para mis niños, e intento no tener tantos miramientos con mi espacio físico-vital. Toco a la gente que quiero, a los compañeros, a los amigos, los mimo más… siempre que sean bien recibidos (los mimos), y creo que lo son. Sin embargo sigo teniendo problemas a la hora de aceptarlos, me siento inmediatamente insegura cuando alguien se me acerca mucho, con unos más que con otros, y claro….
Que tengo la misma opinión, Susana. Yo, cuando no tuve pareja, no dejaba que me rozase nadie… El roce tenía que ser muy posterior al conocimiento intelectual digamos….
Nunca ligué ni me ligaron yendo de fiesta por la noche, por ejemplo…. Había una frontera invisible e infranqueable.
Me autoconsolé desde bien pequeña…. Es lo que mantuvo mi mente más o menos sana, supongo… Y aun así tenía que luchar contra la culpa que me producía pecar de ese modo… aissss
En fin. Que viva el roce! y el cariño, y el amor…
Y fuera la represión, y la violencia, y el maltrato.
Gracias Ana por comentar y tenernos en buena estima.
Te animo a que participes más, nos lo pasamos bien aquí dándole a la tecla….
Susana nos juntó y ya nos quedamos como en casa. Tiene ese don Susana, de ser cercana y muy buena anfitriona y tirarnos de la lengua… Y lo mucho que estudia para luego compartir aquí… Bien se merece triunfar, sí que sí.
Pues también yo me animo hoy a romper mi pereza a escribir (que, en realidad, enmascara un cierto miedo a cambiar mi posición de vouyeur, seguro en mi escondite, por otra más arriesgada, la del que también participa).
Y lo hago porque me siento muy identificado con los comentarios de Pitima y Ana: porque leo el blog y los comentarios y siempre dejo para mañana lo de escribir; porque me cautiva lo que escribes, Susana, y lo que tus comentaristas responden; porque yo también soy un fiero defensor de mi espacio físico, que solo dejo atravesar por algunas costumbres socialmente aceptadas y por aquellas personas con quienes inicio una relación sexual; y porque me doy cuenta de que me falta ese afecto físico, y voy poco a poco cambiando mis costumbres para ser un poco más feliz.
Este post me da más de ganas de besos, abrazos y roces cariñosos y amistosos. Mañana empiezo.
que razón levas susaniña!
eu son mendiga de abrazos, a todo o mundo que me alegro de ver teño que romper con esa costumbre del comedimiento y decir: anda, dame un abrazo, déjame que te abrace! y ahí se me quedan: ´tiesos/as cual escoba, o se me abandonan blanditos y blanditas de la sorpresa… pero quien me conoce ya sabe que, aunque sean personas de esas de mantener la distancia de seguridad… yo sobo.
Vaya, qué bueno, día del orgullo gay y en Erotómana salen del armario Ana y Sergio. Genial.
Umm, muy común, y muy curioso Piti y Sergio, defender el propio espacio físico como medida de protección, cuando lo que nos protege es justo lo contrario.
¿por qué esperar a mañana?
Bueno… protegernos de qué?
Verás, antes de dormir ayer noche me quedó rondando en la cabeza este tema…
Analizando llegue a la conclusión de que, al menos en mi caso, lo que pesaba era la falta de autoestima. Tiene sentido porque ahora, que ya tengo menos problemas de esa clase, vigilo menos mi espacio físico e intento disfrutar más y sufrir menos.
En las distancias cortas ya no se pueden disimular todos esos defectos, esas carencias… los michelines, el olor, los granos, el vello, el pecho pequeño, o grande… flacideces, rugosidades, poros que transpiran… Descubrirán tu trampa!: eres un ser vivo!!!! jajaja
La verdad es que es ridículo, pero también es, de nuevo, culpa de los clichés,de los modelos vigentes…. Nadie es perfecto, ni falta que hace…
La arruga es bella, y cierto desorden también..
Yo ya no quiero perder el tiempo planchando y ordenando…
Es que tal y como planteas el post, Susana, parece que hay una relación directa entre la violencia machista y el hecho de no dejarnos acariciar o mimar… y no se tan simple ¿verdad?
