2 dedos, 2 manos.
- Cariño-, le dice Montse a Pedro, y él piensa ¡uff!, porque cuando Montse empieza una conversación diciendo cariño con ese toniquete de reproche, no trae nada bueno detrás, - Cariño, ¿podrías explicarme porqué te gustan las mujeres vestidas de zorras?
Efectivamente, la conversación trae grandes dosis de mal rollo.
- Mujer, a mí…, balbucea Pedro. Pero ya Montse le ataja:
- No me vengas con que no: porque sí. Siempre te quedas con las que van en plan putón.
Acabáramos. Montse le ha pillado posando su mirada remolona en el potente trasero de la de la minifalda fucsia. Aun a pesar de su flagrante delito visual, Pedro arriesga y responde:
- Porque vestidas así estais salvajes.
- ¡salvajes!, Montse suelta una carcajada sonora, pero aunque haga tanto estruendo al reir se nota a las leguas que lo hace sin ganas- ¡Salvajes!, de verdad que me parto contigo Pedro. Salvaje es una mujer vestida de montañera, con botas con las que pueda dar un puntapié y no subida en picudos rescacielos; salvaje es la que calza deportivas y chandal para echar a correr o saltar; salvaje es llevar las tetas en su sitio y no empotradas en la garganta; salvaje es conservar el pubis velludo y no torturado a base de lacerantes depilaciones; salvaje es pasarse la lengua por los labios sin temor a que se corra el carmín; salvaje es poder zamparse un pollo con los dedos sin estar pendiente de estropear la manicura.
Montse va embalada, pero no deja de resultar sorprendente que despotrique contra las uñas lacadas cuando ella misma las lleva así, contra los tacones cuando ella lleva zapatos que, si bien no se pueden considerar rascacielos, sí se alzan unos cuantos pisos; contra el carmín cuando cada vez que visita los servicios no olvida perfilar su boca.
Podríamos excusarla argumentando que viste así por exigencias del guión profesional que desempeña, pero es que debajo de la ropa lleva el pubis a lo tiquet de metro. Será que como es abogada tiene la capacidad de argumentar conviencentemente desde cualquier punto de vista o que, como suele suceder, tiene un cierto desajuste entre sus ideas teóricas y su consecuente realización práctica.
De modo que Pedro opta por callar y aguantar el chaparrón. Ya escampará. Montse prosigue:
- De verdad, los hombres de ahora, mucho alardeais de que preferís mujeres libres, que si igualdad e inteligencia y luego premiais a las que han cambiado el refajo por la silicona, a las que siguen a pies juntillas los clichés estereotipados de la mierda de estética porno Manga ideada por y para japos subnormales.
¡Eh, eh, eh! Se está pasando Montse.
Y tira a dar porque sabe de la debilidad que siente Pedro por los comics Manga ¿qué pasa si comparte gustos con millones de pajilleros japoneses? y no solo con nipones; Pedro, universitario europeo con máster y dos idiomas, en lo que a estética sexual se referiere, sigue la misma pauta que un minero australiano, que un ejecutivo bonaerense, o que un yankee de obesidad medio-alta y clase social medio-baja. Todos los machos del mundo empinados al son monocorde de una globalización liderada por las conejitas play y las erololis Manga.
- ¡Si hasta los gestos íntimos del amor vienen orquestados por los palurdos del porno!- Montse continúa su speach, cada vez más indignada- Que quereis vernos reproduciendo esos aparatosos gemidos, esas incómodas posturas, y entérate Pedro, eso no es salvaje, eso es ser un mono de repetición ¿os creeis que nos masturbamos con dos deditos y con las piernas de par en par para dejar plano libre a cámara? No, hijito no, qué ignorantes sois. Cuando lo hacemos de verdad cerramos las piernas y a dos manos, que puede que no sea tan emocionante visualmente pero es mucho, ¡muchísimo más salvaje!
Pedro ya está más arrepentido que un Borbón de haber demorado su mirada en las cachas de la jamona de mini fucsia. No volverá a suceder. La próxima vez tendrá más cuidado. Ahora a ver si consigue poner punto en boca a la conversación porque la idea de Montse masturbándose a dos manos le ha sorprendido y le ha estimulado y le han entrado unas ganas considerables de echarle un polvo, y como la charla no cambie de tercio no va a tener posibilidad alguna.
- ¿cenamos pizza?
- No por Dios, con lo que engoda!, lo del engorde tampoco es un buen tema.
- ¿ensalada?
-… vale.
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Comentarios
Jjjjj…yo sí me masturbo con las piernas abiertas y dos dedos (no siempre, pero si habitualmente),…aunque siempre las acabo cerrando…
Yo, ni dedos ni manos… Piernas cerradas, bien cerradas, cruzadas mejor. Y aguantar mucho la respiración… oxígeno el justo…
Yo tengo el orgasmo salvaje garantizado… jaja
jajaja, buenísimo el texto! Y es verdad, nos da un laburo bárbaro elegir ropa que sea a la vez linda, cómoda, a la moda, elegante, sensual, accesible y ellos se babean con cualquier pantalonsucho ajustado y unos tacones aguja berretas
Cerradas alrededor de la frazada, como cuando era niña, ejem…(es UNA técnica).
