Los dos remeros
Hay un tipo de macho galaico, bastante desconocido fuera de nuestras fronteras, que resulta absolutamente espectacular a la vista y no menos al tacto; me refiero los piragüistas, o a los traineros. Son deportistas que, trabajando su cuerpo a golpe de remo, convierten sus figuras en esculturas de pecho, espalda y brazos graníticos, sin llegar a la grosería de los culturistas. No sólo están musculados de cintura para arriba, también sus piernas ostentan muslos garridos. Son tipos por lo general serios y voluntariosos porque es un ejercicio que requiere concentración y perseverancia.
Carmen tiene la gran suerte de tener a dos monumentos de éstos todos los dias a la hora del desayuno en su cafetería. La pareja de forzudos, ambos rapados y vestidos con ropas de algodón, toman cada mañana zumo de naranja natural, leche con colacao, pan untado con aceite de oliva y miel en mesa, cada uno con su periódico. Uno se llama Samuel y el otro Ismael. Aunque a grosso modo se parecen, Samuel es más moreno, más alto, más cachas y de belleza menos fina. Ismael, por contra, es un encanto de facciones proporcionadas y personalidad afable. Se lleva de maravillas con la camarera.
Samuel, al que de chaval llamaban Kinki (no porque fuera un golfo, si no como diminutivo de king-kon) es, a todas luces, menos inteligente que Ismael pero muchísimo más fuerte, sólo con sus remazos hace como cinco forzudos, siendo un espectáculo verle remar, concentrando toda su energía en el horizonte marítimo, con su traje de neopreno, los músculos voluptuosamente tensos. Samuel, alias Kinki, era una bestia a los dieciseis años, de esos que se masturban nueve veces al día sin que sus erecciones pierdan importancia, un chaval sin aspiraciones que vivía de botellón en botellón buscando dónde meter. Hasta que Ismael se cruzó en su camino y con él la vida de remero. Ahí se centró. Ahora su ímpetu vital está muy bien encaminado. Desde que conoció al que es su compañero de competición ya no tiene interés por andar perreando por ahí. Sus energías están canalizadas en la vida deportista y conyugal que Ismael ha organizado para ambos.
Ismael, dos años mayor, le mima en exceso, le cumple todos los caprichos y “kinki” es un tipo agradecido, fiel como un niño. Carmen se da perfecta cuenta de que Ismael es gay-gay, pero que “kinki” es bi, eso una mujer lo sabe, no hay más que ver cómo la mira a ella, o a Laura o a cualquier otra chica que entra en la cafetería, las mira de reojo con culpa, con la culpa de un bisexual enamorado de un homosexual.
Además de clientes son sus vecinos del piso de arriba y algunas noches le dan la serenata porque cuando hacen el amor deben ser muy apasionados a razón del follón que montan. Carmen disfruta horrores con los gemidos de pasión de esos dos cachimanes. Que qué harán, madre mía, que a veces parece dolor lo que sienten, con esos aullidos, con esos suspiros gritados, cómo se lo montarán esos dos, a veces pareciera que arrastran muebles, y cuando siguen un ritmo constante de zambombazos hacen retumbar el techo, las paredes y, exagerando un poco, los mismísimos cimientos de la casa. Cuando Carmen comienza a escuchar la cantinela de placer de los remeros, deja al instante lo que está haciendo, se sirve un chupito de licor de melocotón y se sienta a escuchar. A veces se acaricia imaginando a los dos hombretones en sus juegos de amor. El capítulo sonoro de los hercúleos homosexuales dura diez, quince, con suerte veinte minutos. Carmen supone que antes de los gemidos han tenido su dosis de caricias y de palabras de amor, pero desgraciadamente a esa introducción no tiene la suerte de asistir ni siquiera en modo audio, pero es fácil de imaginar conociendo lo tierno que es Ismael, lo cariñoso que es Samuel. A carmen no le da tiempo de sincronizarse con el placer de ellos, pues le llevan ventaja y disfrutan del climax cuando ella todavía comienza con los prolegómenos – Carmen jamás comete la torpeza de masturbarse a todo correr-. Cuando ya sólo puede escuchar el grifo de la ducha en el piso de arriba (invariablemente los chicos se duchan después del escándalo) es cuando ella va alcanzando su propio placer, mucho más silencioso, mucho menos aparatoso, pero no por ello menos gratificante.
