Erotómana

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Archivo de enero, 2011

27

La vida sexual de Hitler.

Publicado por Susana Moo
30 enero, 2011

Las mujeres que tuvieron la suerte de intimar sexualmente con Adolf Hitler se suicidaron todas. Lo hizo su sobrina Gene Raubal, pegándose un tiro, se suicidó la artista René Müeller defenestrándose y se suicidó Eva Braun, en este caso para solidarizarse con él, es decir, se suicidaron al alimón. Pero ya anteriormente ella había intentado hacerlo por su cuenta por lo menos en dos ocasiones. ¿qué pasaba con Hitler? ¿que les hacía a las chicas que tan insoportable les resultaba?.

La figura histórica de Hitler es curiosísima. Era un tipo tirando a bajo, moreno, de cadera ancha y pecho hundido, con el defecto congénito de poseer un solo testículo, que consiguió convencer a los alemanes de la supremacía de la raza aria, alimentando la xenofobia. Es posible que él mismo fuera nieto bastardo de un judío. Al parecer su abuela se quedó embarazada siendo soltera cuando trabajaba en casa de unos judíos. Es irrelevante si lo era o no, pero lo que está claro es que él lo sospechaba puesto que ordenó varias investigaciones secretas al respecto. El caso es que, judío o ario, obnubiló al pueblo alemán que le consideraba un mesías y esa capacidad de arrastrar a todo un pueblo a una psicosis inducida resulta escalofriante.
Que Hitler estaba como una caldereta parece hoy incuestionable, pero lo que está por saber es hasta qué punto el componente sadomasoquista de su personalidad, que conocemos en el plano colectivo, afectó a su vida sexual. Se comenta que en presencia de una mujer hermosa tendía a rebajarse, a sentarse en el suelo porque decía no merecer estar a la altura de ella, actitud que exasperaba a sus seguidores más cercanos, pero lo cierto es que fue discretísimo con su vida sexual y poco se sabe al respecto, solamente unas cuantas pistas pueden ayudarnos a elaborar el puzzle de sus escarceos sexuales.
En su juventud no se le conocieron novias ni amigas. Era un vagabundo bohemio con ínfulas de pintor que cambió radicalmente al enrolarse en el ejercito, donde encontró su lugar en el mundo. Se las daba de casto y alardeaba de que su único amor era el pueblo alemán y de que no tenía ojitos para nadie más.

Gali y Hitler

Geli y Hitler

Pero lo cierto es que cuando ya tenía cierto poder comenzó a convivir con Geli, una sobrina suya, con la que iba al teatro, de compras, etc. sin que se sepa a ciencia cierta la naturaleza de las relaciones que había entre ambos. Se ha especulado con que mantenían relaciones turbias, que él la obligaba a orinar sobre su cabeza, pero quizá todo sean habladurías. Lo que sí sabemos es que ella un buen día se pegó un tiro y él estuvo muy afectado durante una larga temporada.

La segunda suicida, la actriz René Müeller, conoció a Hitler en una fiesta y pasó la noche en la cancillería. Luego un amigo de ella dijo que le había contado que cuando se quedó a solas con Adolf éste se arrojó al suelo auto insultándose, denigrándose y suplicando a saber qué humillaciones, pero son dimes y diretes sin demasiada fiabilidad. Eso sí, la actriz se lanzó ventana abajo ¿lo hizo debido al terrible choque psíquico que le supuso el derrumbamiento de su ídolo? o ¿estaría muerta de miedo al haber cometido la imprudencia de contar esos detalles de su intimidad?

Eva Braun y Adolf Hitler

El último amor del Führer fue Eva Braun,  tenía 18 años cuando conoció al gran mandatario, que contaba cuarenta y pico. Eva, una chica simplona, se enamoró obsesivamente del líder y luchó por su amor aun con la oposición de sus padres. Fue correspondida y mantuvieron su romance durante más de una década aunque solo llegaron a casarse un día antes de la muerte de ambos, pero Hitler, que evitaba mostrarla en público, le regaló una casa en la que ella se pasaba dias esperándole, mirándose al espejo y escribiendo un diario en el que desgraciadamente no relata nada íntimo. Las preocupaciones de Eva eran las fiestas, su aspecto físico y lo sola que se sentía. Dos veces trató de quitarse la vida, una tomando exceso de fármacos, otra pegándose un tiro.
Pero cuando ya los rusos ganaban la guerra y Hitler decidió terminar con su vida tomando veneno, ella le secundó y tragó también veneno.

Esto es lo que os puedo contar de este tipejo que parece que vino al mundo con el destino de emponzoñarlo.