He descubierto que la depilación de la zona del “bikini”, cuando está bien hecha… Es un placer! Salgo recontra cachonda (sin nada raro de por medio, e?) “En el principio” no era el Verbo, era la Técnica… jaja
Yo tal y como dices, piernas cerradas y ningún plano a la cámara. Pero me gusta probar posturas nuevas
muy muy buen texto, Su, y de plena actualidad, por los siglos de los siglos (hay cosas que no cambian)
justo ayer tuve yo una conversación parecida con mi Congo… le decía que: “hay que ver con lo inteligente que eres para algunas cosas y hay que ver como te gustan las “chonis”… ¿pero qué le ves a esa tía si es hortera y lleva los ojos pintados de azulón que tira para atrás”…
pero es lo que hay, Su…
lo de masturbarse a dos dedos y a dos manos… no hay nada que supere a mi rampan… cómodo, manejable, dos velocidades, giratorio… no se puede comparar…
biquiños,
GENIAL, me he reído mucho.
A los hombres les gusta ver carnes.A las mujeres nos encanta que disfruten sus ojos y se pongan cachondos.Vayas vestida de monja o no, la excitación viene al enseñar las carnes vivas de deseo .Las que podamos enseñar ¡suerte!Regalo de Dios.Las que no, pues resignación.
¿Por qué resulta excitante una visión o actitud abiertamente provocativa? La pregunta se responde a sí misma, la verdad.
Coincido parcialmente con Maruxxxxxela (espero no haberme dejado ninguna equis), y es que a los hombres nos encanta ver carne. Pero no sólo eso, y es que nos encanta un buen contorneo de cadera, una caída de pestañas, el acto de humedecerse los labios,… la actitud es tanto o más importante que el cuerpo en sí (sé de alguna, que tienen un “arte” a la hora de provocar y desnudarse, que con un cuerpo de 9 y medio, son capaces de deserotizar a un sátiro sólo con desnudarse; y otras que viceversa), y la idea de traspasar límites se queda rozando el mismo nivel (de ahí vienen ideas tan peregrinas como cepillarse a una monja, hacerlo en lugares públicos, etc).
Las mujeres parecen funcionar diferente (algunas no tanto) y tienen otros sentidos predominantes (parece que les funciona mejor el oído que la vista, a nivel erótizante), pero al final son las mismas cosas por diferente camino.
No me habría importado tener yo esa conversación con alguna Montse, aunque lo mismo me hubiera terminado cebando y disparando algunos ejemplos que le sirvieran de escarmiento por golpe a los gustos masculinos (por aquello de tocarle la fibra erotizante femenina, que nunca hay mejor escarmiento en estos casos que provocar un calentón).
A estos dos lo que les pasa, creo yo, es que hace ya demasiado tiempo que no echan un polvete.
Muy interesantes vuestras técnicas pajilleras. ¿Podríais dar más detalles? Es por un mero interés científico…
Uno que pasaba. He contado las X y no falta ni una.Seguro que has copiado y pegado la X.Estas chicas de la foto están guapas. Estas chicas conejitas con su poca ropita, excita a la sexualidad. Los motores masculinosse disparan con mirarlas.Cuanta menos ropa más excitación, siempre que tengas un cuerpo vistoso.A eso me refiero Ananda.Necesito un polvete.Lo de las tecnicas pajilleras son actos y fantasías muy trabajados
Un beso a todos
Maruxxxxxela, palabrita del niño Jesús que no he copiado y pegado, creo que habría tardado más.
Yo debo ser muy raro, pero un cuerpo desnudo sin más… no me resulta excitante en absoluto.
Bueno ya, te entiendo. Ha de haber un preludio. Un tiento de miradas cómplices. Todo surge poco a poco. Una mano tranquila que acaricia .Un encuentro tras otro en lugares elegidos. Yendo a una vendimia cerca de Francia.Parando en medio del camino para darse un bañito.Si no tienes traje de baño, vas vestido y luego te quitas la ropa pegada al cuerpo y la pones a secar en el cesped. Mientras esperas, te acercas al hombre y le ofreces un bacadillo, un masajito. En fin: poco a poco
Es que por tradición las mujeres no somos receptivas, mientras que los hombres siempre están dispuestos. Así, cualquier provocación por parte de una mujer les resulta tan excitante a ellos, mientas que nosotras no necesitamos que nos provoquen, porque suponemos que ellos SIEMPRE dicen SÍ.
Por supuesto esto todo son TOPICAZOS.
Mi chico no funciona así, por ejemplo… A lo mejor le llama la atención una mujer que se viste de putón, pero no porque le excite, si no como me lo llamaría a mi, a una mujer, a cualquiera… Es más, creo que a mi me excitaría más que a él. Pero claro, yo también me salgo de los tópicos…. jaja
A mi mi chico no siempre me dice SI. A veces no tiene ganas… jajaja
Bicos de buenos días de guardia..
Vaya rapapolvo le ha caido al pobre Pedro de parte de Montse. Montse, Montse …. déjame pensar. Esa actitud de reproche en las mujeres es tan común como llamarse Montse en Cataluña. O más. Heridos los dos, empate a uno, ese resultado no les da para jugar una final de Champions en la cama. Para otra vez, Pedro, dile que te lo cuente sin enojo, que no somos adivinos.
Dos dedos, pero de frente.
¡Aissssh, mujeres!
@tudanco
Vos non o sabedes, pero as minifucsias teñen un imán para ollos masculinos. A mecánica é igualiña que coa lei da gravedade: non se pode evitar, carallo!
Bicos con pantalóns de coiro


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Ay, qué poco salvaje me siento, ja ja ayer justo pasé por la cera!
Pero coincido contigo en todo, sobre todo en lo de 2 dedos y 2 manos.
Abrazos