La putada de Cupido
David, el mulato de glande divino, el excelente profesional del sexo, sale con la cabeza bien alta del apartamento de Gonzalo y Alice y entra en la cafetería Crisol para meterse algo sólido entre pecho y espalda. Se sienta en la barra, gira el cuello hacia la derecha y… ¡zas! sin comerlo ni beberlo Cupido le clava su flecha en pleno vientre. Qué extraña sensación, qué enormidad de asombrosos, repentinos, inesperados sentimientos ¡qué vértigo!
David, tan experto en lo que a chochos se refiere, es un panoli en relación al amor y de repente se siente completamente embriagado, su corazón galopa como si hubiera corrido la maratón olímpica, el pulso le tiembla, los testículos le burbujean. David se ha quedado prendado, pero … ¿por qué aquí? ¿por qué ahora? ¿por qué de ella? Nadie puede responder a esto, pero… ¿quién es ella? ¿quién es la destinataria de esta desatinada, loca, pasión súbita?
Pues señoras y señores, la dama en cuestión es Laura, sí Laura, aquella de la que tanto hablé al comienzo de esta historia y que dejamos hace 6 meses a puntito de ser desflorada y sobre la cual no consideré relevante volver a comentar porque durante todo este tiempo se ha dedicado a follar casi en exclusiva, sin mayor novedad. Por cierto ¡cómo le han sentado todos estos meses de zambomba! Qué guapa está la jodida, qué pelo, que rostro, puro raso su cutis. Alta de pecho, fornida de cuerpo, sus mejillas de manzana sanjuanera son ahora magnolias recién abiertas. Es la mismísima representación de la fruta que está en comida y lo mejor, que lo sabe, sabe que será deseada por el jefe de la manada sea este cualquiera que fuera ¡qué carnes cremosas! (el Señor la libre de la mala envidia).
La fiebre en los ojos de David, uvas maduras dulces de comer, no pasan desapercibidos para Laura. Tampoco el atractivo del chico, que la deja maravillada. Laura se impresiona como le sucede a cualquier mujer en su sano juicio y alucina con la elegancia de la ceja, con la altivez del cuello, con la sensualidad de los labios carnosos. Así que responde a la mirada ardiente ¡cómo ha espabilado! sonriendo con deliciosa travesura de mujer tímida, anverso de virtud, reverso de vicio. 
Ya tenemos el dramón montado ¡Oh sí! Esto toma tintes de mal melodrama porque este amor no trae viento favorable.
El inconveniente no es tanto que Laura esté comprometida, esto sería pan comido para David, el gran David. Lo peliagudo aquí es que por las venas de ambos corre la misma sangre. Ellos no lo saben pero comparten genes. ¿Recordáis?
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Este es el capítulo 65 de Crisol Púbico.
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Comentarios
La seguridad en una misma qué elixir de belleza es. Qué poco nos enseñan de eso, y cuánto lo necesitábamos.
Madre mía del amor hermoso…
Y qué hacemos ahora…
Me acordé de un comentario antiguo que me había dejado mi amigo Prometeo, cito más o menos:
Qué hacemos con el deseo.. ¿lo enfrascamos?.. Qué hacemos con las mariposas del estómago ¿las matamos con insecticida?
jajaja
Amores prohibidos…
Nos la has liado bien a la pobre Laura… Por el anverso y por el reverso.. Qué bueno. Como la manzanas sanjuaneras y las magnolias en las mejillas, me encantaron… Cara de “bienfollá” que también se dice, aunque sea muy vulgar.. Pero cierto es, qué bien sienta a una ir bien servida, feliz y segura (y no es un anuncio de compresas ni tampones… aunque suene a eso.. jajaja)
Xastá.. No me enrollo más que se me va la oollaaa… jaja
mimá, que lío.
[y tanto hacernos desear el ayuntamiento entre laura y el mecánico, nos los dejas echando un polvete y de pronto ya es pretérito, y ya está pensando en otro.
joder! como la vida misma]
muy bueno lo de la flecha de cupido en el vientre [y en el estómago]
Os comentaristas anteriores fodéronme o argumento. Eu quería aludir ás burbuxas testiculares, ó anverso e ó reverso, ó cutis de “bienfollá” e tamén ó lugar onde disparou o teu Cupido cabrón.
Xa que logo quedei sen orixinalidade no discurso aludirei á ben artellada adxetivación do teu texto. E como mostra uns botóns: glande divino, guapa() jodida, manzana sanjuanera…
Este Crisol vainos derreter a todos!
Bicos burbuxeantes
jaja, qué lindo es que comentéis las mejores jugadas. Os prometo que cuando se me ocurre un adjetivo oportuno, me digo: a ver si ésto les hace chiste.
Y me quedo, por supuesto, con la crítica de Zeltia, de que el engranaje parece que falla, pero espera, quizá a partir de ahora comience a tomar sentido y forma este hilvanado de acontecimientos.
No sé, a ver cómo lo veis, a ver si me sale algo “decente”. Haceos a la idea de que si tuvieráis el libro en las manos ya estaríais llegando al final. Unos siete capítulillos más, diez todo lo más, después de estos 65.
Gracísimas por comentar, me anima mogollón.
Ostrás, cerdo, no conocía la historia de esta mujer.
Claramente la realidad supera la ficción.
Os dejo enlace de la biografía de Carmen Díez de Rivera,
¡qué cosas!
Hace unos días se me pasó por la cabeza que echaba de menos Crisol, y la academia de informática y el taller de Víctor. Y a todos los habitantes de aquella colmena. Pero veo que la cosa vuelve a los orígenes. El círculo se va cerrando al parecer. Muchos besos.
No me creo que tenga los cataplines burbujeantes..Pobrecita ella.Inocente criatura.Los hombres son malos
Hola,
Como cambian las cosas con un poco de “zambomba” como dice Pitima. Parece que hasta nuestra autoestima mejora y nos sentimos dueños de lo que sucede a nuestro alrededor. Y es que ver una fruta en su punto, ¿a quién no le hipnotiza?
Besos.
¡vaya putada!, es que es lo que se me ocurre decir porque aquí en este tipo de relatos no pega decir. !vaya por dios! o ¡caray!… muy ñoño… y mira que podría prometer la cosa si no fuera por ese inconveniente… ¡ay, el destino!
biquiños,
p.d.: o sábado fun ver “Sexo ¿por qué non?”, a obra que che comentei; si tes oportunidade de vela merece a pena, rinme moitísimo… é unha especie de monólogo no que se fai un repaso por a vida sexual de calquera persoa, en ton de humor, cun chisco de seriedade cando se fala do aborto… todo o conta unha soa muller, cun mérito enorme porque fai varias voces e moitos movementos de cadeira… recoméndocha.
Joer, aldabra pues era uno de mis planes de futuro, hacer un molólogo de ese calibre. No sabrás el autor-a del texto en el que se basa la obra?
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Me ha encantado.
Este cupido…..