Arrimando el ascua a mi sardina
El concurso ¿qué tengo entre las piernas? surgió a raiz de la entrevista que me hizo el xornal Certo preguntándome por qué la gente desconfiaba de si yo era un varón. De ahí me vino la curiosidad por saber si yo podría distinguir el sexo de un autor a partir de un relato erótico. Lo cierto es que este juego no tiene validez científica alguna, es evidente que no se basa en principios sólidos, pero creo que es un buen ejercicio para entender las diferencias -mentales- entre la sexualidad femenina y masculina y sobre todo para desmantelar tópicos.
Estoy encantada con la calidad de los textos recibidos y con la participación. Ahora me permitiréis que haga un paréntesis en el camino y aproveche el tirón que está teniendo el juego para promocionar mis propios escritos. Ahí va ésta (pero ¡seguid votando, eh!)
………..
La enfermera se corre por activa y por pasiva
La enfermera Alice se ha enamorado del señor Gonzalo, paciente ingresado por cardiopatía. Las mentes malpensantes sospecharán que va por la pasta, ¡semejante hembra salerosa con ese vejestorio! Pues no, lo cierto es que es una chalada y se ha entusiasmado con los mimos de él, que le dobla la edad, que ya no huele rico salvo que se ponga colonia y que de sus antiguos abdominales marcados ya no queda ni el recuerdo. Alice se ha enamorado del carcamal, ¡increíble pero cierto!
Hemos de entender que ella ha pasado lo suyo con los hombres. No tenemos más que recordar al último, aquel bestia, que sí, es cierto que follaba como un miura, ¡una potencia insólita!, que le metía semen hasta que se le salía por las orejas … disculpad la burda metáfora, pero es que la cosa era así talmente. Imaginaos cómo sería, que una vez, al principio de su relación, cuando todavía usaban condón, Alice vió claramente cómo se lo sacaba de la polla – ya medio flaccida- rebosante de esperma, lleno hasta los topes, a reventar. Pero ¿de qué le valía a ella eso, si al fin él era un sinvergüenza al que ella le importaba una mierda? ¿de qué sirve un superfalo talla XXL si corresponde a un imbécil que sólo mueve el culo por el interés de sus propios cojones?
Gonzalo, por contra, la adora. Le saltan chispas de felicidad cuando la ve. Alice, aunque parece tan alegre y dispuesta, tiene la autoestima por los suelos y depende muchísimo de la visión que refleja en los hombres. Ella no se cree bonita, pero lo cierto es que aun a pesar de pintarrajearse tanto resulta atractiva. Y sexi, eso seguro, el culo un poco gordo de más, las tetas un poco demasiado pequeñas, pero el resultado es divino para el que sabe mirar. Y Gonzalo se la come con los ojos.
No como aquel de testículos hiperproductivos, que la miraba sólo cuando la tenía tiesa, el muy cabrón, que se largó sin decir adiós quince minutos después de haberle metido la polla hasta la garganta. Con lo molesto que era que se corriera allí al fondo, que a Alice le daban arcadas y todo, y ¡anda que no se lo había advertido una y mil veces!, que le daba asco, que no empujase tanto cuando se corría en la boca, y él nada, a lo suyo, a su puta bola, y luego va y la deja así, de sopetón, todavía con el sabor agrio de semen en la lengua.
Alice no ha tenido hijos, el cabrón se corría como un buey y sin embargo no fue capaz de hacerle un hijo. Gonzalo tampoco se los dará, ya no tiene edad, su polla no responde, todo en él funciona salvo el pene, pero bueno, ¿tan grave es? Ni se empalma ni se corre, pero consigue con sus manos, con su lengua y sobre todo con su devoción, que Alice goce como nunca. Como nunca, resulta difícil de creer, pero os aseguro que Alice, que ha acogido a decenas de rabos entre sus piernas -el cabrón no ha sido el único, ni mucho menos- disfruta como una bandida y no recuerda correrse tanto y tan bien. Ya os contaré con detalles porque esto de verdad que es la bomba.
… … …
Esta historieta es el capítulo 56 de la colección de relatos hilados Crisol Púbico
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Comentarios
Bueno, lo que más me gusta es el vocabulario empleado.
Oh si.
A ver quién ve en detrás del texto que acabas de escribir a un hombre
gustoume este relato, pero recordoume un parecido tamén de unha enfermeira e un paciente, ¿era este mismo?
así de primeiras paréceme ben que Alice esté contenta con o señor Gonzalo pero presinto, que o mellor, dentro dun tempo, non ten abondo con él… non sei, dame que pensar.
biquiños,
En este hubiera jurado que lo ha escrito un hombre; pero tampoco tengo la certeza que Susana Moo sea una mujer.
Y dale con la desconfianza, Antonio. Bueno, ¿qué le voy a hacer? Mostrar mi chichi no lo voy a mostrar (sobre todo porque no tendríais la certeza de que es mío).
Aldabra, el texto es de Crisol, en el que voy contando aventuras de los personajes progresivamente. En el anterior cuento era Gonzalo el que estaba enamorado de ella, pero se ve que la fuerza del roce hizo que ella le cogiera cariño,..