Y así, en mi mente, hice la asociación al contrario de forma muy simple también: “entonces, para protegernos de la violencia machista, hemos de alejarnos de los hombres, sí, eso debió pensar mamá… por eso somos así, sobre todo las mujeres…”
Y es cierto que yo fui muy desconfiada en cuanto a los hombres, y que me lo inculcó mi madre, también, también… pero según fui creciendo, la atracción hacia ellos fue mayor que la desconfianza (pulso natural y normal), así que…. ¿por qué seguir guardando tanto las distancias?
Y me llegó la respuesta que ya expliqué al principio (perdón el desorden en esta exposición, espero que se me entienda): falta de autoestima, complejos físicos y psicológicos….
Buenos Días!
Gracias a Sergio también. Y hazle caso a Susi.. ¡no esperes a mañana!
Bueno, tenía que esperar a hoy porque estaba escribiendo a medianoche y vivo solo. Que si no, me hubiese ido directo a buscar mimos…
Yo sí creo que hay una relación entre falta de afecto físico y violencia machista, pero ni mucho menos una relación directa. La violencia machista se origina en una sociedad machista, en unos valores machistas, acentuados o atenuados según cada caso y circunstancias. Y la distancia física es tanto uno de esos valores (uno de muuuuuchos) como un agravante (porque genera frustración y aislamiento). No es causa-efecto directo, pero ahí está.
Respecto a lo de poner distancia, sí que puede ser falta de autoestima. (¿Y cuándo no? Está detrás de tantos y tantos problemas…). Pero en mi caso no es por el físico. No soy precisamente un adonis, pero no me avergüenzo de él (de hecho, tiendo al naturismo). Es más bien relacional. Es decir, es miedo a lo que tus gestos y contactos puedan decir de ti a la otra persona. Bueno, no sé. No estoy seguro, la verdad. Pero creo que es algo más que los complejos con el propio físico.
¿Por qué es tan fácil llorar en soledad y tan difícil a los ojos de todo el mundo? ¿Por qué es tan fácil querer que te acaricien, que te toquen y tan difícil hacerlo?
Vivimos realmente tan parapetados en arquetipos de dureza que este universo maravilloso paralelo de internet se está haciendo cada vez más imprescindible: sin un yelmo que preserve nuestro anonimato no podemos quitarnos la coraza…
(muchas gracias, Susana, por tu comentario en mi blog. Es muy gratificante conocer la opinión de quien te lee)
Conmigo no has acertado, soy besucona y me encanta el contacto a todas horas con la gente que me gusta.
Sempre fixeron falta os mimiños que nos engrasen as frebas do cerebro. Case todo o demáis o podemos ir apañando polos regos da vida; pero os abrazos/roces de cariño non florecen nas silveiras.
Sobémonos e ulisquémonos. Biquémonos e toquémonos. É xusto e necesario.
Bicos a esgalla, con cariños engadidos.
A ver, la correlación que he hecho entre carencia afectiva y violencia merecería toda una tesis doctoral, pero voy a intentar resumir mi pensamiento.
Pitima y Sergio: apuntais a la baja autoestima como causa y, efectivamente, ahí está el quiz de la cuestión, ¿por qué en nuestra sociedad hay una epidemia de baja autoestima?
En el caso de las mujeres hay razones históricas de peso, el hecho de que entre los siglos XVI, XVII Y XVIII se cargaran a unos cuantos millones de mujeres es elocuente; http://es.wikipedia.org/wiki/Caza_de_brujas
Todavía estamos acojonadas, y con toda razón, instintivamente tememos a cualquier mujer que desafíe las normas, ridiculizamos lo femenino y despreciamos nuestro cuerpo “pecaminoso” con todos esos fluidos. Esa infravaloración de nuestro cuerpo niega la libre expansión afectiva, reprimiéndonos, cerrándonos a la sensualidad en el sentido más amplio de la palabra.
