La enfermera de las bragas chiquititas.
Alice cada mañana sorprende a sus pacientes con bragas diferentes. Descubrir cómo las trae hoy es el aliciente más apasionante del día a día hospitalario de Gonzalo. Fijándose bien, casi todas se transparentan un poquitín a través de la bata, y se puede intuir el color -sobre todo si es oscuro-, y la forma -por los pliegues que forma la carme donde oprimen las costuras-. Averiguar cuales se habrá puesto hoy es tope emocionante.
Las tiene lilas, rosas, verdes, azules, blancas, con lacitos, con puntillas, de lunares, de florecillas, de encaje liso, de encaje con volantes, unas rojas brillantes, otras negras de raso, otras de cuadros escoceses y algunas de estampado abstracto, las escotadas de algodón, las que imitan tanga pero no, las de camuflaje selvático, las ribeteadas, las de chorreras, las de pedrería falsa, las de lentejuelas doradas, las que son tiras nomás, etc., etc., etc.,
Sobra decir que es muy coqueta con sus bragas y le chifla estrenar, si vieseis su armario atiborrado de bragas creeríais que se deja el sueldo íntegro en lencería, pero qué va, qué va, es muy apañada y las consigue de a tres por un euro en el chino de la esquina. Cada vez que pasa, no se puede resistir y compra un lote. Pero insisto, Alice no es ninguna manirrota, más bien es austera y vicios los justitos, ni anda de cafeterías, ni fuma, ni bebe -salvo cuando la invitan- ni gasta en joyas, pero esas tangas y las culottes, ¡ay, la pierden! Cierto que no son de gran calidad, cierto también que dan el pego que no veas, el diseño está conseguidísimo, puede que la mayoría le queden algo canijas y que se le mira mucha nalga para tan poca braga, pero qué importa, la verdad es que el pompis siempre lo lleva monísimo.
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Este cuento es el número 34 de la colección de relatos hilados Crisol Púbico
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Comentarios
Excelente post susana muy propio de nuestra coqueteria femenina
solo que si lo ve mi novio se va a poner como una moto de caliente con tantas bragas y fotos sexys
y yo que no soporto las bragas que “marcan” el borde en la carne… a algunas mujeres, bajo el pantalón se les ve cuatro nalgas en vez de dos!!
claro eso reduce bastante el surtido de los chinos y los todo a cien
Excelente, en lo personal me chiflan las bragas, y mas chiquitas mejor. ademas me encanta como se ve un culo grande con unas bragas pequeñas.
Besos
No hay nada como un buen surtido de braguitas. Una se las calza en función del estado de ánimo, con lo que se puede llevar el chisme alegre como unas castañielas o triste como un funeral.
Es lo que tiene.
Qué triste pérdida Ananda! Sería chula, eh?
Por lo demás, parece que hay gustos variados en relación a la ropa íntima, claro.
on lo que me cuesta a mi encontrar bragas bonitas y cómodas. Ahí lo reconozco, no me pongo nada que no sea mínimimente cómodo, aunque la bragas sean lindísimas, no me gusta que marque chicha en exceso, y para ponerme una tanga tiene que hacer muy buen tiempo (para que esté de muy buen humor).
Me cuesta horrores lo de las bragas, pero adoro los sujetadores, aunque puntilla la mínima. Ahí si que no tengo problemas para encontrar cositas monas y apañadas.
Quién me iba a decir que ahora, y no antes, le cogería gusto a lo de la ropa interior. Nunca es tarde si la dicha es buena.
Wendy ¿pero si lasa bragas no tienen porque marcarte chicha?
que cosas tienes
otra cosa es que seas rolliza
[...] enfermera se corre por activa y por pasiva La enfermera Alice se ha enamorado del señor Gonzalo, paciente ingresado por cardiopatía. Las mentes malpensantes [...]


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Mira que apañadiña a enfermera!. Daría gusto remexerlle no seu caixón tan surtidiño.
Boeno, xa sabes o que se di neste sentido. Que antigamente, para tocar cu había que apartar as bragas e agora, para tocar bragas (que tamén mola), hai que apartar cu.
Bicos