La atracción de los opuestos.
Soy pacifista, no soporto a las personas belicosas, no me interesan los soldados ni los militares de grado alguno por muchos galones que luzcan en sus solapas almidonadas. Sin embargo, en una de mis fantasías estrella él es un adusto guerrero que regresa de la batalla.
Es un tipo duro él, con su rostro barbado, duro y rudo, con la piel curtida por el sol y por el viento. Trae el gesto embrutecido del que ha derramado sangre, trae cansancio en sus fuertes músculos trabajados a base de estoca y garrote, trae el polvo del camino en sus botas. Pero sobretodo, trae el deseo en su mirada.
Imaginad cómo viene, hace meses, quizá años que no ha conocido mujer. Todo ese tiempo ha estado pensando en mí, todas esas noches frías y solitarias de campamento se las ha pasado pensando en mí de ese modo, del modo en que ellos piensan en nosotras.
Hoy regresa mi hombre ¡tanto tiempo sin tenerle! Es casi un desconocido al que espero tumbada en mi lecho de sábanas limpias. Estoy desnuda y fresca, perfumada. Toda yo soy blandura y blancura, mi melena suelta apenas alcanza a esconder mis pechos, los rizos de mi pubis apenas consiguen esconder la lujuria de mis labios, tan inflamados por la espera eterna.
Oh sí, mi amante llega hoy. Ese hombre que ha estado luchando cuerpo a cuerpo, que ha clavado su espada en los vientres de los enemigos con furia asesina se me acerca ahora, sus ojos echan fuego y casi temo su ansia viril, ese ansia acumulada de macho erecto.
-Hola, digo, y le sonrío.
No me responde pero me devora con su mirada, se me acerca, me toma por los hombros, sus manos son ásperas, encallecidas. Mi suavidad le sorprende, le abruma, acaricia mi frágil cuello y me estremezco. Acerca su boca a la mía, huele a mundos lejanos, a aventura y a peligro. Se enerva su lengua, me toca toda, me palpa toda, me lame, me baba, quiere alcanzar el fruto, puja por poseerme sin dilación.
- Tranquilo mi amor, lo quiero todo, pero dámelo despacito, le digo.
Es mi función sosegar su ímpetu, apaciguar su fiereza, contener su energía incombustible. He de frenarle, ha de recordar los tiempos de mi cuerpo, he de recordarle el valor de la ternura.
- Suavecito mi vida, le susurro, pero él ya separa mis piernas.
Mi brioso amante no atiende a razones, se me monta y sin siquiera penetrarme, vierte en mi vulva su miel.
Que no se apure, la noche es larga y ambos tendremos oportunidad de saciar nuestra hambre y nuestra sed. Hoy nos demostraremos nuestra pasión en un himno interminable de amor satisfecho.
Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.
Comentarios
Es un guerrero, fuera y dentro de la cama, por más que quieras la suave serás sólo tú. Meses de duras batallas, de no catar mujer, de ganas contenidas, viene a tí como un mar embravecido del que manará cuajada cuanto menos :p
( es que si no suelto eso dejo de ser yo)
Besos!!!
Bueno Antonio, mis cuentos aquí son esencias, creo que internet no es lugar para escribir 15 folios, … pero acepto tu propuesta y tomo nota, parece que a Aldabra también le supo a poco.
De cuajada nada Blogboreta, que el guerrero tendrá sus recursos, vive dios.
Este luchador precisa de varios tiempos, querido Lepis!
La fantasía del guerrero enamorado, rudo y pleno de deseo es casi universal, al menos en mi ideario de fantasías es preeminente.
A mi me gustan tus relatos tal como son, con espacio para que cada uno los remate como mejor entienda, o su cuerpo le pida.
ah muy bien susanita, lo del guerrero, a qué mujer no le gusta ser tan tan tan deseada?
Claro que, ya ves nuestras contradicciones: los queremos enchidos de deseo y luego que vayan despacito y suavito jajaja, vaia polos cravos de Xto!
O que non me gusta é ese “hola”, para min rómpelle toda a máxia. pordió. hola? varios anos ou meses vale na guerra e todo o que lle dí é hola? le espera desnuda en el lecho y le dice Hola?
Los opuestos siempre atraen. La convivencia prolongada es harina de otro costal y un opuesto tal vez no sea lo más adecuado.
