Terapia Sexual. Helen S. Kaplan
A veces, las personas somos gobernadas por modelos auto destructivos inconscientes, culpa, miedo, etc., que impiden el éxito en general y el placer en particular. Algo que resulta tan sencillo en el mundo animal como es el apareamiento, está en los humanos contaminado por un montón de síntomas psíquicos: los mensajes negativos sobre el placer sexual, la negación de las fantasías, la angustia por el desempeño, la auto observación obsesiva, etc.
Los desarreglos pueden darse en alguna de las fases por las que ha de pasar una relación sexual: deseo, excitación y orgasmo, y se manifiestan en formas de anorexia sexual, impotencia, contracción de los músculos vaginales, frigidez, anorgasmia, eyaculación precoz, eyaculación retardada, etc. La psiquiatra Helen S. Kaplan ( (1929-1995) se metió a fondo a estudiar todas estas disfunciones sexuales y consiguió sanar un alto porcentaje de ellas.
La gran mayoría de los casos se curan, pues, con una adecuada terapia y los especialistas que adoptan las prácticas clínicas de Kaplan siguen un método bastante riguroso basado en la orientación dinámica. Son unas sencillas técnicas de rehabilitación que tratan de abordar esos desajustes incidiendo en ambos miembros de una pareja, induciendo a los pacientes a modificaciones conductuales en la relación. Es una re-educación que parte de cero y los pacientes se llevan para casa una especie de deberes terapéuticos.
Transcribo una técnica erótica empleada para numerosas disfunciones, el placereado: la pareja desiste del intercambio sexual y del orgasmo durante varios días o semanas, y en este período ambos se acarician suave y mutuamente el cuerpo primero y los genitales después: “ ambos han de tratar, por turno, de darse placer genital. Acaricie el cuerpo de él tanto tiempo como sea necesario para excitarlo. Después juegue con su pene. Durante un rato juegue con el glande, con toda su extensión, con los testículos. Luego pase a otra parte de su cuerpo, a una que a él le agrade. Acaricie su vientre, sus orejas, sus muslos. Luego vuelva al pene. Use sus dedos o sus labios, como ambos prefieran ¿qué piensa acerca de besar los genitales?…”
Son enseñanzas básicas, al fin el sexo es una habilidad más que se puede aprender como cantar o bailar y se aprende mucho mejor en pareja, pero para las personas que no disponen de ella, tanto los sexólogos Masters y Jonhson primero, como Kaplan después generalizaron el uso de parejas sustitutas, cuya función consiste en adiestrar en la práctica de la mecánica del sexo y los resultados obtenidos fueron excelentes (¡bonito currele!, ¿no?) Desgraciadamente el SIDA ha limitado drásticamente su uso en los últimos tiempos . Estas parejas de sustitución están especialmente indicadas en aquellos pacientes fóbicos al contacto sexual y a la intimidad física, así como para individuos inexpertos que adquieren las habilidades adecuadas para la comunicación social y sexual.
Y no os voy a contar más, a los que estéis interesados en el tema os animo a leer el “Manual Ilustrado de Terapia Sexual”, que sacó ahora Debolsillo, que es un acertado resumen de otros volúmenes más profundos escritos por Kaplan, como “ Nueva terapia Sexual I”, “Nueva Terapia Sexual 2” o “La Eyaculación Precoz”.
(esta reseña la he hecho para el blog literario masquepalabras
Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.
Comentarios
Tronki, algunos hace quince años, ya la teníamos no sólo en mente, sino también practicando…
Interesante que se vuelva a hablar de ella pero, por si no lo sabes, ya se ha quedado algo anticuada para la gente ecléctica y que seguimos queriendo rodar y rodar, rodar y rodar…
¿POr sexpol, quizás?
Besillos, desde donde no se entra con frecuencia.
Nota:
La Kaplan, fue muy adelantada para su época y sufrió muchos rechazos de sus compañeros y compañeras, además de por se mujer.
Cierto que, algunas de sus propuestas, aún no han sido superadas, como lo de las “substitutas”. Curioso que, si se investiga un poco, quizás venga de algo ancestral que los diccionarios patriarcales se han encargardo no sólo de ocultarlo, sino de denigrarlo.
Besos ancestrales.
Que haxa este tipo de “curreles” faime recapacitar no duro que é o choio na canteira, carallo!
En todo caso sempre é importante que, o que se faga, facelo ben. Tanto ten que sexa coa maceta coma co martelo!.
E se un día non se rompen pedras pero axéitase a ferramenta…pois caralludo. Ou non?
Bicos, que en todos os casos sempre son terapéuticamente axeitados
Eso que comentas está muy bien, pero lo cierto es que no siempre es la solución. Yo durante un tiempo fui asexual, por decirlo de una manera, y ¿por qué? en fin, me sentía un ser incomprendido por el mundo. No distinguia entre hombres y mujeres, sólo había personas y mi soledad aún cuando estaba rodeado de gente.
A donde quiero llegar es a lo siguiente, mi exnovia fue muy paciente, nunca me presionó, y ella lo que hizo fue darme poco a poco confianza, y poco a poco la excitación volvió. Aunque me frustrara porque no pudieramos follar, lo intentabamos con el sexo oral, y eso nos fue dando confianza.
La disfunción eréctil, mientras no sea un problema específicamente físico, tiene más que ver con el autoestima y el estado anímico del hombre que con otra cosa, lo fundamental es solucionar el estado anímico de la persona. Por lo menos ésa es mi experiencia.
Hola, Nunca me entero de nada. Es evidente que mi resumen ha quedado incompleto, puesto que Kaplan alude en sus escritos a la autoestima y el estado anímico ( u otros conflictos psíquicos) en sus libros como origen de cualquier desarreglo. De modo que hablamos de los mismo, y, por lo que cuentas, parece que tu técnica sanadora con tu novia fue bastante ” kaplaniana”.
Y sí Kostas, la psicología ha avanzado bastante desde Kaplan. Conste que no soy psicóloga, ni sexóloga y mis conocimientos en el tema son de “charlas de café”. A medida que escribo también me voy culturizando yo, Fernando, nunca está de más revisar las herramientas, como apunta Chousa.
Efectivamente mar, pareciera que dejándose llevar por las situaciones íntimas ya se podía aprender cantidad de cosas, pero no siempre, no siempre ( o no tan rápido)
A veces todo lo aprendido no sirve de nada, y hay que volver a empezar de cero. A veces nos olvidamos de que uerpo y mente no son un binomio, sino una sola cosa.
[...] de la sexualidad y un empeño serio por entenderla, mejorarla y disfrutarla -véase, por ejemplo, Master y Jonhson-. Fueron épocas de frenesí copulativo en las que comenzaron a proliferar clubs nudistas, [...]

RSS




Hace poco vi por la tv un programa sobre adiestramiento sexual a adultos que no sabían como manejarse y relacionarse íntimamente y me sorprendió muchísimo que pudiera pasar. Yo pensaba que simplemente dejándose llevar por las situaciones íntimas ya se podía aprender cantidad de cosas.
Me sorprendió mucho la mujer que hacía el papel de ‘substituta’ un trabajo difícil y muy delicado. Yo no sería capaz.
Buen apunte!