Po otra parte, buscamos la protección de lo masculino, ansiamos la protección de un hombre a toda costa (qué bien lo expresó Rosalía de Castro.
Esta búsqueda desesperada de varón crea conflicto en nosotras y en ellos. Entre nosotras porque nos convertimos en rivales: la belleza de las otras mujeres se convierte en una amenaza porque nos valoramos en función del deseo sexual masculino.
En ellos, porque están abrumados por esa presión de ser machotes poderosos (aquí me remito al comentario de Beau) y porque han sido castrados de su “lado femenino”.
Pero bueno, parece estamos superando y avanzando, los comentarios de Carla, una mujer besucona, y de Chousa, un hombre mimoso, lo demuestran y nos dan luz.
No sé si me he explicao…
El afecto es intimidad, tenemos miedo la intimidad poorque de algún modod nos desnuda, más el alma que el cuerpo. YO siempre he sido cariñosa, pero durante mucho tiempo evité el contacto físico porque me encontraba mucho rechazo a las muestras de cariño más evidentes; ahora hace tiempo que volví por mis fueros, y encuentro que la mayor parte de la gente, tras la sorpresa inicial, se deja y les encanta…rompes la inercia de no tocarse, no besarse, y salvo personas que tienen muy arraigada la incomodidad ante la cercanía física, el que menos y el que más, o se deja , o participa activamente, y qué queréis que os diga…¡me encanta!, es alimento para el alma…
Por cierto, el maltrato, venga del lado que venga, es un abuso, y para mí está ínitmamente relacionado con el poder; querer tener el poder, el control (quizá porque no eres capaz de controlar nada más en tu vida) y la posesión; es la mezquindad de amarrar en lugar de dejar que quien está a tu lado lo haga libremente, y se marche libremente si debe hacerlo…y en el origen de todo, el miedo.
A no ser nadie, a estar solo…
¿Podría ser el masoquismo, incluso el sadismo, un grito desesperado, un ansia de contacto humano, aunque sea del de la peor clase, la caricia violenta?
Y sí, Susana, te explicaste bien, muy bien.
Bicos!
“El afecto es intimidad, tenemos miedo la intimidad porque de algún modo nos desnuda, más el alma que el cuerpo.”
No se puede expresar mejor. 100% de acuerdo contigo, Wendy.
Sonará a polémica. Mi pregunta: ¿ Por qué a los hombres les encantan recrearse la vista con mujeres lesvis? Siendo mujer como soy ,no gozo nada cuando veo parejas del mismo sexo intimando.De lo contrario, me produce rechazo .Me da asco pensar en acostarme con un gay .Creo que son unos enfermos mentales desde los pies hasta la cabeza.Los mimos se los doy a los hombres hechos y derechos : machotes
Maruxela, pues polémico no me parece, si no te pone, pues no te pone, y si piensas eso, pues piensas eso.
A mi sí que me ponen imágenes de sexo entre parejas homosexuales, y no me da asco pensar en acostarme con un chico gay, simplemente me parece bastante inverosímil que eso vaya a ocurrir…
Maruxxxxxela: cada uno puede pensar lo que quiera o lo que pueda… pero respecto a que son enfermos, estás equivocada.
Ya luego que te excites viéndoles practicar sexo o no, no tiene nada que ver.
Yo también me extraño al ver que a muchos honmbres les pone ver una pareja de lesbianas, a mi no me pone tanto ver una pareja de gays…!
Piti, qué casualidad lo que comentas.
Precisamente estaba escribiendo eso en un artículo: la literatura de especialidad masoquista suele ser escrita por mujeres; suele ser autobiográfica o fantasía erótica de la autora y frecuentemente refieren a padres fríos, ausentes o desamorizados.
Eso de llenar tus necesidades afectivas con humillaciones y madrazos suena muy mal……pero no lo escribo yo, que me crié en una familia llena de amor, con un padre trabajador y sobreprotector y que tengo amor y cariño a montones para repartir.
Un tiempo yo mismo rechacé el contacto físico…..no por mojigatería o vergüenza, sino por baja autoestima….pero ya lo superé. Es más …………. arrímense, les voy a repartir abrazos.
