Los papas y el sexo. Eric Frattini
La historia de la iglesia católica es una triste historia para el sexo en general. Desde aquella frase de san Pedro, -el primer papa- a Jesús: “Hemos dejado todo, nuestros hogares incluso, para seguirte” los creyentes consideraron que un hombre de fe debía abandonar las relaciones familiares, pero sobre todo las sexuales.
Desde Pedro se sucedieron papas en cascada, que en un principio no eran más que cabecillas de una secta peligrosa de fanáticos, pero que fueron tomando poder y con él, muchos de ellos pervirtiéndose más y más y se acomodaron en una doble moral que consiste en predicar el pecado a los cuatro vientos y sin embargo, gozar con soltura bajo las sotanas. Todo esto según nos cuenta Eric Frattini, que nos deja los ojos como platos contándonos historias de los 261 papas que se sentaron en la silla de Pedro. Papas enamorados, algunos incluso felizmente casados, otros fetichistas, otros homosexuales, pederastas a porrillo, masoquistas una panda y sádicos un pico.
Cuenta episodios tan corruptos que realmente parecen invenciones calenturientas de un pueblo reprimido -o de otros eclesiásticos envidiosos-. Escuchad un ejemplo de Juan XII. Lo tomo del libro así, a boleo, no creáis que fue el más golfo de todos ellos:
Juan XII había fornicado con la viuda de Rainier; con Estefanía, la
concubina de su padre; con la viuda Ana y la nieta de ésta; y había convertido el palacio sagrado en una casa de prostitutas. Todos, clérigos de buena ley, declaran que él alimentó al diablo con vino. Ellos dicen que cuando jugaba a los vicios vivía como un príncipe, comía en platos de oro mientras se entretenía admirando bailarinas orientales traídas al Laterano especialmente para esa función. Llegó a comenter incesto con su propia hermanastra de catorce años …
Editorial Espasa
Número de páginas: 317
(reseña realizada para el blog literario masquepalabras)
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Comentarios
Nada nuevo bajo el sol.
Creo que es una consecuencia directa de dos características radicales de la iglesia católica, y probablemente de otras organizaciones del mismo tipo: una es el ansia de poder, y cuanto más poder más hastío y menos límites (cuando lo tienes todo te aburres, y empiezas a ser inventivo; por ende, es habitual que los que le ponene límites a los demás sean los primeros en saltárselos); la otra, la absoluta carencia de autocrítica.
No siempre los clérigos tuvieron que ser célibes. La cosa comenzó como un consejo, y se convirtió en la Edad Media en una imposición, por la vida disoluta que llevaban muchos de ellos.
Pero claro, como dice Belkis, son hombres y mujeres.
Yo creo firmemente que cuando se le impide al cuerpo algo que le es natural, por una imposición externa, ese deseo se expresa de alguna manera, a veces de la peor posible. También creo firmemente en la posibilidad de que el celibato y la vida matrimonial pueden coexistir en el seno de la curia católica, y que es su manía de convertir las costumbres y decisiones conciliares en dogmas de fe, lo que se lo impide, a fuer de una cierta misoginia.
Ya os dejo en paz, ya…
Por cierto, alguno obispos abogan porque el celibato sea opcional y los curas se puedan casar, para atajar la pérdida de vocaciones y para que pudan orientar a las familias desde el conocimiento.
Siguen si querer ordenar mujeres (me voy a ahorrar los comentarios, pues serian muy mordazes).
Por mi parte, rezo fervorosamente porque ni permitan el matrimonio ni ordenen mujeres, a ver si así se extinguen de una puñetera vez; a veces pienso que la iglesia es realmente una obra divina (o diabólica), porque no hay manera de destruirla, pese a todos sus desmanes.
¡Ah, qué conjunción de miedo y corruptelas!, mucho tendrían que aprender los supestos tecnócratas.
¿Nadie ha pensado que el libro de cabecera de la mayor parte de los papas ha sido El Príncipe, y no La Biblia?.
Y la contribución de las infinitas represiones y prohibiciones de la iglesia al morbo sexual me parece inestimable.
