Juás, juás, juás.
Reir es fantástico y tener sentido del humor, una de las características más admirables del ser humano. Hay una carcajada básica que nos une a todos entre géneros, edades, nacionalidades, etc. y es la que provoca un tropezón. Ya veis qué chiste que alguien trastee un pie con otro y ¡patapluf! se espatarre, ¿dónde está la gracia?
Nos ha costado un huevo caminar a dos patas, miles de generaciones de evolución, y aquí estamos cabeza erguida, todos chulos, manteniendo la estabilidad a dos pies, para más inri sin cola -trasera- que nos ayude con el equilibrio ni ná.
Perder la conquistada verticalidad lleva consigo perder racionalidad y eso nos resulta hilarante. Ese risueño deleite es un aliciente más de los muchos que proporciona el sexo: la oportunidad de volver al pasado remoto en el que de repente hemos de desenvolvernos en horizonal, adoptar ancestrales posturas que nos llevan a un estadio irracional y primitivo que nos iguala a las bestias … ¡qué juerga!
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Comentarios
¿los dueños de la perrita?
y claro… mujer…. si dejan que el perro meta igual se los tienen que llevar en ristra de canes calientes para casa… jaja
La desnaturalización es un mal endémico para la especie humana. La risa (y el lloro) es como una vía de escape, una válvula que nos quita un poco de presión del absurdo corsé civilizado con que vestimos a la bestia que todos llevamos dentro.
pues mira, me gusta que saques el tema porque el sexo sin risas no es lo mismo… y es el mejor modo de quitar hierro a ciertas situaciones que pueden producirse pre, durante y después del acto amoroso.
a mí me encanta reirme en horizontal… bueno, en vertical también… o sentada…
me río mucho.
las fotos de los perrillos me recuerdan a nuestro Ron, que cuando le da el punto, se trajina a un delfín de peluche que da gusto… también está para foto.
biquiños,
No…los dueños del perro. No comprendo esa obsesión volcada sobre un pobre animal; entendería que no quisieran si pudiera haber descendencia de la que te tienes que hacer cargo, pero ¿qué mal hacían los perros chingando?, debía de ser un mal estético. Y si la preocupación concernia a que hubiera niños en la caminata, lo que consiguieron es que se fijaran mal, y por supuesto que pensaran que era algo malo…
Claro, es que Wendy asegura que estaba castrado… pero vete tú a saber, nena, que hay mucho listo que va de vasectomizado y zaca.
Me acuerdo a veces de un relato de Antonio Gala que contaba que había llevado a aparear a su perro y la dueña de la perra cuando escuchaba gemir a su perra, decía “pobrecita, se ve que le duele” JA.
Oye Pitím, cómo e quedó esto: “una válvula que nos quita un poco de presión del absurdo corsé civilizado con que vestimos a la bestia que todos llevamos dentro” (falas como unha ministra tú!)
Y sí Aldabra, reirnos reirnos y reirnos. Cuántas somos las que sacamos nuestro sombrero ante los que nos hacen reir (cuántas las que bajamos nuestras bragas a los que nos hacer reir).
Una de mis diversiones juveniles era perseguir perros que se habían quedado “abotonados” en la calle. La perrita corriendo con el perrito a rastras me causa mucha gracia.
jajajaja
Odienme, OK…..sí, tengo una vena sádica más fuerte que las quince capas de civilización que me pintaron encima. Pero Susanita……..tú trajiste esa memoria con tus risas y las fotos de perritos, jajajajajaja.
Voy a ponerme cilicio hasta que se me quite la risa.
jajajajaja.
Míralo a Lepis qué gracioso se puso!
Y Anhelo de las mías.
Y una pregunta a los chicos… para vosotros, que la mujer os haga reir no es prioritario en la conquista… verdad?
Conste que sobre la risa ya habíamos hablado:
http://www.susanamoo.com/2011/09/la-preciosa-risa-cachonda-de-la-mujer/
pero siempre se le puede dar una nueva vuelta a la tuerca.
Prioritario, indispensable e imprescindible.
En una relación seria, la chica debe hacerme reír y tener sentido del humor; (serio-reir, curioso). Hablo por mí, por supuesto, como individuo y sin sentido de solidaridad gremial alguno.
Somos “Homo ludens”, el día que nos dejemos de reír, estamos muertos.
Bueno, como muestra un botón: Lepis que sí, Ananda que tanto dá.
Y ya, paso a otro tercio y os invito a participar en el debate siguiente, que sirve como introducción a una biografía la mar de interesante.
non sei como fostes dar de joder como animales a buscar personas que os hagan reir.
Lepis un poco sádico, si.
Yo, cuando pequeñita, ví a unos gatos, y un “Lepis” les tiró algo, la gata echó a correr llevándose a rastras al pobre gato, que aullaba de dolor. Fue horrible.

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Las fotos tan chulas me han recordado un episodio que viví hace poco: en una caminata por el monte, un perro joven, castrado, quería montar a una perrita, y parecía que ella no tenía inconveniente,…pues los dueños riñeron y separaron al perro cada vez que lo intentó…así nos va…