Erotómana

SusanaMoo

¡Atención!. No recomendado para menores. ¿Porqué?

  • Blog
  • Mis cuentos eróticos
  • placer en la lectura
  • Por qué soy erotómana
  • voyeur y exhibicionista
  • Sherezade proletaria
Erotómana » Biografías eroticamente interesantes » La tragedia de Eloísa y Abelardo. José Luis Corral

La tragedia de Eloísa y Abelardo. José Luis Corral

Publicado por Susana Moo
12 agosto, 2010

Pedro Abelardo el Palatino (1079-1142)  escribió en 1134 una larga carta dirigida a un amigo anónimo que tituló “Historia Calamitatum” en la que este filósofo narra sus peripecias vitales y sus amores con Eloísa. José Luis Corral, maestro de la novela histórica española, toma el papel imaginario de ese amigo para narrarnos con cercanía y en primera persona, la apasionante vida de Abelardo. Se recrea además en el entorno social y cultural del París de la época, en una historia de amor que ha trascendido en el tiempo y se ha convertido en adalid de amor romántico y terrenal.

Resulta que Abelardo era un hombre de letras, un filósofo brillante que se mantuvo casto y centrado en sus estudios hasta casi los cuarenta años. Llegado a esta edad conoce a Eloísa, la sobrina del canónigo influyente Fulberto. El tío se había esmerado en la educación de la chica, y le había proporcionado una formación exquisita en cultura clásica y religiosa, conocía el latín, el griego y el hebreo, y poseía conocimientos de gramática, retórica y lógica. Fulberto acoge confiado  en su casa al erudito Abelardo para que instruya a su sobrina, que contaba por entonces quince años. El caso es que en esas clases alumna y maestro se enamoran y se entregan el uno al otro pasionalmente con el resultado de que ella se queda embarazada. La Iglesia y sus preceptos moralistas ejercían mucha fuerza en ese momento hasta el punto de que Abelardo, en caso de contraer matrimonio  perdería su potestad para dar clases, perdería su posición y su prestigio, con lo cual se escapan y contraen matrimonio en secreto para que Abelardo conserve su posición. El hijo nace y lo envían a que lo críe la familia de él y a Eloísa la ingresan en una orden religiosa, donde acudían las  arrepentidas a expiar sus culpas, pero algunos conventos eran tolerantes con el amor y la pareja consigue mantener sus encuentros íntimos dando rienda suelta a la pasión que se profesan. Pero Fulberto se entera y está francamente ofendido, pues el deshonor de su sobrina es el suyo propio. Que Abelardo haya mancillado la pureza de Aloísa le corroe y trama su terrible venganza.  Según una vieja ley, corromper a una virgen conllevaba la condena de castración y Fulberto se toma la justicia por su mano, envía a unos mercenarios para que corten de cuajo la virilidad de Abelardo, que resulta castrado mientras duerme.
Abelardo asume su minusvalía. Entre el dolor, es posible que incluso el castigo alivie su conciencia porque su culpabilidad debía ser grande dada la moral de la época, y se aleja de Eloísa para siempre, ambos toman los hábitos con sumisión. Escuchad a Eloísa, asumiendo el papel bíblico de Eva: “Profesaré como monja y tomaré el velo y los hábitos monásticos para siempre. Yo he sido la culpable de cuanto ha ocurrido. Yo he sido la causa de todas sus desdichas. Hice brotar la pasión del amor en su corazón, hasta entonces ocupado tan solo por la filosofía y el afán de conocer. Yo lo seduje con mi cuerpo de mujer; soy la única responsable de su azaroso destino y he de obedecer lo que él considere oportuno. Yo lo conduje al placer y sólo yo he de cargar con la culpa y el dolor”. Pero ya al final de sus días, la inteligente Eloísa cambia de discurso y escribió que su rebeldía contra el mundo aumentaba por momentos a medida que crecía su angustia, y que jamás perdonaría ni a su tío, el principal culpable de sus calamidades, ni a la Iglesia, que había perseguido con saña al más brillante de sus fieles, ni al mismísimo Dios, que había permitido que le sucedieran tantas desgracias a dos de sus hijos.monja
Muchos años después de enviudar, Eloísa, en su lecho de muerte, solicita que la entierren junto a él. Y  así se hace, ambos comparten sepulcro en el monasterio del Paráclito. Dicen que cuando se abrió el féretro para meter a Eloísa junto a su esposo, éste abrió los brazos para acogerle y que yacen abrazados por toda la eternidad. Puede que sea cierto, pero en cualquier caso, resultaba dramático constatar que su unión resulta un poco tardía, ya que según dice la Biblia  “los que alcancen a ser dignos de tener parte en Aquel Mundo y en la resurrección de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer, ni ellas marido” (Lucas 20,35).

Esta teseña fue realizada para el blog literario masquepalabras.

Share
Tags: blog erotico-literario, eloísa y abelardo, romanticismo y sexo
Biografías eroticamente interesantes

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios
Comentario by Chousa da Alcandra el agosto 12, 2010 @ 9:52 pm

Coñecer hebreo e latín seguro que lle resultou proveitoso; pero dominar o grego (faltoulle o francés), estou seguro de que lle proporcionou praceres sumamente interesantes…

Comentario by sanlucas el agosto 12, 2010 @ 9:56 pm

El crucifixo entre las tetas de la imagen resulta tan irreverente como provocador: me mola. Me mola mucho?.
Será pecado? (es que si lo es…me mola más todavía!)

