Mi querido amigo
La amistad es un don que nos engrandece y yo me vanaglorio de tener un amigo en el que confío y con el que siento gran empatía. Le cuento mis intríngulis, me quiere tal como soy y yo le quiero a él, toda su persona, con sus secretos.
Nos vemos poquísimo, nuestras respectivas circunstancias nos obligan a ello, pero no importa, él tiene su vida, yo tengo mi rutina. Mantenemos contacto intermitente a través de la Web. Es muy tierna nuestra amistad. Nos miramos de frente mi amigo y yo ¡cuán sanadora es esa confianza! No hay ilusiones recónditas, aspiraciones sentimentales que nublen nuestra bella relación, plena de sentido. No, no hay turbulencias que puedan enturbiar esta amistad relinda en la que derrochamos ternura, ternura hasta más allá de las estrellas.
Y no nos da la gana de renunciar a la materialización de la expresión sensual de nuestro afecto. Cuando nos vemos, lo convertimos en una fiesta de champán y cerezas, en una verbena de confidencias, sonrisas, besos y abrazos. No nos llegan las palmas de las manos para acariciarnos el pelo, los hombros, las mejillas. Nos besamos la boca mi amigo querido y yo, nos quitamos la palabra de la boca ¿cómo podría negarle mis labios?, ¿cómo podría reprimir la alegría que me supone abrir su camisa y arroparme en su torso masculino? Su abrazo me cobija y me sumerge en un mundo de paternal protección ¿a santo de qué habría de negarle yo a él la suavidad de mis senos? ¿podría yo mostrarme tan mezquina como para no acurrucarle entre ellos ? ¿acaso podría yo ser tan avara como para reservar mis pezones? que goce, que le alimente mi calor ¡que jueguen sus manos! ¡que retoce su mentón! qué disfrute como un niño chico, él, que es tan grande.
A veces se excita mi amigo, a veces yo también me excito. Los dos somos bastante apasionados y es una reacción lógica al hecho de estar tan a gustito. Su trempera no me resulta inoportuna ¿ habría de serlo? ¿qué mal puede haber en que desabroche su pantalón y acaricie su sexo? ¡su preciosa verga amiga! Es suya, es la de mi amigo querido y me agrada acariciarla, ¿debería sentirme culpable por lamer con todo mi cariño su pequeña cabeza calva? ¿por qué habríamos de rechazar el placer físico? ¿acaso es más turbio que el espiritual? ¿quién dicta que no podemos celebrar nuestra unión libre con el orgasmo? ¿por qué vetarnos ese brindis?
Agasajo a mi amigo con mi mejor sonrisa en la cara y le agasajo con mi resplandeciente sonrisa púbica. Así escribimos nosotros la letra pequeña de nuestra relación, y es algo que sólo a nosotros compete, a nosotros dos.
Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.
Comentarios
Gracias Joaquín.
Comentaba en facebook que para definir este concepto se suele emplear la palabra “follamigo”, que no me gusta nada, o “amigo con derecho a roce”, que también me parece muy cutre.
¿Cómo definiríamos el concepto?, ¿nos inventamos un término?
También me encantó esta historia… sobre todo porque tengo un amigo mas o menos así… es el gran secreto y tesoro de mi vida y el que me ayuda a sobrellevar muchas cosas… está lejos y no nos vemos mucho… pero cuando nos vemos..estalla el mundo y soy completamente feliz! .. ahhhh que amigo!! cómo lo quiero!!
Lo de amigo con derecho a roce tampoco te gustará, ¿no?. No creo que exista una palabra bonita, habremos de inventarla.
Así, simplemente amigo. Que de esa manera los misterios se crezcan, que el término acuñado para esa amistad deje todo a la imaginación del gentío, la ignorancia de los pasillos oscuros, las habitaciones suspirantes, y hasta el extraño olorcillo que nos sigue después de cada encuentro.
Adoro a mis amigas.
Susana. Como siempre, genial, propositiva, vamos… maravillosa.
Que delicia. Que recuerdos. Soy un privilegiado por haberlo vivido. Gracias recordármelo. Por cierto, el sexo solo es un broche de lujo
Si lo que manifiestas aquí es el cúlmum de la amistad, tengo una pregunta… ¿si el amigo es del mismo sexo, y se tuviera esa iniciativa, cabría en la definición aquí presentada?