¿Ehh…? Oye, ahora que lo pienso, Susana… en fin, hasta ahora nunca he tenido dudas, dado el tono general de éste tu blog, pero… oye, que me he quedado con la duda de si eres de verdad un hombre… o una mujer en cuerpo de hombre… los coquetos piececitos que has mostrado en diversas fotografías podrían no ser tuyos, y… er… vamos, que me he quedado con la duda y no me la puedo quitar de la cabeza, más que a base de confianza e intuiciones.
Y de ésta se deriva otra duda, más generalista: ¿somos capaces de basar nuestro empaque afectivo con otra persona guiándonos por unos u otros órganos físicos más o menos diminutos en relación con el volumen del resto del cuerpo…? Yo pensaba que el sexo no lo es todo, pero a veces tengo dudas: ¿y si conociera a un hombre que no me deja indiferente en el trato diario, que me despierta inquietudes extrañas cada vez que le veo…?
Gracias Fernando, me alegra que te guste, ya sabes que Crisol es la niña de mis ojos.
Es curioso que este relato cause dudas, de Antonio lo entiendo porque es nuevo, pero Arturo, ¿a estas alturas? tú no Zeltia, ¿verdad? (no entiendo bien lo que quieres decir con lo de “A ver quién ve en detrás del texto que acabas de escribir a un hombre
”
Yo creo que este relato es profundamente femenino, aun a pesar de lo explícito, aun a pesar de las palabrotas, ¿no?
Susana, primero que la frase la he construido mal, por lo que se ve: sobra “en”
Me refiero a que me parece tan obvio que está escrito por una mujer… que no habría nadie que pudiese ver a un hombre detrás de la escritura de este relato.
Pero ya veo que sí.
La vida es una continua sorpresa jajaja
(¿a ver si voy a ser yo un hombre también?.- bueno, hoxe veño do ginecólogo e non me botou fora da consulta, así que por muller pasei!)
Qué mas da si algo lo escribe un hombre o una mujer, aparte de la mera anécdota. Acaso no importa más, si algo está bien escrito, es original y lo que es más importante toca un poco la fibra de quien lo lee.
Además por qué dudar de quien se presenta como mujer.
Susana, no nos enseñe usted el chichi a no ser que eso sea lo que le apetezca en este momento, mejor tóquenos o al menos tóqueme la fibra, puesto que además de gratificante es gratis y ayuda a pasar la crisis.
Besos.
No está mal, es una historia rápida, pero se dice mucho en ella. Yo soy más del escrito de relatos. A ver si me animo con alguno, aunque no sea para participar en el concurso. Recuerdo mis tiempos de todorelatos, y creo que no me costaría retomar.
Aissss… Ya estamos… Que no hace falta un miura cabrón… pero un falo que funcione se echa mucho en falta. Me cuesta creer que pueda sentirse plena sexualmente sin falo, y menos después de haber sido ensartada por uno XXL…
Pero claro, yo no he tenido nunca semejante sobredosis con ninguno… No puedo hablar desde la experiencia. Lo mio es consumo moderado… Y nunca me han dado arcadas.. Visto así, a lo mejor, sí que entiendo a Alice…
Pos nada, a esperar por los detalles de la BOMBA…
Por cierto, vas a tener que ir pensando en escribir una guía -resumen de los personajes de Crisol… Yo todavía no me pierdo, pero igual no venía mal para las nuevos que se incorporen, porque ya llevas un montón de capítulos…
Algo así como: “En episodios anteriores…” jaja
Ya ya, más chollo… jaja, bueno, non te queixes moito que xa despertaches moita expectación… Así que a choiar.
Ah! Y tuve una idea para tu blog que igual te seduce… Ya te la contaré, porque ahora no es buen momento, pareces suficientemente ocupada.. jaja
Piti, paso de la guía resumen. Fíjate que mi interés está en crear expectación en relación a Crisol, y que venga una editorial de las gordas, y le vea chicha y coja y me la publique y vosotros, que os habéis enterado sólo a medias del argumento vais y la compráis en masa, y resulta que es un best seller, y entonces va, y viene un promotor de los gordos y patrocina mi blog y yo sigo haciendo lo mismo, pero con mi paguita a principios de mes. Y entonces, ya con un montón de tiempo para dedicarle al erotismo, abordo temas interesantísimos, como por ejemplo la biografía de Anais Nin, y también me hago un máster para ejercer como sexóloga, y …. ay, se me cayó el cántaro.
Jjjjjj!, el cántaro se nos cae a muchas un día si y otro también…
A mi sí me parece profundamente femenino el relato, y profundamente consecuente. A veces, cuando la vida te ha tratado mal en un sentido, valoras mucho el opuesto, y si el señor Gonzalo le procura cosas que la llenan mucho más que una polla XXL,…llámame transtornada, pero a mí me parece muy lógico, es mas, me parece fetén (expresión que seguro conocerá nuestro Romeo).
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Enhorabuena para la dulce bandida.
Besos,