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Este cuento es el número 18 de la colección de relatos hilados Crisol púbico
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Si te apetece, envíame alguna imagen que adorne este texto a “comentarios”, o a mi correo erotomanita(arroba)gmail.com
Mira las que envían:
Costamorte69 envía imágenes de un piragüista que no es otro más que David Cal, el ganador olímpico del Morrazo. Cuando fueron los juegos de Pekín escribí un cuento (en gallego) sobre él: O remo teso de David Cal
Las imágenes de Costamorete69:
Dado el tinte de los comentarios, Raul Bueno pregunta si la foto que envía nos excita al resto tanto como a él:
Wendy: “dos hombres haciendo el amor deben ser un espectáculo soberbio, con tintes de lucha grecorromana”
Alicia dice que le gustaría que Carmen se uniera a la pareja:
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THC ha hecho un audiorrelato emulando a Lipa Benet. Como esta historia está más enfocada, al parecer, al “aforo” femenino, la cuelgo aquí. Espero que os riais como yo me rio:
Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.
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Ana dice que le encantan los hombres de dos en dos, sobretodo si llevan uniforme. Dice que el neopreno le vuelve loca y que esta historia le ha llegado al alma.
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Tiberio ha realizado un montaje muy a tono (con su título)
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Ailin me pregunta si es correcto imaginarse a “kinki” como la imagen de Tony Ward que sigue. Yo contesto: Ailin, ¡imagínate a Kinki como quieras!
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Tirachinas dice que al leer sobre los remeros recordó esta imagen de unas mariquitas:
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Comentarios
jejejeeje….el pensar en una mujer masturbandose ya me encanta…y mas si su deseo es poder ducharse algun dia en el piso de arriba…
Efectivamente, este post vai máis orientado a contentar á platea femenina.
Ainda que debemos valorar as pinceladas que nos agasallou Susana con este relato. Pinceladas a dúas mans: unha cando xoga coas palabras para suscitar hilaridade (”follón que montan” ou “masturbarse a todo correr”. Chapeau!); e outra co guiño para heteros macho coa masturbación de Carmen co seu chupito de licor de melocotón diante. Dulzura sobre dulzura.
Mi próxima vivienda la eligiré cuando vea que mis dos remeros viven en el piso de al lado. Buscaré la forma de que mi dormitorio este pared con pared con el suyo y no dejaré desperdiciar ninguno de sus gemidos.
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Carla
¿¿tu sueles usar las bolas chinas??
yo no, pero conozco chicas que cuando quedan con sus parejas las llevan para excitarse y correrse mas rapido
dicen que darse un beso con lengua con su novio mientras tienen las bolas chinas en su coño y contraen la vagina es una sensacion inigualable!!!
Quisiera saber por qué para muchas mujeres puede resultar excitante imaginar sexo entre dos hombres, y también entre dos mujeres, y en cambio, los hombres suelen manifestar que sí les excita el sexo entre dos mujeres pero no entre dos hombres.
¿Por qué?. ¿Es porque no pueden evitar pensar en las implicaciones de que algo así les excite?, quiero decir, ¿es cultural o sensorial?.
Personalmente, a mi me pone como una moto, sin necesidad de imaginarme participando del tema.
Mi mujer también se masturba muchas veces con pornografía gay. El porno gay suele cuidar más el físico y es difícil ver a hombres feos, gordos y calvos, como tantas veces sucede en el hetero.
Excelente el montaje de Tiberio.
yo también quiero felicitar a tiberio por su foto.
y a tí susana por el relato gay.
