Accidente. Parte II
Primera parte de esta historia
A mí me sucede que dudo y dudo, pero tiro palante. Es como si tuviera dos ángeles interiores, el uno, muy riquiño, alado, me anima a desabrochar braguetas. El otro, cornudo y maléfico, me da la vara: “¿te vas a tirar a este? ¡pero si es un pelele, si se ve a las leguas no ha oido hablar de Saramago en la vida!”
Con el come-come todavía en los sesos, pero sin perder el ritmo del improvisado fado, subí con el portugues al hotel y descorchamos el champán y ese momento fue muy bonito porque brindamos:
- Por ter-me tropeçado com uma mulher tão bela.
Y yo:
- Porque estamos vivos.
Y ya, me tomó las manos y las besó en la palma. Con ese breve gesto de ternura, entramos en materia.
No puedo decir que éste haya sido “the fuck of the century”, ni él estuvo estupendo, ni yo me esmeré demasiado. Ni siquiera su culo, una vez desnudo, era para tanto. Y no fui capaz de correrme. Podría inventarme otro final que os dejase a todos pasmados y/o muertos de envidia, pero no ha lugar. El luso cumplió, fue muy atento, la verdad, muy complaciente, digamos que su actitud era idéntica a cuando en la cafetería cubríamos los pepeles. Un buen tío, con su pene ahí, erecto a mi servicio, “Como você disponha”.
No estuvo mal, diréis, y no, no estuvo mal, de hecho ahora me vienen a la cabeza algunas imágenes de alto voltaje, como cuando por motu propio me volteó y se agachó y me regaló mil y una delicias desde allí atrás, sin verle yo la cara. Pero es curioso, me excita ahora más al recordarlo que in situ, que parecía como si estuviera viviendo todo en diferido, a cámara rápida.
Este accidente – con condón- me ha dejado meditabunda y tengo ganas de hablar de mí, de entenderme ¿qué pasa conmigo? ¿por qué soy como soy? ¿por qué actúo como actúo? ¿por qué quise ir a la habitación de hotel con este chaval que, seamos francos, ni me iba ni me venía?
Mañana trataré de explicar este mecanismo de acción sexual que nos incumbe a muchas mujeres, y quizá también a algunos hombres.
Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.
Comentarios
Llegó la maldita realidad y nos dejó la historia a medias………Nonononono, usas esa excitación diferida y me das unos tres finales alternativos
Hablando en serio, creo que esa imaginación y esas alternativas que te permites al rememorar es lo que te excita de un palito mediocre cuando lo recuerdas después.
Buena historia. La moraleja es “Un palito y un vaso de agua no se le niegan a nadie”
Eso pasa con el sexo y con mil cosas más. No ceo que a la protagonista le pase nada, simplemente a veces las cosas salen así. Pasa con los viajes, con la decoración, con el trabajo,…
Wendy tiene toda la razón, además uno tiene que animarse a lo desconocido. Uno no juzga un libro por su cubierta.
Tampouco hai que esixirse tanto. Despois da descarga de adrenalina durante o trompazo é lóxico que o corpo pida algo de paz e non precisamente “guerra”.
Estarei atento á explicación de mañán. Paréceme que vai ser interesante.
probablemente é coma noutras facetas da vida, Susana:
moverse.
a curiosidade.
a esperanza de achar o tesouro agochado.
non deixar escapar as oportunidades…
Eu tamén virei ver cómo desenvolves o nobelo. Estas reflexións parénceme moi interesantes.
Muchísimas gracias por comentar y con ello hacer que mi hablar no parezca un soliloquio.
Gracias por vuestra escucha participativa.
(Os contesto en el próximo post).
bueno, dos accidentes en un día quizás te hayan conmocionado demasiado,
y siempre hay “qués” y “por qués” aunque no sepamos o no nos gusten las respuestas,
besos,
yo creo que te acostaste con él porque estás haciendo un estudio psico-sociológico, quieres acumular aventuras y situaciones para hacerlas después literatura, para fantasear… en lo que a mí respecta, siempre he admirado a las mujeres (y a los hombres también) que podían hacerlo de esa forma tan desenfadada, sin complejos, ni tabúes porque yo nunca fui capaz… una vez lo intenté, es verdad, pero me engañaba a mí misma porque el tío me importaba un poquito, es decir, como explicas en tu disertación, quería llegar al amor a través del sexo… en fin.
biquiños,
RSS





Hola,
Si es que lo que mal empieza, mal acaba…
Besos.