Archivo de 11 octubre, 2010
Judith, la puta filósofa.
Si afirmo que David es el mejor amante vivo no exagero. El mulato tiene unas cualidades físicas extraordinarias, pero lo que de verdad hace que se haya convertido en un jodedor créme de la crème es su exquisita formación en materia sexual, recibida de la mano de la bella Judith.
Judith, aquella bailarina jovencita venida del Este cargada de ilusiones, a la que la madre de David ayudó en sus comienzos es, hoy por hoy, una mujer hecha y derecha que no ha perdido un ápice de esa generosidad fácil característica de la gente humilde. Mantiene su sencillez, su pureza, aun a pesar de ser la puta más cotizada de Madrid. La mejor en términos económicos, la mejor a nivel de satisfacción de la clientela. Así lo demuestra su joyero rebosante de sartas de diamantes, ramas de perlas, broches de sangrantes rubíes, pero jamás su garganta, limpia para la caricia. No es meretriz al uso, recibe a sus clientes con la cara lavada, descalza de pies y con recatados vestidos de algodón. Su belleza radica en la dulzura, en la candidez de trato, en el gran dominio del placer físico y mental. Judith es una intelectual de la jodienda, una especie de puta filósofa de férreas convicciones morales.
- La cuestión clave para entender el intercambio sexual radica en el amor al prójimo, en dotar de significado a la caricia- le explica a David, que la escucha sin pestañear-. Rechazo la idea de que vender placer, sea de la índole que sea, albergue indignidad. Todos los seres son merecedores de abrazo sexual, no existe fealdad en cuerpo alguno, sólo las ideas pueden resultar repulsivas. Has de entender, David, que nuestro trabajo es un bien social que nos lleva a aportar al mundo una pizca de felicidad.
Así diserta Judith teóricamente mientras con su elástico cuerpo ofrece práxis educativa significativa. La maestra combina elocuencia dialéctica, propia de una profesora de la Complutense, con experiencia de sabia veterana de lupanar que jamás ha derramado lágrimas de arrepentimiento de las que se alimenta el cristianismo.
- Nuestra misión, querido David, es alumbrar orgasmos ajenos que traerán paz y prosperidad. Mira, con este giro de verga consigues frotar aquí, esta zona es importante porque es un centro de placer muy poco explotado, dice esta profesional que ha dotado al fornicio de todo el sentido del ser.
¡Cuánto empeño puso en la formación del pupilo! Durante meses maestra y alumno cabalgaron a la par en un ambiente de coherencia, autenticidad y empatía. Y el muchacho se empapaba como una esponja, dando de sí al máximo de sus posibilidades ¡qué delicia de educando! Sobresaliente en cunilingus, matrícula de honor en utilización de juguetes eróticos, cum laudem en dirigir, aumentar y prolongar los orgasmos femeninos con movimientos certeros de polla, de manos, de lengua.
David, que posee el don de la mirada terciopelo más amable, con la capacidad de metamorfosearse en la de un felino salvaje cuando la situación así lo requiere, salió triunfante al ruedo y su fama crece cada día. Ya se ha paseado por unos cuantos dormitorios selectos cuando recibe la llamada del viejo Gonzalo:
-No le llamo para mí. Es para mi mujer.

La foto "Four sisters" de Sara Sandkova me sirve para ilustrar la alegría de las mujeres cuando David realiza su famoso giro de verga.
Capítulo 64 de Crisol Púbico.
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