El glande majestuoso de David.
David se presenta en la casa de Alice y Gonzalo de punta en blanco a la hora indicada, ¡hay que ver cómo luce el mulato en traje! ¡Qué percha tiene el pavo! Elegancia natural que impresiona por la calle y desde luego pasma a Alice.
Después del ritual de apretón de manos, David no pierde tiempo y con desparpajo se quita la chaqueta, se remanga la camisa y le dice a Gonzalo:
- Tiene usted una esposa preciosa.
- Gracias, responde el viejo lleno de orgullo.
Alice está encantadísima de la vida, ¡cómo le gusta jugar! ¡qué viciosilla nos salió la enfermera! y lo manifiesta sin empaque, con su mejor sonrisa, enseñando los dientes del maxilar superior y también los del maxilar inferior. Es una mujer que pertenece a una esfera social donde las convenciones no embarazan la manifestación franca y espontánea del sentimiento.
- ¿Te gustan los masajes de pies, Alice?, dice el mulato mirándola diretamente a los ojos, intuyendo que es terreno ganado.
- ¡Uy sí!
- Pues ponte cómoda por favor.
La enfermera se recuesta en la cama y David le descalza un pie e invita al abuelo a hacer lo mismo con el otro.
- Acabo de obtener el título de masajista, le explica, si quiere le enseño un par de trucos.
Gonzalo asiente, se siente un poco en inferioridad de condiciones y está pelín tenso. Pero David, empático a morir, se esfuerza por integrar al marido para que colabore, él sabe que ha de conseguir que quede tan satisfecho como quedará la esposa.
Sin embargo las cosas no siempre resultan según lo esperado y a medida que la sesión avanza, a medida que David asciende piernas arriba y las ropas caen desordenadas en el suelo, a ella le da por hacer teatro. La verdad es que es una actriz bastante mediocre. David se da perfecta cuenta de que la chica exagera su placer ¡qué vicio tienen algunas fingiendo! Y es que tiene el hábito de complacer a toda costa. Tanta ilusión pone en que esta cita salga a la perfección, que se olvida de recorrer el camino necesario y coge un atajo que no lleva a ningún sitio. Monta tal jolgorio que a David se le dispara la alarma, ha de hacer algo para que la situación se recomponga. Esos ayes sonoros, esos uys en fa sostenido, ¡tan histriónica con esos chillidos desesperados! … No, no, no cuela niña, veremos cómo hacemos para que goces de verdad, piensa David que opta por cerrarle el pico metiéndole la polla en la boca y animando al abuelo a que le lama la vulva para tranquilizarla un poco y pueda gozar sin shows.
Ya cuando parece que está mansa, David accede a la penetración. Está claro que este polvo ha de ser eminentemente de entradas y salidas, carencia evidente del cliente. Ahora ella, ¡vaya, vaya! ha enmudecido. No obstante, ¡caramba cómo se menea! parece que las embestidas le agradan. Y ¡cómo se esmera David!, qué estilazo al meterla, qué arte al sacarla, realiza un giro, un requiebro, un no sé qué, que parece que rumbea entre las ingles de la enfermera, hay que ver con qué eficacia se desenvuelve en esas, sus oficinas. Alice no finge ahora, ¡oh no!, no finge en absoluto, las mejillas al rojo vivo, el gesto descompuesto, anonadada con las filigranas que ejecuta David con su glande ¿os he descrito ya ese precioso glande-bola-de-chocolate?
David rocanrolea a la chica el tiempo justo, el necesario hasta que ella queda plena. Por delante y por detrás, de lado y de costado, qué ejercicio físico más excelente, esto es mejor que jogging, que mooving, que badminton.
Mientras el mulato hace el trabajo de mayor envergadura, Gonzalo le está lamiendo los brazos, las axilas, los pezones, admirando las expresiones de ella. Cómo disfruta con el espectáculo. Ella ni lo ve y eso que tiene los ojos abiertos. No están en blanco pero casi casi. Tiene una expresión de loca mística que quedaría fatal en foto, pero que a Gonzalo se le representa la reencarnación de la belleza con mayúsculas. No pierde ripio, no hay un espectáculo en el mundo que consiga hipnotizar más a este caballero. Estas visiones le mantendrán la cabeza en rum rum durante un mes -o más-.