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31

Coños alternativos.

Publicado por Susana Moo
26 enero, 2011

Las axilas tienen muchas cosquillitas, como te toquen allí te mondas. Es fantástica esa sal y pimienta en forma de risa para el sexo, pero esconden algo más. Las axilas, acariciadas con toda lentitud, con mínima presión proporcionan un placer sublime que predispone muy acertadamente, y ciertamente podrían ser considerados como una especie de vulvas alternativas, sin clítoris, sin agujero, pero con casi idéntica sensibilidad.
Ésto, como tantas otras cosas, no lo aprendí yo sola, me lo enseñó el escritor Juan Manuel De Prada en su libro “Coños”, un conjunto de relatos cuya temática es absolutamente fiel a su título.
Copio un párrafo del primero, titulado: “Los anticipos del coño”

Narcistka, 1987. Jan Saudex

…Nuria llega casi media hora tarde a la cita y su tardanza me llena de ese desasosiego levemente sexual que producen las postergaciones, pero cuando la veo aparecer, bajo el sol inclemente y redondo, caminar con dificultades de anciana ( y eso que Nuria es joven, muy joven, pero el calor la avenjenta), me reconcilio con el mundo y aguardo el instante que, alargando sus brazos de porcelana, me tomará de los hombros y me dará un par de besos castos, uno en cada mejilla. Yo, entonces, aprovecharé para desviar la mirada hacia sus axilas, hacia esos penachos, intensos y tupidísimos, que Nuria siempre lleva, y los imaginaré como anticipos del coño (el coño de Nuria, que siempre me ha sido vedado), como coños excedentes que, a falta de sitio en la entrepierna, han venido a alojarse a la sombra del brazo, en una espera acechante que algún dia dará fruto y los restituirá al lugar al que pertenecen. Los sobacos de Nuria, misteriosos de tanto pelo que asoma, me guiñan su ojo ciego en cuanto ella se despista, con una morosidad de párpados que caen para mostrar una pestaña inverosimil de tan peluda. …

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21

Te la mamo en un plis plas.

Publicado por Susana Moo
23 enero, 2011

Sally, desde que abrió la franquicia con su socia, trabaja de sol a sol. Desde las ocho que sale de casa, hasta las nueve que regresa, todo el día fuera, doblando la ropa, atendiendo a las clientas organizando las tallas, haciendo caja, escribiendo los pedidos … Todo el santo día vestida de punta en blanco subida a los taconazos de 20 centímetros. Parece que tanto ella como su socia han hecho el acuerdo tácito de encaramarse a los fálicos suplementos y es posible que sea por ese motivo que funciona tan bien el local. Cuando regresa a casa, Sally está agotadita, se desmonta de los tacones, siente el sufrimiento de sus pies, de sus lumbares. Se lava la cara, se recoge el pelo en un moño y se desprende del sujetador, que le eleva los pechos 4 cm de su posición natural. Vestir estos sostenes parece que ha sido acuerdo tácito entre las socias y quizás por eso funciona tan bien la tienda , que ahora de rebajas está hasta la bandera. Sally ya en casa con su pijama de algodón de ositos y sus pechos felizmente sueltos estaría monísima si no fuera por esa expresión de hastío que tan bien escondían el rímel, el colorete y el carmín.

El marido de Sally llega 10 minutos después que ella. Él también curra lo suyo. No calza tacones, eso sí, ni sostén push-up, pero trae ojeras lo mismo. Se besan, llevan ya siete años casados pero no tienen hijos ¿cómo podrían?, ¿de dónde sacar el tiempo para criarlos?.
Cenan sopa, nueces y pan viendo el programa de la tele, se ríen con las elocuencias de los personajes. Nada más terminar, Sally anuncia:

- Me voy a la cama, estoy muerta.

Pero todavía se entretiene preparando esto y aquello, la ropa que se va a poner mañana -que no casa con el bolso de hoy, ha que vaciarlo y meter el contenido en el otro-, se lava los dientes, se pone el contorno de ojos, la crema de noche, la de la comisura de los labios, se retoca una ceja a la que le salieron unos pelillos rebeldes…

Entretanto su marido ya se ha metido en cama y cuando ella llega al dormitorio lo encuentra con la polla en la mano, medio rígida. A Sally se le escapa un rictus de fastidio y dice:

- Ay mi vida, hoy no estoy para fiestas, pero se arrepiente de sus palabras al instante porque últimamente no está para fiestas nunca. Sin embargo el marido no parece desanimado por la negativa:
- ¡Anda, solo una chupadita!
Sally mira a su marido como si fuera un niño travieso que ha cometido una travesura. Él le señala con la mirada la verga empinada, ya trabajada, e insiste:
- Venga, una chupadita nada más -invitadoramente descapulla su glande, que está muy brillante- ¡Venga! - insiste – venga, venga- No tiene intención de tirar la toalla.
- Bueno va, responde Sally y se acerca a la cama con sonrisa forzada.