Independientemente de la tendencia heterosexual de ambos.
¿O se haría trizas ese lazo tan sólido?
Pois que sorte tedes por saber fiar tan ben como dis o liño desa amizade relinda, na que se misturan ternura, confianza e paixón. Non sei eu se haberá moito máis que pedir, ademáis de cava e cereixas . Envexa sinto!
En relación coa palabra para definilo, eu penso que ti mesma o dis no título: querido/a. Así a pelo; o substantivo sen a vestimenta de connotacións pecaminosas que sociedade lle puxo.
Bicos (con permiso do amigo)
Yo soy tan torpe con esto de la amistad, la normal… que si encima se me diese por complicarla… aisssss… mal acabaríamos, seguro!!
Mis felicitaciones por ser tan diestra con tus relaciones… Muy bien Susana. Yo tengo un marido-amigo-amante y lo que se tercie… eso sí. Y nos entendemos divinamente oye. Me doy
con un canto en los dientes. Au.
Biko.
Es un amante, simplemente ¿no?
También le podemos llamar amigo (y pronunciarlo con una sonrisa especial…. Ya no hará falta más…)
Lo de lamerele su cabeza calva no me ha quedado muy claro a cual cabeza te referías
![]()
Una amistad bonita, como debe ser. Lo normal.
Que habría sido de mi vida sin amigos.
Me gusta lo de querido, pero con cariño, no con las connotaciones negativas. Y no tengo nigún amigo así, nunca he sobrepadasado la frontera del sexo; creo que, en mnuestro caso, no habría ayudado sino todo lo contrario. Pero abogo por lo besos, caricias y abrazos, todos ellos reconfortantes, y denostados por la mayoría, como objetos sin valor. Un buen abrazo te puede arreglar el dia.
Estoy de acuerdo con Eric Marváz en que el término “público” ha de qedarse en amigo, y lo demás entre vosotros. El secreto acrecienta la sensación de intimidad y el goce. Llamarle de alguna forma especial significaría hacer público parte de vuestro secreto.
¡Qué bonito! ¡Cómo añoro una amistad así!
Enhorabuena, a tí y a tu amigo por teneros el uno al otro
Besos a todos
Entiendo lo de esa bonita amistad pero ¿por qué no sois algo más que amigos si todo en vosotros es así de compenetrado?
He aprendido la palabra trempera, que la desconocía.
biquiños,
Porque no ha lugar, Aldabra.
Sí Arturo, podría ser hembra, pero se da que es macho.
En cuento a las deficiones, en gallego tenemos un romance popular que dice:
Ven, queridiño, ven
que che quero dar
todo o meu cariño.
Ven, queridiño, ven
que che quero dar
todo o meu amor.
“queridiño”, podría ser la palabra en gallego, en castellano no encuentro una que concretice, decís amigo, amante, querido …
Queridiño,lo defino como un compañero de fatigas. Un tierno amorcito para compartir de todo.Ante todo es un compañero
¿qué diferencias establecerías entre un “queridiño”, un novio, una pareja,…¿el nivel de compromiso?, ¿el número de horas que compartes con esa persona?. ¿Cuál es la diferencia?.
Curiosidad.
No conozco la expresión Lepis.
A la pregunta de Wendy, la respuesta sería (creo) el nivel de compromiso.
Desde mi punto de vista, la amistad entre personas que se atraen también sexualmente puede abarcarlo todo, pero sin exigencias ni compromisos. todo lo que se da y lo que se recibe es un regalo.
Que bo, Susana! Iso, se é real e o levas tan ben, hai que aproveitalo mentres dure! As etiquetas non importan e, se as houbera, de nada valen.
Acabo de caer na conta de que este texto está metido na categoría “conto erótico”. Pero logo hai outra á que chamas “Memorias eróticas”. Si, parece ficción ter unha amizade así. E ao mesmo tempo podería ser. E podería haber moitas máis así se non pecháramos tantas portas con etiquetas, se non invisibilizáramos á xente cando ten determinadas ides, se non apagáramos o radar sexual cando nos comprometemos con alguén. Habendo case sete mil millóns de persoas respirando: como podemos estar abertos -en todos os campos- a tan pouquiñas?

RSS





Me ha encantado.
Viva tu amistad con el.
Besos.