(la iconografía erótica gay es muy buena, a casi todas las mujeres nos gusta -como a la mujer de andrés- cuerpos perfectos, aspecto de actores de cine o modelos, cuidada escenografía… sin embargo el “porno” gay, ya no me pone nada)
pero hoy a quien hay que felicitar es a HTC por su clip de audio con ese sentido del humor.
aunque, susana, son tus pies, es tu collar, y es tu “chocho”.
THC ha aprovechado bien tus “fetiches” personales
-el collar envuelto en tus pies colocados en esa postura que me recuerda unas manos unidas en una plegaria, envueltas en un rosario expiatorio-
y vas tú y lo cuelgas!.
la verdad que me he reído, creí que iba a ser aburrido con tanto dedo -yo no soy fetichista de los pies- pero con ese final, me he reído mucho.
si, qué bueno lo de THC…muy diver…y buena voz…si señor!
Esto está cada vez más animado, noraboa Susana, menudo foro ![]()
…siempre me ha interesado lo de las bolas chinas, y lo voy dejando pasar…mmm, tendré que hacer algo, je.
Chulo el montaje de Tiberio, sisi.
Con tanto código HTLM en el melón primero había leido las dos rameras>/i>,también debido al salto cuando carga la página.Promete ,me dije,creí que el Viejo cabalgaba de nuevo.
Comprobé que no,los dos remeros,… gays…estos terminan beneficiandose a Víctor…Laura dandose al orujo por las aulas de la Academia…pero no,,era Carmen.
Hace años,mantuve con una cuñada una conversación sobre el asunto este.Le pregunte si le ponían los asuntos sáficos.Me dijo que no,que los gays en fornicio puro y duro sí.Conteste que a mí sí me ponían los lésbicos.Tal vez sea porque del repertorio sexual lésbico un hombre siempre puede aprender,a la par que suavizar “sus caricias”.Por aquella época había visto las edades de Lulú,que también ella era seducida por el capítulo sonoro de los hercúleos homosexuales que dura diez, quince, con suerte veinte minutos.
A lo dicho por Wendy es una mezcla cultural-sensorial.Todavía la gente no ha acabado de asumir el hecho
homosexual,cosa que antaño,muy antaño era practica habitual
(Grecia) y tolerada (Roma) dentro de nuestro entorno cultural,hablo.Sensorialmente los hombres no me atraen,pero como dice un amigo cuando le mandamos a tomar por culo:”no me mandeís tanto que a ver si me va a gustar y luego tendré que darme de cabezazos por no haberlo probado antes”
Gracias por las felicitaciones.Me viene bien tener que hacerlos para continuar motivado.
Wendy, ten en cuenta que somos distintos no solo en el tema de las fantasias
no tienes porque darle mas vueltas somos muy distintos y unos tienen fantasias de un tipo y nosotras de otro tipo…………
¿Como es que todavía nadie envió imagen de un piraguista?
Ahí va una:
http://www.juegosyolimpicos.com/wp-content/uploads/2008/08/david_cal.jpg
Y otra:
http://www.diarioya.es/store/fotonoticia_20080822095633_500.jpg
En hora buena a TCH, a Tiberio y a Susana Moo, y a Lipa Benet por el post anterior (muy bueno)
Es que, a pesar de la “vena feminista”, esto del bloque ellos y nosotras, sobre todo en ciertos aspectos, me parece un poco ficticio, un tanto fingido, aunque estoy de acuerdo con tierna en que somos distintos y variados, quizá más entre personas que entre sexos, como a menudo pensamos, aunque no dudo de que habrá muchas similitudes también.
Definitivamente si a Zeltia y Andrés en cuanto a que en la iconografía gay los cuerpos están más cuidados (quizá demasiado para mi gusto), y que el porno mayoritario está tan escandalosamente dedicado a los hombres que ellas son casi imposibles y ellos,….alguno es lo peor para la líbido que he visto, yo así ya no me conncentro.