Ya sé que dije que iba a dejarlo, pero…
Hay que ponerlos en su sitio. Los abusos y los crímenes en esta secta sólo persisten por lo de siempre: impunidad. Tribunales, justicia humana y listo. Por eso alabo esta iniciativa de mi admirado Dawkins:
http://www.timesonline.co.uk/tol/comment/faith/article7094310.ece
En España: ¿no ha pasado nada en 40 años de franquismo, régimen apoyado y ensalzado por los católicos? Necesitamos jueces que le echen narices, fiscales que valgan más que para perseguir a los débiles y tribunales desligados del anterior régimen. Con lo de ahora (empezando por la Audiencia Nacional) estamos perdidos. Hace tiempo que somos el hazmerreír de Europa.
Tradicionalmente la iglesia siempre ha estado envuelta en escandalos de todos los tipos, y especialmente los relacionados con el sexo.
Es normal que cuando se prohibe, se veta, se malinterpreta, se excluye, se niega, se impide , se reprime y ademas se condena todo lo que implica el amor, el roce, el cariño, la mayoria salga con cualquier tipo de desviación respecto lo que es y significa una practica sexual sana.
Es lo que tiene reprimir y reprimirse querida Susana.
Completamente de aucerdo con Mikel. Unido a su escasa capacidad de asumir los errores y a poner la política siempre por encima de los individuos…debe ser que la vida de los nonatos es valiosísima justo hasta el momento en que nacen, lo que les hagas después ya es culpa de ellos.
Caray, sí Wendy, a razón del tono de los comentarios sí que parece que hay llaga, claro, han sido muchos siglos de cilicio. Y supongo que siguen teniendo su poder …
Editado por Espasa, fullmoon.
Interesante el enlace que deja Andrés.
Un tema moi de actualidade este que “tocas” hoxe.
E claro que hai sensibilidades feridas neste asunto. Pero ti, como erudita que eres, ben sabes que a Igrexa e a súa “cabeza visible” son infalibles pola gracia do espíritu santo…
Bicos urbi et orbe
Wendy, no puede coexistir el celibato y la vida matrimonial ni en el seno de la curia ni en ningún otro sitio, porque el celibato es, precisamente, no haber tomado matrimonio. Y además esta bien así, porque si ellos predican esa condición para ser cura están en su derecho. Me parece un poco extraño la gente que dice lo que tiene que hacer la iglesia, es como, en una organización vegetariana quejarse, además desde fuera, porque no sirven callos en los bufes cuando se reúnen.
Lo que agradeceré siempre al cristianismo (en esto estaremos de acuerdo) es su sentido del pudor, gracias a él podemos contemplar adolescentes posar rozagantes en el placer-vergüenza de ser miradas. Y, como no, el buen gusto al diseñar los católicos uniformes de faldas plisadas plisadas.
LVX, no me refería a la coexistencia en la misma persona, sino a la coexistencia en una institución, que le celibato sea una elección y no una imposición.
En lo del pudor y los uniformes, completamente de acuerdo.
Querida Susana,
Muchas gracias por el comentario sobre mi libro ‘Los Papas y el Sexo’. YO creo que he hecho un gran recorrido por como el sexo ha influido en la religión y como mientras los Papas nos decían: Sed buenos y no folléis, por el otro se lo pasaban genial….
Un beso a todos y espero en breve, deciros mis fechas de firma en la Feria del Libro de Madrid y Zaragoza.
Eric Frattini
[...] libro “Los Papas y el sexo” de Eric Fratini se mete a fondo en los estragos que hizo esa noción enfermiza del sexo en las [...]

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Yo no soy muy religiosa y creyente cada vez menos. Vamos, y en la Iglesia no creo.
Los religiosos y las religiosas son personas, como todos, y como todos tienen las mismas necesidades. ¿Por qué no cubrirlas? Quizás porque alguien así lo interpretó.
Y quienes quieran seguirlo, allá ellos.
Lo que es inhumano, vergonzoso, cínico y no sé cuántas cosás más es qu prediquen una cosa y que practiquen otra. No folléis que es pecado pero a mí dejarme arder en el infierno mientras salvo vuestras almas! Anda ya!!!
Bueno, muy bien explicado, Susana.