Un último esfuerzo, piensa Sally, se lo merece el pobre. Se pone de cuclillas en la cama, coge la polla con una mano y dócilmente acerca allí su boca.
Es cierto que han bajado muchísimo el ritmo, al principio de vivir juntos era todos los días, luego ya tres veces por semana, y ahora, desde lo de la tienda, nunca llega el momento, ¡nunca llegan las ganas!
Vamos allá, todo es ponerse, se auto convence Sally, que aborda la fellatio con toda naturalidad. No es una mamada de una esposa apasionada a su marido querido, ni le da besos tiernos, ni lamiditas en los huevos, ni le pasa la lengua sutilmente por el falo. Sin prolegómenos y sin quitarse el pijama comienza con el consabido mete-saca, tal cual como en las pelis porno, a ritmo constante, idéntico estilo que una prostituta de coche. Él parece satisfecho con esa mamada funcional.
Sally se esfuerza por meter bastante cantidad de carne y sacarla casi hasta el final, arriba abajo, arriba abajo, el compás es importante, así suele funcionar muy bien, con suerte alcanzará el clímax en un plis plas,  pero no ha de despistarse haciendo monadas, si se dispersa la cosa podría durar eternamente y no es la intención de Sally, que ¿para qué engañarnos?, está deseando terminar lo que acaba de empezar. Ahora al dolor de pies y de lumbago se está uniendo el de cuello -y el de mandíbula-, y esto tiene pinta de ir para rato, todavía él no impulsa las caderas. Arriba abajo, arriba abajo, por Dios, qué cansino. De repente parece que va a venirse porque el cipote se tensa, se pone más duro, más duro, da una especie de brinquitos introductorios, pero no, falsa alarma, joer, qué coñazo. Por favor, que se espabile.
Sally retoma energía, como se amuerme le dan las uvas. Parece que su marido se empieza a dar cuenta de que urge alcanzar el sublime momento si no quiere quedarse a dos velas -que no sería la primera vez-. Entonces decide colaborar activamente, sostiene la cabeza de Sally con ambas manos, ayudándola con el ritmo mientras observa el proceso con mucha atención, superconcentrado ve su polla entrar y salir de la boca de Sally. Respira un poco roncamente, esto va bien, con su mano derecha sigue impulsando la cabeza de Sally, que tiene los ojos un poco llorosos y con la otra le alcanza una teta colando la mano por el escote -parco- del pijama de ositos. Arriba abajo, arriba, abajo, va, va, va.
-Me voy, ¡me voy!
Y se viene. Justo en el último momento Sally separa la boca porque le tiene asco al semen y él lanza el fluido al aire.
- Buff, dice, buff.
Sally sonríe:
- Bien?
El marido de Sally la besa en los labios.
-Eres la mejor, reina. Te debo una.
Sally vuelve a besar a su chico, que tiene expresión de melón maduro.
- Buenas noches mi amor, ¿apago la luz?
- No déjala, voy a ver un poco la tele.

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17

Mujeres de armas tomar.

Publicado por Susana Moo
21 enero, 2011

Os voy a contar el cuento de las mujeres de Lemnos y los argonautas, historia que nos avisa de las consecuencias terribles a las que lleva despreciar el culto por el erotismo.Visitando Erotómana con regularidad, la diosa quedará satisfecha pues éste es su templo virtual -uno de tantos-.

……

Las mujeres de Lemnos cometieron un error nefasto al olvidar entre sus sacrificios el culto a la sensualidad. Despreciaron la adoración a la diosa Afrodita y ésta les castigó infligiéndoles un olor corporal repulsivo. Era un hedor tan asqueroso que sus maridos se espantaron y las sustituyeron en el lecho por cautivas esclavas de Tracia. Las mujeres lemnias, con sus sobacos pestilentes, se enfurecieron por la afrenta y comadrearon para matar a sus hombres ¡y lo hicieron! Se los cargaron. Degollaron a todos menos al rey, que se salvó por los pelos gracias a que su hija Hipsípila lo metió en un bote y lo lanzó al mar a su suerte.

