Qué feo es ser calientapollas y cuánto me gusta
Algunas mujeres, por influjo de nuestro subconsciente, tenemos la insistente tendencia de poner cachondos a los hombres en general. Esta obsesión es independiente de que tengamos ganas de ellos, de que nos gusten o no. A algunas “Evas” nos encanta ofrecer alegremente el fruto prohibido para luego retirarlo, drásticamente o por medio de melindres.
No es un motivo para sentirnos orgullosas y alimentarlo en exceso suele tener un coste negativo para nuestra salud psicológica. Resulta casi humillante esa necesidad de sentirnos deseadas. Una enfermiza necesidad de probar nuestro poder erótico femenino. Puede deberse, este hambre, a la endiablada dependencia emocional causada por carencias afectivas antiguas, a una autoestima dañada que busca de continuo la aceptación, unida a la voluptuosidad que nos es inherente. Sufrimos sumisión al parecer de los demás, especialmente al masculino. Somos mujeres inmersas en un sistema patriarcal y la figura arquetípica del hombre se acerca con frecuencia a la de “padre-jefe” al cual tendemos irremisiblemente a agradar para sentirnos protegidas de nuestro miedo. Es un juego, el de la seducción por la seducción, que no sólo nos divierte, nos alegra el alma.
Claro que después, cuando el fruto ha crecido y madurado, el objetivo está cumplido. Conscientes repentinamente de que nos estamos metiendo en camisas de once varas, nos urge coger las de Villa Diego.
Ya sabemos que es una actitud moralmente reprochable y que no es justo para esos amables señores que se quedan tan frustrados con la miel a unos milímetros de sus labios. Por lo general son respetuosos con tu decisión final, tragan bilis y recogen velas dignamente aunque interiormente echen pestes. El sector femenino nos tiene especial tirria. Nosotras mismas, cuando no estamos ejerciendo de “calentadores” y son otras las que actúan de tal insano modo torcemos el morro acusadoramente.
Personalmente, alguna vez he sentido cierto pesar por esos maravillosos caballeros a los que he calentado algo más que la cabeza, y no he tenido el gusto de enfriarla mediante el desahogo perineal. En alguna ocasión he sentido una vaga lástima por esos hombres a los que he visto hervir, calentados por el fogón de mis carnes, de mis palabras, de mis gestos, deseándome con esa fuerza increíblemente atractiva de macho endurecido que resulta sumamente balsámica para mi ego.
Podría pedir perdón, pero es que no me arrepiento ni siquiera un poquito. Y vive dios que cuando surja, reincidiré en mi falta.
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Aires ilustra este texto:
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Comentarios
Buena e inteligente forma de expresar ese delirio tan vuestro que nos suele encabronar bastante o sumergirnos en la perplejidad (según sea el caso).
Siempre esta faceta la he contemplado como una variación light del donjuanismo masculino,sólo que en dicho caso se culmina el proceso y si te he visto no me acuerdo.
¿Por qué necesitaís esa autoafirmación ( o autoconfirmación) de saberos deseadas?.A nosotros,con ver que no salís huyendo cuando nos acercamos nos basta.
¿En el penúltimo párrafo a que cabeza te refieres?.
Reincide,hija,reincide…que estos ojos lo vean…
Confesiones:a veces he sido algo moja bragas
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Por cierto, mi amiga tiene una autoestima a prueba de bombas…ha de ser por eso que es capaz de seguir sus lemas.
Wendy:
Tu sabia amiga también deberia tener en cuenta que las cosas se enfrían por si solas,el objeto de esta actividad,si quieres consustancial a la naturaleza femenina,es dejar al sujeto a dos grados bajo su punto de ignición.A la actora,¡que le quiten lo bailao!
…cede a la tentación…
Hablo desde el punto de vista de alguien que no está ya por la labor.
Es cruel esta tendencia femenina. Afirmar algo y luego matizar, vista la arrolladora respuesta del destinatario. O proclamar a los cuatro vientos las necesidades y sensibilidades por un medio con unas bases tan maleables y dúctiles como internet, y si uno de nosotros responde, con toda la gracia y el respeto de que se es capaz, pero dejando traslucir el ardor que le consume, dejar caer entonces la férrea tajadera de forma repentina, ruidosa, amarga y frustrante.
¿Sabéis lo que es estar años seguidos sin comerse un rosco, y viendo pasar a medio palmo constantemente dulces día si, día también…?
