Enseñar el coño, qué risa.
En la película Viridiana (Luis Buñuel, 1961) hay una escena mítica del cine que los cinéfilos recordaréis como la última cena. En ella un grupo de mendigos están sentados a la mesa emulando el cuadro donde Leonardo Da Vinci pintó la Última Cena. Una mujer se sitúa frente a ellos y levanta sus faldas bien alto provocando las carcajadas de los comensales (aquí el video en you tube) Ese gesto que cuñó el gran Buñuel tiene una larga e interesante historia que voy a tratar de resumiros.
El acto de levantarse la falda por delante y enseñar la vulva es un gesto que, sorprendentemente, aparece en numerosas manifestaciones artísticas desde el año de la Pera y en culturas dispares de América, Asia y Europa y tiene una importante representación en dos de las mitologías más influyentes: la griega y la japonesa. 
La griega Baubo es una diosa menor que ejerce como criada y que se compadece de la diosa madre Deméter – protectora de los cultivos- cuando vaga por el mundo buscando a su hija, que ha sido secuestrada por Hades. La diosa maternal está hundida en la tristeza más profunda y se niega a comer o a realizar cualquier actividad, lo cual desemboca en hambre y pobreza para los mortales. Baubo, para animarla, cuenta chistes y hace gracias, pero nada motiva a Deméter hasta que finalmente consigue arrancarle una sonrisa con ese gesto picante e indecente de subirse las faldas hasta el ombligo. Con la sonrisa de Deméter comienza su curación, se anima a comer y empieza a buscar solución a su problema.
El mito japonés es bastante similar, la diosa Amaterasu se encuentra encerrada en una cueva del cielo, está sumida en la rabia y el miedo porque ha sido violada, con ello priva a los hombres de la luz del sol y de su calor. Todos los dioses están reunidos en la puerta del cielo intentando convencer a Amaterasu de que desista de su clausura, pero solamente lo consigue Uzume, diosa de la alegría, al provocar la carcajada de todos los dioses levantándose las faldas hasta el vientre. Debido al jaleo de las risas, la diosa se asoma y consiguen sacarla de su escondite, liberando la luz y el calor, imprescindible para toda manifestación de vida terrestre.
Con los cuentos mitológicos se trataba de dar una explicación al proceder humano, a sus reacciones, sus sentimientos y eran altamente didácticos. Entiendo que los mitos de Baubo y de Uzume explican que el hecho de que las mujeres mostremos nuestra sexualidad femenina, alegres y desenfadadas, consigue que el mundo estalle en carcajadas de felicidad.
¿es posible que esa osadía ayude a superar las penas? … al parecer en otras épocas, en otras culturas, resultó ser el mejor paliativo contra la crisis.
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¿Les dáis a estos mitos el mismo significado que yo?
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Comentarios
Bueno Arturo, si uno de esos de gabardina realizara el gesto en cuestión y todos se escojonaran de la risa, quizá le resultase algo frustrante al chiquitín. Je.
Curioso el caso de los exhibicionistas de calle, varios he tenido delante. Y consiguieron impresionarme, sí. ¡caramba!, me sorprende no haberlo escrito todavía, que no hayamos tratado ese tema.
Claro, no lo veo yo muy factible ni práctico esto de enseñar el coño para combatir las depresiones que la crisis produce.. jajaja.
Lo que sí es cierto es que el sexo y la risa están muy íntimamente ligados, y también que el buen sexo, nos produce placer,nos hace felices, como comer bien, por ejemplo…, y está más al alcance de todos que la comida, por ejemplo.
Te/Os contaré un secreto: cuando yo estoy depre, después de una buena llorera, me he sorprendido a mi misma haciéndome una favorcito… a modo de consolación muy agradable y terapéutica. Nunca fue premeditado… Siempre me sentó bien. Ahora ya hace mucho tiempo que no me siento tan mal como para eso. Quiero decir, me sigo autocomplaciendo cuando me da la gana, pero no para consolarme de ninguna crisis…
La risa es un remedio infalible. Pero no sé si enseñar el coño es más simpático que enseñar, por ejemplo, el culo, eso, un buen calvo. O sacarse una teta… así rápido… jajaja.
Es que no estoy segura de que la mayoría se ría con el gesto de enseñar el coño.
Bueno, yo me he sonreído con esta entrada, eso sí.. jeje.
La tercera imagen non tiene desperdicio… jajaja
Buah! ¡Menuda hucha! jajaja
Y lo que se aprende de mitología visitándote.
Estas Diosas eran un poquito gamberras eh…jaja
jajaja Estás sembrada hoy Pitima! Y no te falta razón. Hoy día resulta más fino mostrar un seno, o el trasero, pero las de antes no se andaban con chiquitas.
(yo también muchas pajas-consuelo, claro que sí, pa animarse. Despues “de” siempre se ve la vida más de color rosa)
Lo más gracioso de la muñeca de la foto es que es clavada a un amigo mío. No la hucha claro, pero sí la cara. Idéntica.
Con todas as conxeturas que queiramos poñerlle, queda claro que o visionado das intimidades femeninas acaba por provocar ledicia, alborozo e algarabía. Eu concordo con esta apreciación positiva.
Pregúntome se provoca as mesmas sensacións positivas o visionado da pirola cando o público é femenino.
Por certo, as imaxes que acompañan o post non teñen desperdicio ningunha. E o teu amigo, Susana, ten unha mirada moi intelixente!