Lo de la mezcla cultural-sensorial que apunta Tiberio me da más que pensar. Y lo de la influencia de la religión me lo da todo que pensar…la invisibilidad tiene sus ventajas, y la sobre-exposición sus claros inconvenientes.
Muy bueno y excitante el relato de Susana.
(Más tarde, en casa, escucharé el audio de THC, no me lo pierdo).
A mí también me excita ver a dos hombres teniendo sexo, sobre todo cuando son hermosos. Se me vienen las imágenes de Brokeback Mountain (la de los vaqueros gay), de Ang Lee, con Heath Ledger y Jake Gyllenghall, qué pasión, qué urgencia visceral!
Aunque creo que lo que más me excita es eso mismo, la pasión y la urgencia, más que las características de los personajes, pueden ser dos hombres, o dos mujeres, una adolescente con un viejo, dos viejos(hay una peli alemana muy buena)…
juani di CUAL peli. -soy aficionada al cine. y al cine erótico no le hago ascos.
(el porno no me gusta. llamrle cine a eso sería, cuando menos una exageración, creo yo)-
Zeltia, ahí van los datos de la pelí que acá, en Montevideo, Uruguay, promocionaron como “Una película de sexo en la tercera edad” y que nombraron (como en Argentina):
“Nube 9: nunca es tarde para amar”/Wolke 9 (Alemania, 2008); director: Andreas Dresen.
Nos gustó mucho. Salimos con las pupilas dilatadas. Que la disfrutes.
Zeltia, a mí tampoco me gusta el porno (aunque tengo que ver algo de esta Erika Lust).
“Nube 9: nunca es tarde para amar”/Wolke 9 (Alemania, 2008); director: Andreas Dresen.
Nos gustó mucho. Salimos con las pupilas dilatadas. Que la disfrutes.
Gracias juani, intentaré, como Zeltia, conseguir la peli. Me interesa, siempre digo que el mayor tabú que hay en referencia al sexo es el de las personas mayores, especialmente el de las mujeres “añosas”.
En relación a Erik Lust y su cine, le hice una entrevista
Estoy más contigo Wendy, que contigo tierna, en éste debate, nada de bloques, aquí somos individuos, cada cual con sus filias y fobias.
Y estoy con sexoamorycintasdeblogs: ¡Menudo foro!
Mikel, Carla, Chousa, sempre me río con vuestros comentarios.
Andrés, me alegra muchísimo – muy especialmente- verte por aquí.
Pumpido, creo que no he escrito nada nunca sobre rameras, será que no me inspiran lo suficiente: sexo libre y gratuito, como la enseñanza, como la sanidad.
Un guiño especial a Tiberio (ya te lo dije Tiberio, me emociona tu generosidad) y THC (parece que gustó el audiorrelato, eh?)
[...] Ismael y Samuel no tienen ni un pelo ¡ni uno! En todo el cuerpo, ni por delante ni por detrás, ni en la cabeza, ni en los hombros ni en la monumental espalda, barbilampiños sus duros culos, imberbes sus musculados pechos, lisas las tabletas de chocolate de sus abdominales que bajan sin obstáculo piloso pubis abajo hasta la curva de sus príapos, calvos por excelencia. [...]
[...] hora de que espabile y un revulsivo le viene de perlas, el dramón se mastica en la mesa de los macizos remeros Ismael y Samuel, porque el forzudo Samuel, alias Kinki, está impactado con lo que mira, con mucho [...]
[...] desgracia de Ismael, Kinki está al nivel cuatro, homosexual flexible de segundo grado. Debido a lo bien servido que está de macho, su interés por el sexo opuesto va in crescendo. Ultimamente, cuando inserta el manubrio entre las [...]








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No me excita tu relato hoy, pero es comprensible: soy heterosexual. Me excita mucho imaginar a dos mujeres, con lo cual entiendo que te inspiren los remeros.
Siento que Carmen es muy Susana Moo hoy.
¿Para cuándo dos remeras? con e o con a