Resultado: castración química autoinducida. Lo sé de primera mano. En mi blog relato todo el proceso, de menos a más (o viceversa, dependiendo del punto de vista).
mi enhorabuena Susana
tienes toda la razon del mundo y tampoco tengo respuestas a porque las chicas somos asi y actuamos asi
¿¿porque nos encanta calentar a los tios??
¿¿y tampoco tengo respuesta a porque muchas veces las mas timidas y calladas son las peores??
si alguna chica puede responder y arrojar algo de luz
yo creo que va en nuestra naturaleza femenina
besos
Ay Wendy, disculpa. Sin querer he borrado tu primer comentario y no he sido capaz de recuperarlo…
Tierna: no considero a Tiberio grosero.
Tiberio: yo no te considero grosero.
Arturo. No sé qué decirte además de lo que ya he dicho.
ok, Susana, yo veo normal y comprensible que un tio, piense que le encanta mojar las bragas a nosotras
pero otra cosa es decirlo publicamente y de las formas que lo dice publicamente
por eso te regalo a Tiberio, yo no querria un hombre como el
ademas estoy enamorada y comprometida
besitos y lo dicho felicidades por el articulo
Es hermoso leer una declaración de intenciones tan lúcida. ¡Que consciencia! Muchas mujeres actúan del modo que describes pero se deshacen en excusas volátiles sin fundamento. Nada mejor que la franqueza: no como Mr. Clinton, pidiendo perdón por una felación en la Casa Blanca o Hugh Grant, que también se disculpó publicamente por la suya en un coche.
La verdad es que no puede considerarse una grosería lo que leo escrito por Tiberio. Susana admite ser “calientapollas”. Está usando una palabra escueta, significativa y usada por todo el mundo (sí, también por los del Opus Dei, aunque no la pronuncien). Como término opuesto podría usarse el de “calientacoños”. Yo lo he usado alguna vez, y no me he referido a una quimera (ser inexistente producto sólo de la imaginación): hay hombres calientacoños, aunque sean muchísimo más esporádicos y poco abundantes que las mujeres calientapollas. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando se calienta un coño? En fin. No me pidáis que siga abundando en materia conocida. Defiendo la inocencia de Tiberio.
Saludos y bienhallado a este personal.
Afortunadamente y como los roles sociales de genero cada vez se están igualando más.
También la sensación de sentirse deseado y probar el poder de seducción se da en algunos hombres, auque quizás no tan vehementemente como cuentas.
No creo que cuando yo me he insinuado sabedor de que no quiero realizar una conquista haya sido por viejas carencias afectivas o emocionales.
Mas bien ha sido como una especie de reto personal, de descubrir mis capacidades persuasivas y también como un juego un tanto vengativo de cómo calentar un chocho, indirectamente regalando al oído que es la mejor manera de humedecer un coño, y después cada pájaro a su nido.
Aunque tambien he de contarte que el efecto obtenido es una respuesta totalmente contraria a la de la calientapollas, a la que se acaba odiando e insultando por irte a casa con dolor genital. Actuando como calientachochos, a partir de que a una tia le has herbido el coño y la has dejado en el portal de su casa con una rosa en la mano, la tienes incondicionalmente a partir de entonces a tus pies.
mi opinión va en la línea de lo que apunta miguel:
creo que el término tan conocido y usado de calientapollas incluye una amplia variedad de circunstancias, mujeres y razones.
es posible que alguna de esas razones sea ésa que dices tú, susana, de la dependencia emocional (aunque yo creo que ésta se manifiesta en otras esferas de la relación de una manera mucho más evidente)
yo afirmo que lo que gusta es el juego,
el coqueteo,
la seducción porque sí.
¿acaso cualquier coqueteo tiene que acabar en relación sexual completa?.
no lo creo así, no es lo que suele ocurrir, ni creo que deba ser así,
porque entonces, muchísimas personas dejaríamos de jugar, y es muy divertido.
por qué algunos hombres se cabrean tanto cuando el juego termina sin llegar a consumar el acto?
seguramente porque tenían expectativas que no se ajustaban a la realidad, y van más allá de lo que el juego de ella pretendía: de ahi la frustración.
otras veces, avanzado el juego, resulta que ella puede darse cuenta de que la forma de “jugar” de él, no le gusta, etc. etc.
por eso, como bien expresas tú Conscientes repentinamente de que nos estamos metiendo en camisas de once varas, nos urge coger las de Villa Diego.
pero yo creo que un hombre inteligente, que sepa percibir correctamente “el tono” del juego, debería disfrutar y reaccionar ante las excusas, las sonrisas y el recogerse elegantemente, de la misma manera que lo hacemos nosotras, con ojitos de ensoñación y una sonrisa… por lo menos hasta dar la vuelta a la esquina.