¿enfermos los homosexuales, Maruxxela? Uff, nunca pensé que alguien podría plantear semejante cuestión aquí. No te la voy a discutir porque ya Zeltia lo ha dejado claro. Además estoy contenta. Justamente estos días el partido que ahora gobierna España no va a llevar adelante su recurso contra el matrimonio homosexual.
Y sí Lepis, muy acorde la reseña que acabas de publicar en tu blog para contestarle a Pitima. Efectivamente, parece que las perversiones de masoquismo-sadismo tienen sus orígenes en la afectividad infantil.
Qué curioso que varios (Wendy, Pitima, Sergio, Lepis) comenteis que tuvisteis vuestra fase de que os intimidaba el contacto físico y que ya es un asunto superado aunque, permitidme el escepticismo ¿de veras os permitís estar, por ejemplo, tumbad@s en el sofá viendo la tele y tranquilamente abrazados acariciando y buesuqueando a un amig@ -no novi@-? Ojalá que así sea, en ese caso sois todavía más maravillosos de lo que ya venía suponiendo.
¿Superado?? No no… que va… Está en proceso.
Soy maravillosa, pero no tanto… jaja
Es que ni tanto ni tan calvo… Ya no vigilo constantemente mi espacio vital, no me molesta que me toquen, siempre que sean conocidos al menos… pero no sobo, ni besuqueo ni me gusta que me besuqueen demasiado..
No está en mi naturaleza. Creo que no me hacen falta tantos arrumacos, pero sí algunos, y si no tienes pareja todavía más. Con los hijos sí que intento sobar algo más, sobre todo desde que soy consciente de que en un tiempo no demasiado lejano no se me van a dejar….
Y en cuanto a lo de Maruxxela… bueno, la verdad es que no quería entrar al trapo… aunque valoro que diga las cosas como las piensa, pues… bueno… sí que es fuerte que diga que la homosexualidad es una enfermedad mental, pero es que hay mucha gente que lo piensa, y no lo dice porque es tabú..
Pero Maru… qué me dices de acostarte con otra mujer para satisfacer al machouman de tus sueños… eh?
Yo abundaría en la polémica: ¿y si todos los que nos “especializamos” en un sólo sexo somos enfermos mentales? me refiero a los hetero y a los homos.
Vuelvo aun sitio común, muchos de vosotros ya los sabéis: creo que en el futuro todos seremos bisexuales, que esa es la tendencia natural del ser humano.
¿Acostarme con una mujer para hacer tocamientos por aquí y por allá con ella? jamás .Salvo que enfermara mi mente como le sucede a los pervertidos gays, imposible que me suceda. Y no es que me disguste la perversión en el sexo .Al contrario , según que momentos disfruto mucho, incluso me gusta inventar siempre y cuando tenga a la persona adecuada a mi lado .Lo bisexual tampoco lo tolero Si el Gobierno acepta esto de los gays, adelante. No estoy en contra de sus maneras de vivir entre ellos. Una cosa es no tener barriga para dar arrumacos a gays y lesbias y otra, no aceptar de buen grado sus formas de llevar la vida a sus manera . Al fin y al cabo son personas con derechos como todos. En las filas de los políticos junto con la orden religiosa, abunda mucho el amaneramiento . Así que no es de extrañar que concedan permisos . Tengo amigos gays
Besos a todos
Agradezco que tengamos la confianza suficiente para compartir puntos de vista, por muy ajenos que nos sean…
Tampoco creo que sea apropiado intentar convencer a Maruxela de que otros pensamos que está equivocada respecto a que la homosexualidad sea una patología…(que, por cierto, primero tendría que convencer a mis progenitores, que no están por la labor, y aunque no entienden, toleran).