Finalizado el envite Alice mira a su amado compañero -el que peina canas- y suelta una carcajada.
- Jajajaja, dice con una alegría procedente del mismísimo útero.
Ese jajajaja expresa mucho más que locución verbal alguna y es suficientemente satisfactorio como para que Gonzalo trasvase un fajo de billetes de su cartera a la del profesional, al tiempo que le sacude amistosas palmadas en la espalda. David, complacido por el gusto del trabajo bien hecho, alega compromisos y se marcha discretamente, dejando a la pareja relamiéndose en las delicias posteriores al placer.
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Este es el capítulo 64 de Crisol Púbico.
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Venga, que os tengo muy inactivos ultimamente, ¿me ayudáis a animar un poco ésto? ¿adornamos este cuento con hermosos glandes? Espero que coincidáis conmigo en que esa parcela de la fisonomía masculina es una preciosidad ¡No hay uno feo!
L@s que tengáis la amabilidad de obsequiarnos con imágenes de glandes propios o ajenos, podéis hacerlo dejándolos aquí, en comentarios, o enviándomelos a erotomanita@gmail.com
¡Gracias!
Ved las que me envían:
Pitima: erotismo culinario:
Aquí un anónimo de un habitual:
Y otro anónimo habitual:
Ananda, un semiglande:
Ángel se desborda:
Jon Boury también:
Un “anónimo” tímido asoma tras el armario:
Wendy envía una imagen metafórica:
Quiniela mundialista:
Los Cornex:
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Comentarios
Glande grande, ande o no ande… ¡mejor que ande!
Pues casi me iba a animar, pero no sé como lo quieres: ¿de frente -frenillo- o con la castaña en plan champiñón?
Como más favorecido te salga, Andrés, cuanto más estético mejor,…
Venga Antonio, ponedlo mono.
Gracias a iniciativas como esta, mirad de qué pueblo me van a proponer madrina:
Pese al abandono y que las cosas siguen más o menos igual, direte que al leer el espasmo de Alicia, no he podido evitar que viniese a mi mente esta imagen, si bien en su modo jocoso.
Cuanta con mi idém de alelí.
Parece que ha aprovechado muy bien las clases que le han dado. Otro joven más sobradamente preparado al que le deseo que no se quede en paro.
Pues no creo que el susodicho esté por la labor de retratarse, aunque me parece precioso (el amor hace idiotas, ya se sabe). Siento debilidad por los penes circuncidados, porque siempre, siempre, siempre ves el glande, cuya pies es tan aterciopelada que invita al contacto digital, labial o el tal que a cada uno le brote.
Y como no hay foto de lo que usufructúo, y para penes los de las fotos, te mandaré un par de esas fotos que me gustan ami, esas que dicen y no dicen.
Hacía tiempo que me no me pasaba por aquí, me encanta que sigues manteniendo tu creatividad y la sensualidad que sigue in crescendo…!
Un beso glandianiano
Hola,
Parece que a priori la satisfacción ha sido plena para la pareja. Veremos si los días venideros deparan la misma sensación…
Mírala que maja Susana pidiendo glandes a diestro y siniestro. Que por cierto no estoy muy de acuerdo con que fueses a tener más vulvas que glandes. Ya veremos cuando las pidas más adelante si es que se tercia. Ahora que tampoco puedes esperar un aluvión en tan poco tiempo. No todos vamos con el móvil en la mano y dispuesto a conectarse a internet o con una cámara debajo del brazo…
Paciencia, que todo llega.
Besos.
Excelente profesional, e excelente patrón que lle dá os parabéns ao tempo que paga. David é, permítaseme a licenza, un competente fontaneiro vaxinal de en-verga-dura.
É dicir, que cando a cousa se pon “seria” hai menos teatro e, polo tanto, é cando os actores (neste caso, a actriz) métese profundamente no papel…
Pues tienes razón Fernanado. Tengo mi buzón con un montón de glandes, que ya colgaré mañana, hoy estoy desfallecida.