No muy lejos de allí, en Grecia, mientras las asesinas se deshacían de los cuerpos de sus difuntos, se preparaba una expedición. Los mejores remeros se entrenaban para abordar la misión de recuperar el vellocino de oro para las arcas de la república. Dirigidos por Jasón, constaba de los más valientes, los más forzudos, los más cualificados, a ver: el gran copulador Heracles, el guapo Anceo, el atlético Tifis, el escultural Idmón, y así hasta cincuenta aventureros machotes que se embarcaron en la nave Argos, partieron en expedición, y pasaron a la historia con el nombre de Los Argonautas.

Se dio la casualidad de que su primera parada fue en la isla de Lemnos, donde las viudas asesinas les recibieron bien armadas ¡menudas eran! Pero una vez convencidas de que los marinos traían  intenciones pacíficas, se reunieron en una junta y  se replantearon las bonanzas que les podría suponer recobrar varones, los beneficios que éstos pueden aportar si se portan bien.

Jason llega a Lemnos. Steven Lynch.

Jason llega a Lemnos. Steven Lynch.

Por unanimidad decidieron invitarles a sus hogares, a lo que ellos accedieron encantados – se ve que Afrodita les había perdonado y ya no apestaban-. Los argonautas creían que en ese pueblo había solo hembras porque los hombres estaban en la guerra. No dudaron en cubrir las necesidades de las solitarias señoras ¡uy!  los griegos resultaron de grandísima utilidad para las mujeres lemnias. La reina Hipsípila, por ejemplo, obtuvo un par de vástagos de Jasón, e igual le sucedió a las otras damas de la corte y también del pueblo llano.

Así, procreando alegremente, convivían felices hasta que Heracles -que misteriosamente no había querido participar de la hospitalidad lemnia-, perdió la paciencia y urgió a sus compañeros a partir allende los mares hacia su misión primera: recuperar el dichoso vellocino de oro.

….

Me pregunto porqué Heracles no quiso participar del festín, su historia personal nos dice que era un gran amador., ¿recordáis?

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19

Polvo padrísimo.

Publicado por Susana Moo
18 enero, 2011

Si tu sueño es tener un hijo sin que el padre interfiera, sin tener que coordinar criterios ni negociar objetivos pedagógicos, lo mejor es usar un hombre lejano a tu entorno, comprometido -con otra mujer-  y si tiene hijos mejor que mejor porque  estaría asegurada su capacidad fértil (¡Ojo,  hay mucho fraude vasectomizado!).
Antiguamente estaba chupado que un tío te fecundara y que luego te dejara en paz, pero ahora, con las pruebas de ADN, andan muy acojonados, y como es interesante que sea un hombre espabilado – a razón de la herencia genética – conviene abordar el proyecto con calma. Búscalo guapete, inteligente y de buen corazón. En la RED alguno hay. Echa el cazo con sutileza, quieres conseguir un espermatozoide, para ello has de poner cachondo al que los fabrica, pero hay que preparar el terreno. Para eliminar suspicacias puedes presentarte como casada. Poco a poco ve exponiendo tus lamentos: que tu potencialidad erótica no está bien aprovechada, que amas a tu marido pero necesitas más de lo que él es capaz de darte, que tu vida sexual es una miseria. Puedes llegar más lejos,  que te mueres de ganas por tener un nuevo cuerpo masculino entre tus piernas, que sueñas por probar el sabor de una verga diferente a la de todos los días, y bla bla bla..  Un coñito hambriento suele enternercerles mucho.

En la fase de busca y captura, sé esa amapola tierna que les gusta, pero no bajes la guardia, un hombre con dos dedos de frente no lo va a hacer con cualquiera así como así por muy a tiro que te pongas, el juego de quiero pero no sé qué me da suele funcionar a las mil maravillas. Cuando el señor ya se muera de ganas por consolarte, saca el tema de las enfermedades de trasmisión sexual, ésto es lo más peliagudo de este asunto y has de saber que corres un cierto riesgo. Háblale de tus temores de contagio:

- Para ir realmente tranquilos ¿podríamos intercambiar análisis de sangre? Si te haces donante de sangre, los hacen.

Si pasa por esta prueba, tienes gran camino ganado, juega fuerte entonces, envíale fotos, concierta una cita telefónica, dile porquerías que le calienten. Aprovecha y caliéntate tú, pero no cedas el control.
La víctima ha de tener claro que buscas una aventura, pero que será sólo una. Aquí puedes apelar a tu conciencia, tu moral no soportaría tener un amante, sólo es transigente con un episodio sexual aislado, una sola vez para quitarte el gusanito y luego, by by, Mr. Marshal!. Ésto es importante porque no somos de piedra, y lo peor que te puede suceder es que te enganches afectivamente, o que él se encoñe demasiado.