Mi particular opinión, desde la heterosexualidad funcional, es parecida a la de Pitima; no creo que haya sexualidades purísimas y clarísimas, sino inclinaciones más o menos acentuadas, y mucho condicionamiento social…
Durante muchos años ser homosexual era razón suficiente para que te metieran en la cárcel (en un tiempo en el que te multaban por darte besos en la boca en público, y necesitabas libro de familia para dormir en un hotel…), y torticeramente se sigue relaccionando unívocamente homosexualidad con pederastia, con intenciones torticeras(habiendo sobrados ejemplos en ambos lados de la misma realidad, por desgracia). Y esto es así o peor en mucho países a día de hoy. Esa es la presión cultural recibida, y es muy difícil sustraerse a lo enseñado.
Me gusta pensar que las cosas están bien o mal hechas en sí mismas, no dependiendo de quien las hace, y que cada uno debe ir llegando a sus propias conclusiones, desde el respeto.
¿Que la doble moral a mí sí que me parece una enfermedad,y digo más, una pandemia?. Cada uno es libre de pensar, en su fuero interno, lo que le parezca.
Feliz tú, Susana, en tu ágora libre.
En cierto modo, Wendy, desde esta ágora libre( me encanta la expresión) sí hay una intención de convencer, de hacer entender que cualquier expresión de la sexualidad es noble si no existe abuso hacia los otros. Date cuenta de que tengo una gran fe en que si conseguimos vivir nuestra sensualidad libremente, desculpabilizándonos, la humanidad ganaría ¿cómo no voy a intentar que todo quisque se una a mi causa?
Y el tema de si la homosexualidad es enfermedad o desviación, se me queda canijo ya, y me desanima que gente que lleva viniendo aquí tiempo, comentando y reflexionando siga en sus 13. Respeto cada opinión pero ¡coño! ¿es que no se ha entendido nada? No te enfades Maruxxela: tú dices lo que piensas, y yo también.
Ya, pero expresar tu opinión una y otra vez, sin decirle al otro expresamente que crees que está equivocado, también es convencer; es más convincente que cohercitivo, de hecho, y requiere mucho más tiempo y paciencia, pero cala más hondo…
Por algo me llaman la “gota malaya”…:)
Yo tampoco lo tengo superado, Susana. ¡Ojalá puediera ir por ahí rozándome con tó quisqui con total libertad y tranquilidad! Pero no. Voy mejorando, pero aún me queda mucho por cambiar.
Estoy con Pitima y Wendy en que no hay sexualidades puras, y que si no somos todos bi’s es por la presión cultural. Esto también llegará (¡y menudo fiestón cuando llegue, ¿no?!).
Respecto a la polémica de Maruxela, por no crear aquí un foro de discusión sobre un tema del que poca discusión cabe, hago mías tus palabras, Susana, y me quedo con tu respuesta.
Besos, abrazos y roces para todos y todas… XXX
Hola.
Tras tanto tiempo sin pasarme por aquí (circunstancias de la vida), al leer la entrada y los comentarios, relacionando la ternura física con la violencia doméstica (machista o feminista), se me ha ocurrido una asociación de imágenes que deseo exponer, si se me permite:
Una familia de leones. El padre, las hembras y los cachorros. Los cachorros son todo lo más juguetones, tiernos, mimosos… que se puede ver en el reino animal. No hacen eso porque sí, sino porque les va en ello la vida. Con sus arrumacos constantes, casi agobiantes, a sus padres, inhiben su instinto carnívoro, ya que si no, serán devorados en un ataque de hambre de éstos, durante las numerosas carestías que sufren.
Entre los gatos domésticos, también son habituales los ataques entre clanes, con resultado de muerte de los más débiles, los cachorros que han quedado momentáneamente expuestos a la lucha. Pues bien, la madre de esos cachorros, que ha luchado a brazo partido por ellos y ha fracasado, se come sus cadáveres porque ya no los considera sus cachorros, sino carne, alimento.
Es una metáfora cruda al meterlo aquí. No somos animales, somos seres racionales, pero tenemos una base que, se quiera o no, es heredada y en común con ellos.
Los solitarios cubrimos nuestras necesidades afectivas como podemos. Pero las parejas o las familias creo que desarrollan una dimensión afectiva que deberían prestarle toda la atención que instintivamente se merece.