Contáchelo tan ben, Susana, que ata vou dictar hoxe mesmo un Decreto de exculpación e indulto para todas as “calientapollas” que un día me deixaron con dolor xenital; pero -eso sí- cunha sensación de ledicia ben grande mentras o xogo durou.
O coqueteo é un arte no que se pode disfrutar moito. E digamos que o dano colateral de ir mollad@ sen mollar é a peaxe que é preciso pagar por tal disfrute.
Despois, ó doblar a esquina; cada cal que remate a cuestión como estime, considere e se lle tercie. Ben gardándoa no baúl do pensamento, ou ben aplicando imaxinación combinada co recordo recente…
Decididamente, se eu fose muller; penso que sería unha “calientapollas”.
Creo que es algo innato… intentamos portarnos bien, pero algún diablillo que llevamos dentro nos lo impide y además nos da gustito, tanto o más que a ellos, aunque nuestro juego solo sea ese… montar el show.
Pues mira. No soy calientapollas (es que no me sale, hija: qué envidia me has dado), pero sí me he encontrado a algún que otro calientacoños…
A veces por inexperiencia, a veces por jodienda…
Ajá… Pos no sabía yo que fueras tan kalientapoyas. Vaya, vaya, vaya. ¿Y qué? Que te lo pasas dabuten viendo como literalmente se nos cae la baba y perdemos la más mínima dignidad varonil ¿no? Que te gusta ver esa doblez de cuerpo que se nos pone a la altura de la barriga que semeja y transparenta el guiñapo de trapo en el que nos convertimos, entonces. Pero qué ías de puta que sóissssss.
En lo personal me encanta ser calientapolla, te alimenta mucho el ego y bueno puede ser desde una simple sonrisa hasta una declaraciòn totalmente abierta. Considero que es algo inato en las mujeres.
¿Y yo que, ingenua de mi, pensaba que calientacoños había habido toda la vida, aunque puede que de un modo más sibilino, y que lo que estaba mal visto era la visibilidad del juego y el deseo (y la prerrogativa de no culminarlo)en una mujer?.
Igual me paso de corporativista.
Falta por mencionar outra variante: algnhas veces podese empezar de “calientapollas” e logo queimarse no caliz divino, de non ser asi ganaria sempre a partida a provocadora e supoño que algunha vez o xogo acabou en usufructo,
Me voy a quedar con una frase o palabra de cada uno de vuestros comentarios.
A ver qué os parece:
Tiberio: a veces he sido algo moja bragas
Arturo Espada: Es cruel esta tendencia femenina
Tierna: va en nuestra naturaleza femenina
Francisco F. P. :excusas volátiles
Alonso: palabra usada por todo el mundo
Mikel: ellas tienen una respuesta totalmente contraria, la tienes incondicionalmente a partir de entonces a tus pies
Zorra: interesantes puntos de vista
Zeltia: la seducción porque sí
THC: perdemos la más mínima dignidad varonil
Baile Antiguo: es que no me sale
Chousa: se eu fose muller
Lydia: Creo que es algo innato
Fullmoon: en lo personal me encanta ser calientapolla
Wendy: la prerrogativa de no culminarlo
Bieito: usufructo.
Me gusta este final.
El juego a veces termina en usufructo y eso es lo mejor para ambos participantes. Coincidireis conmigo en que lo mejor de tener la tendencia a la que nos referimos, sucede cuando sin saber cómo ni porqué al empeñarnos en elevar la temperatura del adversario, sube la propia, y el gato se convierte en ratón y salta la liebre -donde menos se espera-.
y ¿¿porque no hablar de los calientacoños??
todos somos en nuestra justa medida calientacoños y las feminas calienta- pollas
jeeje, que bien me ha quedao
Tiberio
la verdad es que me has puesto muy caliente con tus comentarios, eso de mojar bragas es espectacular para un hombre, y hacerlo ante la mujer amada es el culmen al erotismo y la esquisitez
me has despertado mi sexo dormido a estas horas de la noche….
que rico!!!!!!!