El relato lleva un ritmo adecuado que va calentando la temperatura. Me encantó lo de hay que ver con qué eficacia se desenvuelve en esas, sus oficinas.
tamén me parece moi acertado o de poñer a choiva de glandes nos coments e non que bata a vista neles nada mais cargar a páxina.
así, aquí, entre os lectores, arreconchegadiños
Bicos, Susana, bo traballo!
Me ha dado tiempo a reflexionar un poco sobre el relato, y ¿sabes a qué conclusión llegué?:
Vaya por delante que me encanta, como todo lo tuyo, pero esta mañana me partía de risa, pensando que soy tan poco dada al artificio (o tan vaga, tan vaga, tan vaga,…) que ni si quiera me molesto en fingir. Si hay fanfarria, es que hay fanfarria.
pois eu son egoista.
se non se esmera, vou por riba a que pense que me encanta?
para que ainda se esmere menos????
non lle vexo o sentido…
ME ENCANTA esta explosión colorista y variopinta de glandes!
oh por favor, animaos más!
quiero ver los VUESTROS (los que seais tímidos mandadlos anónimos) si? gracias anticipadas para los próximos, y para los que ya se animaron.
me mola que sean de los comentaristas.
Zeltia:
espero tu mismo entusiasmo cuando Susana demande los <b<garbancitos de las mozas que aparecen por estos lares.
¿Todo bien?, si es así, me alegro.
Qué bien que te hayas animado a agradecer, Zeltia. Qué menos que aplaudirles ante tamaña demostración, que son muy majetes estos chicos, guapos, generosos. Y mira qué bien armados andan ¡No esperaba menos de “mis” comentaristas!
No es por pudor, no vayáis a pensar, sino por dar justa cuenta de la autoría de las fotos, que olvidé señalarlo en el mensaje. Ambas provienen de http://surabayajim.tumblr.com, fotoblog dedicado al pene, francamente recomendable.
Yo estoy con Susan… un poco de teatro anima a la pareja y al final ya no hace falta, porque se crece y no es que se esmere, pero coge una seguridad que lo hace más poderoso…Sí, así suele funcionar. Claro que si el teatro es muy exagerado puede tener el efecto contrario… porque puede pensar que quieres que acabe de una vez para librarte del tema… que también puede ser el caso… jaja
Bonitos glandes.
Yo no sé si me animaría a enseñaros la vulva… Es preciosa, no vayáis a pensar.. jajaja, pero me gusta guardármela para ocasiones especiales y no para el gran público.. jajaja
Me gustó la solución de Gonzalo y Alice. Me gustó la profesionalidad de David. Quedó un arreglo estupendísimo. Muy bien Susana, muy bien.
Te voy a mandar un flamenquín que tenía guardado por si un día venía a cuento…
Glande el flamenquín no es, pero a mí me parece muy sugerente…
Muy bueno, es que mirar e imaginar tiene mucho poder…..
Susana un placer leerte y nunca mejor dicho….
Un abrazo
coincido con Zeltia en lo de las oficinas, a mí también me pareció original y divertido.
pero ésto me parece muy bueno “qué estilazo al meterla, qué arte al sacarla, realiza un giro, un requiebro, un no sé qué, que parece que rumbea entre las ingles de la enfermera”.
la verdad es que lo haces muy muy bien, susana, en serio, me encanta tu estilazo, tú también haces giros, requiebros y tienes un no se qué que parece que rumbeas por el teclado como si hubieras nacido en un tablao flamenco.
biquiños,
p.d.: me tengo que ir ya a preparar la cena
biquiños,
Estoy con Lobato y contigo Susana, no tendría tanta acogida, pero creo que vale la pena la prueba empírica del test y comprobar hasta qué punto la recepción de fotos es muy inferior. Será como una investigación sociológica de gran nivel.
Anímate!













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Voy a prepararmelo, a pedirle permiso, y……….