Comentario by Naoberlin el agosto 13, 2010 @ 12:46 am

Me ha encantado como lo has contado, me quito el sombrero, de verdad.

Comentario by Zeltia el agosto 13, 2010 @ 5:47 pm

Una historia más de amores imposibles, de ésos que los amantes alimentan con las palabras del deseo satisfecho solamente en breves encuentros y que, por lo mismo, perviven aún más allá de la tumba. Me creo lo del castradito abriendo los brazos acogedoramente.
Pero ya puestos, qué manía con no querer perder los honores y las prebendas!, si se casaran y hubiesen criado a su hijo, pasando de todo, una vida diferente hubieran llevado: pasados unos añitos a veces se echarían de más, y a veces de menos, tendrían sus encuentros y sus distanciamientos, pero lo que es seguro es que hubieran disfrutado más del griego, del francés, y sabrían latín en el lenguaje de alcoba.
[si es que no se puede nadar y guardar la ropa]

Comentario by Wendy el agosto 16, 2010 @ 1:05 pm

Para mucha gente el amor no lo es todo, sino ellos mismos, y además son incapaces de renunciar a nada, y…¿me pregunto si es necesario renunciar?.

Lo que no alcanzo a comprender es que el honor de uno resida en otra persona….

Comentario by Belano el diciembre 12, 2010 @ 9:43 pm

La cita de San Lucas seguro que es una falsificación de un obispo pajillero en pleno acceso de culpa por haber corrido demasiado detrás de algún efebo saltarín que le había robado la bolsa sin acabar de aliviarle los picores.

Comentario by Maruxela el diciembre 13, 2010 @ 5:56 pm

Pobre hombre, mira que arráncarle su pene.Que mal hacía Eloisa, dándole forma al miembro de su amado.¡Cuánto dolor y angustia!Mirala que santita y pudorosa se la ve en la foto.No me extraña que su amado la haya recibido con los brazos abierto.
Descansen en paz

Escribe un comentario

(requerido)

(requerido)


Categorías

  • Biografías eroticamente interesantes
  • Cantigas quentiñas
  • cine erótico o de temática sexual
  • Crisol Púbico. Novela erótica en capítulos
  • cuento erotico
  • Erotismo en la mitología griega
  • Jugando a ser sexóloga
  • Memorias eróticas
  • Microrrelatos Eróticos
  • mis lecturas eróticas
  • mis lecturas eróticas
  • Noticias sexuales
  • pies hermosos
  • Red sensual
  • Relato erótico interpretado con voz
  • relatos eróticos escritos por lectores para el juego "¿Qué tengo entre las piernas?
  • Sin
  • Uncategorized

Archivo

  • febrero 2012
  • enero 2012
  • diciembre 2011
  • noviembre 2011
  • octubre 2011
  • septiembre 2011
  • agosto 2011
  • julio 2011
  • junio 2011
  • mayo 2011
  • abril 2011
  • marzo 2011
  • febrero 2011
  • enero 2011
  • diciembre 2010
  • noviembre 2010
  • octubre 2010
  • septiembre 2010
  • agosto 2010
  • julio 2010
  • junio 2010
  • mayo 2010
  • abril 2010
  • marzo 2010
  • febrero 2010
  • enero 2010
  • diciembre 2009
  • noviembre 2009
  • octubre 2009
  • septiembre 2009
  • agosto 2009
  • julio 2009
  • junio 2009
  • mayo 2009
  • abril 2009
  • marzo 2009
  • febrero 2009
  • enero 2009
  • diciembre 2008
  • noviembre 2008
  • octubre 2008
  • septiembre 2008
  • agosto 2008
  • julio 2008

RSS

     RSS
  • Microrrelatos Eróticos
  • Microrrelatos Eróticos
  • Comentarios recientes

    • Maruxxxxxela en El secreto mejor guardado de Sigmund Freud.
    • Susana Moo en El secreto mejor guardado de Sigmund Freud.
    • Wendy en El secreto mejor guardado de Sigmund Freud.
    • Wendy en El secreto mejor guardado de Sigmund Freud.
    • Mai neim en El secreto mejor guardado de Sigmund Freud.
    • lorena en Ni polla en la olla, ni coño en el chollo.
    • Tiberyas en Feo y cochinote, el rey del porno.
    • Chousa da Alcandra en Ni polla en la olla, ni coño en el chollo.
    • Kaplan en Ni polla en la olla, ni coño en el chollo.
    • Kitkat en Ni polla en la olla, ni coño en el chollo.
  • Estoy en facebook

    Mis pies
  • Mi selección

    Mi querido amigo
    El juego sexual de una bibliófila
    Piltrafilla
    Adán y la manzana
    Eva y la manzana
    Cana al aire, pelillos a la mar
    El juego sexual de perrita
    El juego sexual de un matrimonio castizo
    El juego sexual íntimo
    Una historia para los fetichistas de los piés.
    Mi marido y yo
    Gangsters
  •  

    agosto 2010
    L M X J V S D
    « jul   sep »
     1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031  
  • Microrrelatos Eróticos
  • Meus escritos en galego

    Escritora erótica
  • De paseo

    • Mi otro blog, donde encontraréis los sitios que visito.

Creado con Wordpress | RSS| Tema WP Remix traducido por Fernando y adaptado por susanamoo.
Copyright 2012. Erotómana. Condiciones de uso. Todos los derechos reservados

  • Blog
  • Mis cuentos eróticos
  • placer en la lectura
  • Por qué soy erotómana
  • voyeur y exhibicionista
  • Sherezade proletaria