muacks, muacks
A mí, muy al contrario, lo que más me pone es enfriar… Me explico: a mí lo que más me gusta en el mundo es hacerlas creer que son lo más, que están buenísimas, que son inteligentes, simpáticas, que escriben bien… en fin, que son lo mejor que me ha pasado… Luego, despues que me las he tirado unas cuantas veces, les aplico una buena ducha fría de realidad. De una tacada, me las saco de encima y me quedo empalmadísimo de lo listo que puedo llegar a ser. Claro, yo sé que esto es moralmente reprochable, y hasta alguna vez me ha dado algo de penilla verlas ahí, con los ojos húmedos, abiertos como platos y esa contracción terrorífica en los labios (en todos los labios), pero qué le vamos a hacer, no hay cara sin cruz, y el placer de unos forzosamente ha de ser el dolor de otros… Así que, despues de todo, yo sigo durmiendo estupendísimamente por las noches, y si alguna vez noto una cierta inquietud, hacerme a la idea de que en el fondo sois todas unas calientapollas no sólo me ayuda a conciliar el sueño, sino que me da fuerzas para seguir adelante con mi labor refrigerante…
no está mal, cada uno hace lo que le nace:
otros les pegan a las mujeres,
o las violan
o las queman con gasolina.
tú en vez de divertirte con las mujeres
te diviertes a costa de las mujeres
pobre, ahí incapaz de compartir,
aislado en tí mismo.
pero ve a un psicólogo hombre, a lo mejor te pueden ayudar.
Zeltia:
El tal Marqués de Sade no ha mencionado en absoluto la violencia ni el abuso físico.
Todo lo ha dicho dentro de los cánones del juego de la seducción llevado al territorio que tú has propuesto en un mensaje anterior: coqueteo, insinuación, provocación…
La ironía que ha expresado ha sido mencionar también la mentira, el engaño y una personalidad cuya autoestima se basa en contar dichos “logros”, cuántas han caído en sus redes y han quedado destrozadas en el camino.
Que es más o menos lo que ha venido a expresar Susana Moo con este post, sólo que desde el punto de vista femenino, que en teoría es más “inocente”, más “ingenuo”, más “superficial”… y por tanto más tolerable en vosotras, ¿no? Vuestros “límites” los presuponéis en nosotros “per secula seculorum” por nuestra inteligencia, mesura, empatía y contención.
Yo me manifesté en su momento con franqueza contra estos estúpidos juegos. Tanto por parte del hombre como de la mujer. Por eso no estoy de acuerdo en absoluto con lo que ha manifestado el tal Marqués de Sade. Pero claro: el debate se ha acalorado tanto, que en cuanto un hombre ha manifestado con crudeza la versión masculina del “juego”, tocando los puntos dolorosos de una especie de conciencia social femenina, al parecer común en todas las mujeres, has saltado de una forma cruda y realista, mencionando una lacra que aquí no debería tener lugar.
Por cierto, la intervención del Marqués de Sade, no sé si será autobiográfica o no, pero tengo el pálpito de que no es real, sino una ironía forjada adrede para ser volcada aquí. En la sociedad actual, los hombres así no tienen mucha cabida que digamos… No conozco a ninguno que encaje con esa descripción. Es sólo una impresión, que lógicamente puede estar equivocada.
Con ésto último, vengo a decir que muchos de nosotros nos hemos hecho a los papeles rediseñados de hombres. Hemos “evolucionado”. ¿Podéis vosotras decir lo mismo? La manipulación sexual a nivel de emociones reflejas sigue estando muy presente en vuestros intereses como una herramienta más.
Yo fui educado en la caballerosidad, en la cortesía, en el detalle y la protección al sexo más débil (abrir la puerta, ceder el paso o el asiento, ayudar a una embarazada, etc.), capaz de engendrar a los descendientes, y por tanto merecedor de todas mis atenciones, esfuerzos y objetivos al alcance de mi mano para hacerles más llevadera y feliz su vida; pero ahora me he transformado en… bien, no sé en qué, pero desde luego, ya no os considero débiles ni dignas de las atenciones antes mencionadas, aparentemente anticuadas, trasnochadas y fuera de lugar.
Jugáis con los chicos después os quejáis que los chico solo quieren las chicas para follar y después sois vosotras las que van con los que tienen la polla mas grande aunque sea el tonto del pueblo, jugáis con los sentimientos de los demás y si un chico se enamora que pasa entonces, que le den no? , me hacéis una rabia inmensa guarras, calienta pollas de mierda, me dais asco y pena a la vez. Joder!!!
Me dirijo a mi foro habitual, a ver si entrais en esta entrada antigua y lees el comentario anterior y opinais.
Dudo si borrarlo o no.
