Soy promiscuo, porque no encuentro lo que busco. Diario de Martín Lobo.
“Diario de Martín Lobo” es un libro publicado a raíz del exitoso blog -ya clausurado- BlogBack Mountain en el que el periodista homosexual treintañero Martín Lobo narra sus vivencias, entre ellas y sobre todo, las de índole sexual. Es un documento muy interesante porque Martín se esfuerza por ser sincero, transparente, con un característico sentido del humor, elevadas dosis de ironía y una considerable valentía. Las vivencias que narra puede que sean inventadas, pero sus sentimientos -contradictorios, confusos, arquetípicos- quedan muy bien reflejados.
Ya sabía yo, antes de que Martín lo contase, que en el mundo gay es frecuente el “aquí te pillo, aquí te mato” y que el sexo urgente -en parques oscuros, en antros subterráneos y malditos- es el pan nuestro de cada día en las ciudades de Europa. Me sorprende, en cierto modo que los gays desarrollen esa sexualidad tan intrínsecamente masculina. Tal y como cuenta Martín estas hazañas genitales casi parecen castigos o venganzas más que relaciones sexuales, a las que se enfrentan con frecuencia hasta el culo de alcohol y drogas. Si trato de hacerme la psicóloga podría decir que es tan duro para un chaval saberse maricón, que el proceso conlleva mucho sufrimiento y cuando por fin lleva a cabo el acercamiento íntimo lo hace compulsiva, frenéticamente y folla cabreado, vengándose de todos los años de aislamiento propio y ajeno. Esas orgías no dejan de tener su morbo, desde luego, pero son polvos en los que resulta prácticamente imposible encontrarse mutuamente el esquivo punto g y mucho menos el calorcito del cariño.
Martín lo cuenta, él busca el amor, pero el amor se le escapa entre embestidas, entre oleadas de promiscuidad y cornamentas, en un absoluto derroche de semen. Pero él sueña con casarse y encontrar el amor de su vida con el que envejecer, y al tiempo establece en el primer capítulo del libro los diez mandamientos homosexuales y el primero de ellos es “Nunca jamás abras los brazos a las cuchillas del amor”. El segundo es “sé guapo, se fuerte, sin bíceps, tríceps y abdominales no eres nadie”. Y ahí se debate todo el libro entre banalidades que le sirven de tapadillo para ocultar su deseo de ser querido y acariciado como Dios manda.
Ésta reseña la he realizado para el blog literario Masquepalabras.
Diario De Martín Lobo
Editorial Plaza y Janés
248 páginas
ISBN: 978-84-01-38987-0
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Comentarios
Moito traballas. Incluso en domingo. Non terás tamén unha parroquia á que atender?. Digoo pq en Antas somos poucos curas e se ti quixeras encargarte de algunha tamén…xa sabes onde avisar.
(Esa máxima de ser “guapo e fuerte” non sempre a dou logrado. En Antas temos maneira de fortalecernos; pero non dou atopado onde entrenar para ser máis juapo!!!)
Bicos pastorais
Sí que es contradictorio, el comportamiento salvaje y frívolo y sin embargo ese anhelo de ternura y amor, de caricias “como Dios manda”
Todos anhelamos ser queridos, y el camino es bastante farragoso; la diferencia quizá estriba en que si una mujer tomara esa actitud ante el sexo en su búsqueda, ya sabemos cómo la llamarían…quizá a un gay ya no le queda reputación que perder, porque el “stablishment” es cabrón para todo el mundo.
No creo que seamos tan distintos, ni hombre ni mujeres, ni heteros ni homos, en realidad,…
Hola,
Pues no es nada contradictorio cuando está hablando de “cuchillas del amor”. Cuando no encuentras lo que buscas, dejas de buscar sin darte cuenta y hasta que tengas la suerte de que otra persona sepa ver a través de esa capa de frivolidad.
No creo que los homosexuales en general sean más promiscuos que los heterosexuales. Lo que ocurre es que son entornos diferentes y se presta más, pero un hetero en el mismo entorno tendría el mismo comportamiento.
Todo ese mundo de sexo y drogas lo veo por las noches en mi ciudad y no todos son gays…
Besos.
Eu millor calo a boquiña que estoy mas riquiña con ela calada.A mín dame igual que sean maricas o no.Son a calidez de los seres humanos u que me importa
El libro tiene una pinta muy buena y seguro que resulta muy interesante. Siempre me llamó a mí también la atención esa forma de ser tan promiscua porque nunca acabo de entenderlo. No porque me escandalice ni mucho menos sino porque me parece una forma muy fría de comunicación sexual, y nula si me baso en la emocional. A mí me parecería supertriste. Así que creo que no me sirve la idea de que lo hacen así porque no encuentran otra cosa mejor, no sé, creo como tú que tiene que haber una razón psicológica muy importante, puede ser la venganza que tú expresas o bien podría influir también el hecho de que ellos nunca han temido un embarazo no deseado, se me ocurre ahora. Y sí, ya sé que las mujeres tenemos a nuestro alcance los métodos anticonceptivos pero el miedo sigue ahí latente, a pesar de un condón, al menos así lo he vivido mucho tiempo. A mayores han venido a unirse el Sida y otro tipo de enfermedades, comunes a hombres y mujeres pero…
Bueno, ha sido una reflexión en alto.
bicos,
pues un treintañero muy cercano a mí, ya salido del armario hace tiempo, me daba mucho la brasa cuando se enamoró perdidamente, pobriño, y su adorado se bancaba a todos los que podía y él en venganza también, y era un continuo follar,
y cuando yo le comenté que qué promiscuos eran los gays, me explicó muy bien que igual de promiscuos que los heteros, que las que somos menos promiscuas somos nosotras, entonces los heteros como son heteros, tienen que currárselo un poco, pero que si las mujeres fuesen con esa misma sexualidad un tanto primitiva, que seríamos todos como los monos.
No es que sea mi teoría. Pero creo que lleva bastante razón, hablando en general. Luego están las particularidades, tanto en hombres como en mujeres.
Completamente de acuerdo con fernando Lobato, y por ende, con el comentario del amigo de Zeltia,…aunque también pienso que la promiscuidad (sin tintes negativos, vaya esto por delante), tiene no sólo que ver con si eres hombre o mujer, sino también con la educación recibida y el entorno social imperante.
Si en el universo hetero no hubiera las condicionantes que hay, andaríamos a vueltas con lo mismo. Las personas, son personas.
Creo que xa non o fai (non, rematou en 2009 co blog As túas balas) pero un rapaz galego facía o mesmo que Martín Lobo no seu blog. Aínda tes na Rede a categoría na que metía os actos sexuais:
http://astuasbalas.com/category/quilometros/ferretes/
O Césare creo que se chamaba. Eu dei con el grazas a Willy Sifones, outro blog de pensamento e crítica literaria moi interesante, que debería seguir máis se non tivera tanto que facer.
Agora coñezo a outro tipo ao que lle van publicar as cousas que escribiu no seu blog para o negocio. O mundo ao revés!

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La intrinseca violencia de esos encuentros, ¿acaso no deja el alma vacía y el cuerpo agotado?
Dificil de entender para quienes no lo vivimos.