Me recuerda esta disertación de fantasma a aquel chiste:
Cuando son pequeños los hijos están “para comérselos”… y cuando crecen te lamentas: “por qué no me los habré comido entonces”
Claro que somos animales, mamíferos para más señas. Somos además seres racionales, así que la cosa no se simplifica, se complica mucho…
Cuando crecemos y nos hacemos adultos ya resulta complicado saber a qué obedece nuestro comportamiento y cómo nos ha influido nuestra educación… Es en los niños donde se pueden observar esos posos, esa herencia animal tan importante. Nos dedicamos con nuestro raciocinio a inhibir muchas tendencias salvajes, animales, erróneamente, y seguro!
Lo hacemos pensando que nuestra intromisión es buena, pero no importan las intenciones, el daño está hecho.
Está por ver si nos daremos cuenta a tiempo y si tenemos remedio…
La naturaleza es sabia, mucho más que nosotros humanos engreídos y estúpidos.
Buenos días!
Me quedó en el tintero algo importante:
Las madres, cuando parimos, también volvemos a ese estado más animal, inicial y primitivo, en el que es importante dejar actuar a la sabia naturaleza. Una regresión que es importante vivir en plenitud, y que ninguna madre se debería perder.
Nacer, vivir, parir, morir.
Ser. Y seguir siendo.
También tiene que ver con esto el tema del orgasmo…
El hecho de que las mujeres seamos casi las únicas hembras capaces de experimentar un orgasmo da que pensar…
¿Necesitamos ese extra de placer para garantizar el roce, el acto, el futuro de la especie?
¿por qué ya no tenemos partos orgásmicos? ¿por qué las contracciones uterinas son ora placenteras ora dolorosas?
Se habla mucho del orgasmo en el parto ultimamente, pero hasta el momento no he leido ningún estudio que me haya convencido de que pueda ser así, PIti ¿tú sí? Si fuera cierto es como para postrarnos y rogar por nuestros torpes anepasados, que qué mal fueron llevando la sexualidad.
Tampoco tengo claro eso de que las únicas hembras que orgasmamos seamos nosotras…
Lo que está claro es que en nuestro comportamiento, el sexual incluido, maniobra mucho más que el instinto como en los animales, Fantasma.
SOY ABRACERA naturalmente. No se si molesto al otro, pero igual abrazo mucho. A veces me pasa que hallo resistencia,como soy persistente consigo que me abracen y demuestren cariño.
EL GRAN ABRAZO OSO, suele calmar a los insensibles…ja.
Dicen que las mujeres somos mas demostrativas, que cuando a alguna nos sucede algo, nos abrazamos, mimamos, lloramos juntas y hasta llegamos a dormir con esa amiga que nos necesita. Sin ninguna intención.
El hombre le tiene miedo a demostrar cariño, hacia otro de su sexo, porque piensan que pueden confundirse. Es verdad!!!
las mujeres, nos juntamos, salimos, nos reímos, y cuando nos despedimos nos abrazamos fuerte, fuerte…ese lazo es buenísimo. (por lo menos pasa en mi grupo).
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Comparto. Tienes razón, estuve hace unos años casi dos años sin pareja, antes nunca había estado sin pareja, lo que más necesitaba era un abrazo. El sexo también, porque orgasmo me lo puedo proporcionar pero mimos no.
Aunque muchas veces la sociedad que me rodea tenga el pensamiento de antaño, con lo de ser puritana y todo el rollo.Te sigo y te leo. Lo que escribes, me cautiva, me interesa, me culturiza y sobre todo me inspira a ser libre en lo sexual. Desde cariño y porque cada vez que te leo enriqueces mi vida en ese sentido en concreto, éxitos y muchos éxitos y no decaigas. Y sigo las conversaciones interesantesde Wendy y Pitima, Lepis Maruxxela, y todos Chousa, Tudanco y Beau, Aldabra y los demás, pero nunca participo por la pereza porque me a veces estoy cansada y digo que mañana y luego se pasa y ya digisteis lo que pienso sobretodo Pitima.
Ana Lola, Lola S… en facebook