Es relativamente común recibir insultos cuando se habla sobre sexo, incluso cuando, como es mi caso, lo enfoco desde la fantasía. Alguna gente (poca) me escribe basura a mi mail privado, “Hijas de puta!!!” lo hace aquí publicamente ¿le elimino?
Yo no le eliminaría.Dejalo para darle caña.
Este anda todavía en la primera fase del comportamiento hominído,cuando pillaba a la hembra en copula rápida,como el conejo,por atras.
No entiende de las sutilezas del juego de seducción.
Tampoco de que va la temática de la bitácora.
Por lo menos ponte un nick más curioso.
ah por poco no me entero del comentario de arturo espada (el de “hijasdeputa” ni lo tengo en consideración y, opino como tiberio ni siquiera lo borraría, para qué?)
pero a arturo quería decirle que es un comentario muy bien argumentado, tanto que casi me sumo en reprocharme a mí misma, pero no:
tan sólo matizar un poco.
fíjate que el propio “marqués” dice de sí mismo “que yo sé que esto es moralmente reprochable” si no que cuenta que su modo de actuar con las mujeres es “una venganza” y disfruta del mal que hace.
no creo que éso sea la versión masculina de “calienta pollas”, es algo muy diferente,
implica desprecio hacia el otro sexo, componente que no se da en las “calienta pollas”
conlleva deseos de hacer daño
por esas dos últimas cosas, la utilización y el deseo de dañar éso fué lo que me llevó a recordar a los maltratadores
¿no están presentes esas dos motivaciones en su manera de actuar?
puntualizado ésto,
y ahora más fría, reconozco que la comparación es exagerada,
y poco apropiada para verterla en este foro.
os pido disculpas, especialmente a tí, arturo si te he molestado.
Hola a todos yo estoy de acuerdo con lo que dice el hijas de putas pero no estoy de acuerdo de la manera que lo dice.
Pero es verdad que jugáis con los sentimientos que pasa cuando el hombre se enamora? es duro ver que esa chica ha jugado ti, después se ríe y se hace la victima, a mi me paso una vez y fue bastante duro. También quería decir que una cosa que tenéis en común las “calientapollas” es que siempre negáis que habéis estado jugando pasando del limite y porque? No aceptáis la realidad que os gusta mucho calentar?
Tibero no estoy nada de acuerdo contigo cuando dices que es parte del juego de seducción, porque en este juego la finalidad es seducir y conseguir a esa persona, en cambio en este caso es gustar y que le den por el culo, esto es jugar con los demás.
Hacía tiempo que no entraba aquí, y supongo que habré perdido el hilo. Pero… doy mi opinión al comentario del tal “Hijas de puta!!!”
Lo primero, me he partido de risa. Lo siento, no he podido evitarlo. El día que escribí mi respuesta a Zeltia estaba “sembrado”, lo reconozco, y me salió un comentario del que… ejem… estoy muy orgulloso. Esperé durante los siguientes días la respuesta, y como no la había lo olvidé… hasta ahora.
Me muero de la risa por el contraste al pasar al texto de “Hijas de puta!!!”. Como una nítida charca al que de repente tiran un pedrusco. Nosotros salpicados, el momento roto y el agua turbia… Miramos furiosos a quien nos ha puesto así, y resulta que es un Quasimodo virtual, más digno de lástima y compasión que furia y enfado.
Así que te pediría que no lo borraras, Susana. Déjalo así, y que nos riamos de semejante cuadro.
Zeltia. Acepto tus disculpas, por supuesto, pero sólo te respondía lo más cortésmente que podía, intentando hacerte reflexionar (a tí… y de paso a Susana, y a toda aquella mujer que se preste a estos “juegos”).
Como bien han dicho después el “paleto jorobado” y Curioso, (cada uno a su estilo) el coqueteo está bien, es un juego, es… lo que es, siempre y cuando lo tengan presente ambos participantes. Y aquí ya se entra en terrenos resbaladizos. Lo que para un componente de la pareja (él o ella) es un juego puede no serlo para el otro. Los límites no tienen porqué coincidir y estaría bien “tantear el terreno” para dejarlo más o menos claro desde el principio.
Por eso estoy en contra de esta práctica. Sólo puedo suponerlo, nunca lo he vivido. Pero es fácil imaginarse la frustración, la confusión, el quedarse poco menos que de piedra preguntándose “¿Qué le he hecho? ¿qué he hecho mal para que se vaya así de repente…?” y las secuelas que deja eso, que cada uno afronta como puede.