Oes susana e logo en qué culturs paleoliticas ensinaban o coño. E que me interesan as culturas paleoliticas, estou facendo uns traballiños sobre as culturas paleoliticas en Galicia. E sinto curiosidade. Vin outro tipo de representacions de mulleres espidas, pero non ensinando o coño, quizais é a miopía jajajajajaja
Gustoume moito o teu escrito
Non che podo dicir ferrolana, Saquei o dato do libro “Las diosas de cada mujer”.
É posible que atopes algo nesta web:
(por si acaso me pasé de lista, acabo de cambiar Paleolítico por El Año de la pera)
jajaja, Susana, ¿sabes que me encantou ler “el año de la pera”? pareceume desenfadado e pouco pretencioso, moi a tono co blog, e pensei “moi ben este toque”,
e mira tí,
víñache da dúbida que che sementou Ferrolana… ![]()
[todo axuda]
No tocante a se produce risa erguer as saias e ensinar o felpudiño, pois non sei… supoño que dependerá do momento, o sitio, a situación… máis ou menos coma “facer un calvo”.
así de primeiras non lle vexo eu a gracia
parece mais ben algo pueril, coma dicir culo caca pedo pis, que los niños se parten.
bueno, xa ves, qué seria eu, verdade?
[...] e xa que o vou facer, vounos foder mandándolle o meme precisamente a eles: Pitima, Chousa e Susana Moo. Non iría de troula nin con cinco nin con cincuenta blogueiros, [xa andiven de ruada mentres [...]
Y un pingajo dos homes colgando… ¿acaso, no da mas risa? Eu vin tantas… e veo tantas … que xa estoy vuelta de hoja.Algunas no se levantan ni a tiros.jajaja, ni atada a una guita tienen levante.Machitos, mejor enseñar un chichi que un colgajo pingando.Hala! que ben me quedei
jajajaja Susana Moitas grazas pola web, leereina despois. Sempre me interesaron as culturas antigas, de donde vimos e todo iso, e como se desenrolou o home o longo dos séculos, A miña sorpresa foi cando leia que en Galicia non houbo xente no paleolitico, según os estudosos do tema, porque non se encontraban restos, e os que se encontraban os poñían nun saco común, a cultura celta, a cultura castrxa e todo iso, Cando non foi a miña sorpresa, que non é que non se atoparan restos, e que parece que non interesa encontralos e cando se fai a drede se meten noutra época e noutras culturas. Quizais se perda ese misterio que envolve a Galicia si se descubrenn moitas cousas. E ?A ver que ibamos facer nos sin as meigas? jajajaja
Síntome halagada que cambiaras o teu texto, polas dubidas que semetei en ti jajajaj Grazas
Bicos
Aqui no muy lejos de donde resido hay un monte que se llama Peña Cancias, antiguamente, en la crisis de las post-guerra, las mozas de los pueblos cercanos se levantaban la falda hacia el monte, y le cantaban antes de emigrar a servir a Barcelona ” Peña Cancias, peña cancias, ves mi coño, pues ya no me lo veras “.
Bsos.
Hola,
Pues la verdad es que no lo había pensado pero estando así de bajón, que te animen con algo como un coño, se agradece.
Como dice Pitima, el sexo y la risa nos quitan mucho las penas. Es curioso lo de darse a la masturbación en una crisis, eso sí que nunca me ha pasado. Yo solía escribir, como si quedase atrapado en el papel y pudiese seguir adelante.
Besos.
Interesante. Pienso que eso de enseñar las vergüenzas, puede oscilar entre lo picante y lo siniestro, dependiendo del lugar y de la audiencia, aunque a mi, los domngueros que, voviendo de la fiesta, se dedican a “mear de acera” teniendo un bar a más de dos metros, no te me hacen ni pizca de gracia, no sonrío ni un poquito,…debo de ser muy seria yo también.
Y si…la masturbación contra los malos pensamientos surte su efecto…lástima que el baños de mi oficina sea tan pequeño.
En el de la mía se oye todo!
[ Ferrolana, na liña das descubertas nos castros igual che interesa isto:
Las mujeres enseñamos el chichi y los hombres el colgajo.Hay muchos “hombres mariquitas”que nos envidian porque ellos no tienen chichi y les quitamos los colgajos.Pues a operarse y a ponerse un chichi para enseñar
Susana enredando noutras cousas encontrei esta dama
http://www.abhus.com/admin/images/willendorf_venus.jpg
Que debe ser do ano da pera, polo menos jajajajaj
[...] chicas, de vez en cuando a las diosas de la risa, y practiquen, practiquen) Share Tags: la sexualidad femenina y la risa [...]
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Pues no sé, Susana: aquí un servidor no se ha encontrado nunca en esa situación, y es tan primaria, que dudo acerca de cuál sería mi respuesta, sin tapujos y directa… O bien me partiría de risa, o bien apartaría la mirada, avergonzado y rojo como una amapola… o quizás, muy a lo bestia, me lanzaría sobre la mujer en cuestión y le echaba tres polvetes seguidos ahí mismo. Esto último es lo más improbable que suceda, pero nunca se sabe.
De todos modos, es llamativo pensar en que la situación inversa provoca lo contrario, además de estar censurada, penada, perseguida y encadenada al sambenito del degenerado exhibicionista, ¿no…? aunque no hayan faldas de por medio, sino gabardinas largas.