Llega el día del encuentro, ahora tu objetivo es su semen. Puede que el señor insista en ponerse una goma porque no se fíe de tus presuntas precauciones contraceptivas. No te desanimes, hay múltiples maneras de conseguirlo. La fogosidad del momento juega de tu parte, puedes llevar los  condones pinchados, o pincharlos mientras se los pones, utilizar la boca o, en fin, los trucos los dejo a la inventiva de cada cual.
Es fundamental, eso sí, que sea un buen polvo, que goces a lo bestia, que premies al semental. Córrete cuanto puedas, ésta será una cópula sublime de esas que promueve la Iglesia, allí donde se dan la mano placer y reproducción y eso ¡hermana! debe ser la Gloria de la Creación.
….
Apunte: si consigues que te preñe no seas zorra, no se lo cuentes nunca jamás.

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19

Solución al problema.

Publicado por Susana Moo
16 enero, 2011

Los expertos han determinado que la potencia de la embestida es de 0.08588 vatios, es decir que invierte en el acto 0.08588 julios por segundo. Para hacernos una idea de la magnitud del asunto lo compararemos con una bombilla. Las tradicionales gastan 40-60 vatios, las de bajo consumo -muy recomendables- 10.

La cifra resultante es, pues, de chiste. Ahora podemos afirmar sin temor a equivocarnos que  no es esa combustión la que produce nuestras fiebres y anegaciones. Sin duda ha de haber otra fuerza invisible, otra energía misteriosa, por lo cual yo, Susana Moo, a dieciseis de enero de 2011, firmo el manifiesto de la pintada:

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26

Regreso con un problemón.

Publicado por Susana Moo
14 enero, 2011

Queridos amigos. Ante todo quiero agradecer las muestras de cariño que he recibido en este tiempo en el que he estado silenciosa. Pido disculpas por no haber respondido a vuestros comentarios o mensajes, realmente me encontraba saturada y ahora regreso con un problemón.

Sabéis que me tomo el oficio de erotómana a vida o muerte, y que me esfuerzo por estudiar concienzudamente los intríngulis del erotismo.

Perversiones Herejes. Yingmei Duan

Sabéis también que una de las vigas cruciales de mi trabajo es, como corresponde, la polla. He abordado tal apasionante asunto desde muy variados aspectos, poéticamente, metafóricamente, literariamente, fantásticamente, excéntricamente, místicamente, etc., etc., etc. y etc.
Pero me queda una cuestión por resolver y no es baladí: la potencia. La potencia en la polla parece crucial. Cuando se habla del falo, siempre sale la potencia a relucir. Pero…¿de cuántos vatios hablamos? ¿cuánta potencia necesita invertir un pene en cada embestida?

Urge determinar esa cifra mágica que conseguiremos averiguando el volumen de la polla en metros cúbicos, su masa en kilogramos, su energía cinética -trabajo-, en julios o calorías. Para realizar el ejercicio, partiremos de un pene tipo tirando a generoso.

Ayudadme, pues con ese problema:

Perversiones herejes. Yingmei Duan

Dada una hermosa verga cilíndrica (*) con una longitud de 15 cm y un diámetro de 4 cm, dispuesta a embestir un lugar lo suficientemente lubricado, -tan lubricado como para suponer que el coste energético del rozamiento es nulo, de modo que toda la energía necesaria se consume en la embestida-,  se hallará la potencia requerida para cada embestida.

Tendremos en cuenta las siguientes premisas:

. La masa que se desplaza es únicamente la de la verga en erección, desestimaremos el cuerpo que arrastra dicho elemento.
. La polla en erección tiene un volumen 10 veces mayor que la polla flácida. Este dato nos permite suponer que la diferencia de masa flácida respecto a la erecta es debida casi exclusivamente a la sangre.  Ello permite simplificar enormemente los cálculos al considerar que está compuesta por dicho fluido. Será necesario localizar la densidad de la sangre, trabajo que se deja a cada alumno/a en forma de búsquedas y comparación de datos en los contenidos de la red Internet.
. La frecuencia de cada embestida es de 1,5 Herzios (Hz), es decir, el periodo entre embestidas es de 0,666 segundos.

. En cada embestida el émbolo entra en toda su longitud y en cada retorno sale prácticamente al completo.

(*) Para facilitar las operaciones, partimos del hecho de que la polla es cilíndrica, aunque ciertamente cada una tiene su propia forma geométrica.

.

Agradezco anticipadamente los cálculos que sin duda no tendréis inconveniente en resolver.

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