Dicen que los machos de la especie somos de poco fantasear, o por lo menos, en los términos que lo hace la mujer.
No obstante a mí si me gustaría tener una experiencia
lúdico-erótica con alguna fémina que sea milites, picoleta o policia para ver que tal se conjuga la femeneidad con la costumbre del ejercicio de la autoridad.
Las hay autoritarias, sin concurrir en esta actividad profesional, pero por la mala leche inherente a su propia idiosincracia.
Mundo mundial, aquí nuestra Susana en sus delirios oníricos oposicionales.
He leído, he reflexionado y me he dado tiempo para destilar mis conclusiones:
Es una fantasía muy bonita y muy primaria. El guerrero recién llegado de la batalla, con ardor en sus ojos, cubierto de barro, sangre seca, herrumbre, polvo y heridas, y sin quitarse apenas la armadura… Haciendo honor a mi apodo, me recuerda aquellas escenas de “Excalibur” cuando Uther, bajo la apariencia mágica de Cornwall urdida por un hechizo de Merlin, posee embistiendo con energía a Igrayne, la fiel esposa, concibiendo ambos a Arturo, mientras su verdadero marido fallece en la batalla lejos de allí.
Pero… ¿no es mejor pensar en calmarle? En cuidarle de sus heridas, no sólo físicas: visiones de muertes violentas, provocadas o no, que le atormentarán durante mucho tiempo. Si el hombre tiene buen corazón y sentido de la justicia, sentirá remordimientos que se saltó en el calor de la batalla. Recuerdos de los que no se recuperará así como así, pero con una buena mujer a su lado, que le aporte calma, mesura, piedad, compasión y dulzura en los momentos en los que es asaltado por sus pesadillas y flaquean sus fuerzas mentales, el guerrero podrá seguir adelante en paz…
Está corto, pero es realista. Así es a veces. Pasa rápido, un casi nada. Te alborota las ansias, te hace desearlo más. Te precalienta. Me ha gustado mucho.
Despacito mi vida. Lo quiero todo, pero despacito mi vida. E iso seguro que dito coa sensualidade tinxida de voz…Si si, seica pensades que é doada de frenar a estampida do desexo tantos días e noites proxectado?
Manexar os tempos non sempre é tarea doada. Pero seguro que trae mais mel para depositar no teu panal. Dalle tempo para que a abelliña volva libar…
Bicos pacifistas
Que foto tan graciosa jajaja.Seguro que lo tira al suelo la muy descosida.Que impetuosa es la chiquilla
Pues buenos relatos,como siempre, y a mi al igual que algunos mas,me ha faltado un final mas elaborado… mas planeado,y no es solo en este relato, este fin de semana estuve pegada leyendo tus cuentos y es que me han encantado, soy una asidua lectora de todo lo que me llegue a las manos, es por eso que aunque no soy critica literaria ni escritora,siento que puedo decirte esto con alguna base, me falta mas final en tus historias, eres muy buena para comenzarlas, pero a medida que trascurre se desinfla, ojo, que no pasa en todas! siento que también tiene que ver con la inspiración..
Eres buenísima en lo que haces así que porfa sigue
un beso desde Chile!
Bienvenida desde Chile, Besita y gracias por tus elogios y también por la crítica. No es la primera vez que me dicen algo así, que he de extenderme más y en este cuento parece que impera tal criterio (aunque a Anhelo y Wendy les gusta así, ¡eres muy complaciente conmigo Wendy!). Quizá lo retome y lo infle un poco, a ver si consigo darle más peso. Es posible que me replantee también el “hola” que le chirría a Zeltia, aunque a mí no me suena tan mal, la verdad…
Incluso después de leer el comentario de Arturo me apetece darle la vuelta y que la guerrera sea ella y él el pacificador … Opuestos, como dice Manolo, pero al revés.
Besos pacifistas Chousa!
Agradecida Tiberio por la imagen.
RSS





MUY SENSUAL….. PERO ME GUSTARIA QUE LOS HICIESE MAS LARGO SUSANA. TENGO LA SENSACION QUE LA HISTORIA ES MUY INTERESANTE, PERO LO HAS RESUELTO EN UN FOLIO, CUANDO PUEDE QUE TENGA DIEZ O QUINCE. MI OPINION
SALUDOS Y BUEN FIN DE SEMANA