Laura, abierta.
Después de los intentos fallidos por parte de Víctor de conseguir a Laura, se ha propuesto desistir, quitársela de la cabeza. Sin embargo ella, que tan escurridiza ha sido hasta ahora, se ha autoimpuesto dar el paso, y… ¡que sea lo que sea! Con sorprendente coraje, Laura se planta en el taller de buena mañana, se acerca a Víctor y le suelta a bocajarro:
- ¿Vienes a cenar a mi casa esta noche?, la voz es firme, logradísima falsa seguridad en sus palabras.
Acepta, por supuestísimo, acepta.
La suerte ya está echada, Laura se le va a entregar, se va a ofrecer. No sabe cómo, pero lo hará. Se quitará la blusa como hacen las chicas en las pelis antiguas, botón a botón, o se arrancará la falda como las femmes terribles de los comics. No sabe cómo, pero lo hará, lo hará, lo hará y lo va a hacer.
Y llega la hora acordada y él pasa a buscarla al cierre de la academia y ella charla con bastante naturalidad y apenas se le nota el nudo que tiene en la garganta, y camina con soltura, derechita con Victor a su lado y no falla su router que les lleva a su piso, y abre el portal y sube las escaleras de las tres plantas, una a una sin pararse a descansar, agarradita a su bolso como si temiera que le fueran a robar. Víctor la sigue, dos escalones por detrás, mirando y planeando también el abordaje para que esta vez no se le vaya a ir de las manos. Que está inflamado, sobra decirlo, pero esta vez la concupiscencia se combina con una pulsión nueva que él no sabe definir y a la que los románticos gustan de llaman amor.
Laura, virgen todavía, pasados los treinta, está asustada como es natural, pero hoy no hace el mímino esfuerzo por escapar, al contrario, no va a hacer el idiota, esta vez no dejará pasar la ocasión. Tan mentalizada va, y tan voluntariosa, que no espera a abrir la puerta: nada más llegar al descanillo, le toca una mano y, con los ojos cerrados, le ofrece su boca.
La boca de Laura, sensual y dulce, ávida de besos, no está sin embargo húmeda, más bien su lengua es trapo, ¡lejos está su cuerpo de la calidez necesaria! y así lo entiende Víctor:
- ¿entramos?, dice.
La cara de Laura es grana y la vergüenza le puede, toda aquella decisión se está desmoronando y le cuesta mucho tragar, pero entonces Víctor la abraza, cálido la abraza y esconde la nariz en el hueco de su clavícula para aspirar el olor rico de la piel fresquita. Es un abrazo más cariñoso que sensual pese a que los fluidos de sangre de ambos corren por sendos cuerpos y las hormonas se disparan en tremendo estrés.
Entonces Laura lo suelta:
- Nunca lo he hecho.
- No te preocupes – le sonríe- estás en buenas manos.
En las mejores. Laura está en las mejores manos porque Víctor lleva
firmísima la intención de darle lo mejor de lo mejor, él no se va a conformar con romperle el himen ¡Oh, no! eso no supone más que un accidente, lo que él desea es gozarla abierta, que Laura goce con los ojos abiertos, la boca abierta, sexo y ano abiertos.
(continuará)
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Este cuento es el número 39 de la colección de relatos hilados Crisol Púbico
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Colección de relatos de Crisoil Púbico
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Comentarios
Parece el mejor hombre para una iniciación. Y supongo que la experiencia es un grado, pero lo estoy diciendo por la dedicación.
Hola,
POR FIN!! Laura, querida, como nos has hecho desear. Espero que lo disfrutes tanto como Víctor parece dispuesto.
Besos.
¡Estás en buenas manos! le dice el tío.
No tiene cara ni na el Victor.
Me recuerda un poco a mi, el muy cabrón.
Yo para primer dia, y no pecar de obstentoso, le propondría la puntita nada más. No vaya a ser que con el primer plato la chica ya se atragante.
Ufff …. boca y sexo me lo creo, pero el ano … ummmm, quizás es mucho para la primera vez.
Si yo fuese Victor, me recrearía en la apertura de mente, y por supuesto en la apertura de sexo, pero el ano me lo reservaría para un tercer o cuarto bis ….. sobre todo porque si no recuerdo mal, tenía un polloncio nada desdeñable.
Un consejo, que Victor use condón y que ella (y él) usen lubricante, aunque estén lubricados de forma natural …. las siguientes veces, según la confianza … podrían ir tomándose unas libertades.
jajaja ¡qué nervios!
bueno, boca, sexo e ano para unha primeira vez, moito me parece; pero bueno, bueno, tamén me pareceu botada para diante de máis, esperar ata os trinta e agora´, de súpeto, ser ela a que o busque a él… asi que igual nos sorprende.
Ademáis ¿non dín que a realidade sempre supera á ficción? Pois entón, pódeslle botar toda a ficción que queiras!
pero por diooooooooos, que fagan algo ¡xa!
Solo de imaginarme ese encuentro, como Victor se comera a Laura y esas ansias guardadas que tiene Laura puff!!!, solo de imaginarme el encuentro me da una calentura!!!.
O camiño dende a academia é un puro magreo sutil. Dende o camiñar de Laura, ata a subida de escaleiras algo correndiño. Él detrás dela mirando a saber cara que nádiga; inflamado, como non!. E logo o convite dela: entramos?.
Secaríaselle a boca, si; pero entón vai ser que todas as humidades se lle concentraron noutra parte do seu corpo!.
Que continúen, que senón a Víctor vanlle doer de moito carallo.
jajaja cómo me río con vuestros coments, qué bien lo paso:
Los consejos sabios de carla, ¡tan preocupada porque todo vaya a ir bien!, y lo mismo Wendy, valorando al tipo a ver si será o no será apto, y juani y Zeltia y fullmoon todas nerviosas. (Zeltia incluso un poco intranquila por la neurosis de Laura, tan impulsiva de repente)
Y el “por fin” con mayúsculas de Lobato, que parece que ya respiras tranquilo, je
¡y los consejos de Porquiño! qué responsable porquiño, pensando en el condón, y en el lubricante, y en si no se estará pasando Víctor con tanta ambición… Si es que las apariencias engañan, y con ese nick que te has puesto, no se espera tanta sensatez!
… Y la misma linea sigue Mikel, prudente, sólo la puntita, dices.
Y Ananda empatizando “me recuerda a mí”, qué cabrón.
Y Chousa, ahí solidario: “vanlle doer de moito carallo”
(Bienvenido Jordi M. Novas, ojalá cumplas la palabra y vuelvas a por más).
Se me ocurre que hay muchas otras posibilidades de llenar el ano, que no contemplan el uso directo del miembro viril, léase polla, ¿no?. Podemos empezar por ahí.
El consejo de porquiño sobre el lubricante…no tiene precio; para todo lo demás…
[...] a abrir brazos y piernas, boca y vulva, para Víctor. Estábamos ante una irreconocible Laura situada en la pista de despegue a puntito de lanzarse al sexo de adultos. Pero no hemos de pasar por alto que es sorprendente esta [...]

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A ver si contienes la ansiedad de Laura, déjala que se tome una copa, o que tenga algún momento de risas distendidas con Victor. Queremos que de verdad disfrute del placer del sexo sin que su cabeza la distraiga, o la enturbie ninguno de sus sentidos.
Carla
http://www.lasbolaschinas.com