Hola a todos, tengo una pregunta para Arturo. ¿Como puedo saber los límites? A mi lo que me paso: yo ya sabía en que terreno estaba pero entonces se sobrepaso todos los límites por parte de ella (de una manera exagerada que todo el mundo lo vio), y después intente abrir mi corazón y me dijo que me den (En otras palabras, claro). Esto es lo que me jode!!! Como jugo conmigo y lo hundido que me siento ahora y estúpido. Y encima se hace la victima.Espero vuestras opiniones.
Como el ser calientachochos y calientapollas es tan comun ,historico y nada novedoso ,deberias madurar y en lugar de criticar una actitud que por maligna que sea, no deja de ser humana,empezar a aceptar con mejor grado a los/as calientatodo como personas necesitadas de necesidad………ah por cierto moraleja(si ves una cosa marron ene l suelo que se parece a una mierda ,es marron y huele como una mierda ……es una mierda)el pisarla solo depende de ti…amen señor jesus
Así, a bote pronto, yo dejaría el comentario de “Hijas de puta”, porque así es mas fácil que otros se lo piensen antes de hacer algo similar, vista la cañita razonada que se le está dando … está claro que el autor no está a la altura del resto de “contertulios”, y así queda en evidencia.
Sobre el post, he de decir que me encantan las calientapollas, me encantan, pues al fin y al cabo, antes de que me calentasen la polla, la tenía fría. Porque una cosa es calentar la polla, y otra que te toquen los cojones. Yo creo que a Curioso le hicieron esto último. ¿A qué varón le puede molestar que le calienten la polla? … es problema de él si se hace mas ilusiones que esa.
Está interesante el blog, gracias Susana por tu esfuerzo, tu mente, tu espíritu y ¿tu cuerpo? … Gracias Susana por calentarme la polla y refrescarme el cerebro.
Encantada Porquiño de calentarte la polla (o quizá en éste caso sería más conveniente hablar de rabo), pero más contenta todavía de refrescarte el cerebro.
Gracias también a enzo, a curioso, a Lipa, a Arturo, Tiberio y a Zeltia. Me siento bien protegida de los insultos con gente como vosotros rondando por aquí.
No lo elimino, por mayoría.
No hace falta que me des las gracias,de nada mujer ,si total vas a cambiar poco ,tienes las cosas tan claras como yo,con la unica diferencia que yo solo disfruto del cuerpo, y tu de la paja ajena,es triste dejar perder polvos ya semicontratados,pero en fin ,hay que mirar el lado positivo ,asi exterminariamos a las ladillas………..sigo “apollandote” compañera nunca caminaras sola ,eso si follar sola, mas veces,eso yo no podre evitarlo. amen señor jesus…..dios es amor
Lo mejor de todo esto es cuando llega la vejez, para nosotros siempre hay jovencitas ansiando la experiencia de un adulto, pero vosotras, con vuestras carnes caidas no haceis mas que espantar a los jovenes.
Los viejetes tienen muchas calientapollas que como vosotras disfrutan calentando a los de su edad y fornicandose a los adultos con experiencia.
Que triste la vida de calientapollas, pues al envejecer seguis solas, y a los hombres os quitan las que son como vosotras, un circulo vicioso.
Si, aprovecha para calentar todas las pollas que puedas, pues en unos años que pasan volando veras con amargura como todos te ignoran. Aprovecha, calienta todo lo que puedas y deja con las ganas a cuantos mas mejor, que el dia de mañana esos mismos a los que calientas te ignoraran por una jovencita que esta vez, si les hara la faena.
Aprovecha ahora que puedes.
jajaja(risa malvada)
[...] motivo, bueno, pues suponemos que el de siempre, la calientapollas existió siempre, en el aula de la facultad, en el trabajo, en el bar o en la [...]
bueno, sobre lo que dice Curioso no se han hecho muchos comentarios:
Que pasa si el chico se enamora? Que pasa si la calientapollas lo tiene enganchado durante meses?
la calientapollas que hace al respecto? o le da igual?
no podria ni darle un polvete de consolación? (ella ya tiene lo que queria…
por un poco más, el chico también se lleva un buen pedazo y todos felices)
Yo creo que sí, que lo del polvo de consolación es una cuestión a reivindicar. Lo apuntaremos en el libro de ruegos y preguntas. Gracias por comentar shara.

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[...] Susana Moo.Sigue leyendo en http://www.susanamoo.com/2009/11/que-feo-es-ser-calientapollas-y-cuanto-me-gusta/ [...]