Contos colorados. Narracións eróticas de tradición oral.
Considero que el gallego es un idioma especialmente modulado para el erotismo. La sensualidad aflora constantemente en el habla, la tradición oral es riquísima en expresiones picantes y en metáforas sexuales, además de estar onmipresente de forma implícita o explícita en el extenso repertorio de canciones populares gallegas. Como guinda, el gallego utiliza permanentemente la retranca para expresarse, humor irónico que dice sin decir, es un modo de expresar las ideas que me parece que casa como anillo al dedo para abordar la temática sexual.
Pese al gran potencial que tiene el gallego como lengua para comunicar la sensualidad, hay poquísimo editado. El libro Contos colorados, editado por
Xerais es la excepción. Es un libro muy cuidado con ilustraciones de Lázaro Enríquez. Las historias – que algunas son breves como chistes- fueron recopiladas por Xoán Cuba, Antonio Reigosa e Xosé Miranda. Su lectura, amena, me resulta algo vetusta, con un humor simplón, muy centrado en parodiar al clero como forma de erotismo subversivo. Son cuentos que me interesaron más como documento histórico que por su capacidad de encender mi cuerpo o mi mente. Como ejemplo, copio uno de los más cortitos:
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Dous tetos
A muller chamábase Maruxa, e él Pepiño e estaban na cama, xogando. Entón díxolle o home:
- ¡Ai, Maruxiña, se tiveses catro tetas dábaslle de mamar ó becerro!
E contestoulle ela:
- ¡Ai, Pepiño, e se ti tiveses dous tetos non me facía falta o do criado!
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Me encanta escribir erotismo en gallego, aunque en castellano me siento más suelta debido a que mi educación académica -y la mayor parte de mis lecturas- han sido en castellano. Pese a ello, el único libro que tengo editado: Fantasías Eróticas para Paspallás lo abordé en gallego. Ahora me estoy planteando autoeditar los cuentos que escribí para el periódico Certo sobre distintas situaciones sexuales que viven personajes dependiendo de su profesión. Son historias de las que me siento bastante orgullosa. Antes de lanzarme a la autoedición me gustaría hacer un llamamiento a las editoriales gallegas a ver si alguna se anima. Como es bastante improbable, estoy traduciendo los textos al castellano, de modo que hago también un llamamiento a otras editoriales de cualquier otro lugar ¡a ver si alguna se anima! Mirad:
Traducciones de algunos de los cuentos eróticos
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Comentarios
Qué lástima no saber gallego… Pese a que algunas palabras las puedo entender, el resto, que al parecer son las principales, hacen que mi esfuerzo sea baldío.
Y esto no sólo con los textos, sino también con los comentarios, que vete a saber si estarán bien escritos… Ya tengo muchos problemas para leer textos en castellano por lo mal redactados que están.
En fin…
Cando descubrín eses contos teus, erotismo en galego, causáronne unha impresión enorme, nunca lera erotismo na miña ingua e chegáronme moitísimo. O teu galego é sinxelo, é bonito, tes suficiente formación para escribilo. Non o deixes, por favor.
La lengua erótica por excelencia considero que es el francés, dada su ingente cantidad de erotismo literario. Su tradición erótica literaria, comparada con el castellano ( con el gallego presupongo que más todavía) es monumental. No creo que haya idioma que les supere, salvo quizá el chino o alguna otra oriental, pero mis conocimientos no alcanzan a tanto.
Espero Susana que te publiquen, por el bien de la humanidad, tus cuentos están llenos de vida.
O erotismo está na pluma de quen o escribe e na mente de quen despois o interpreta cando o lee. As ferramentas empregadas, certamente, apórtanlle matices que poden redondear a tarefa.
Está clariño que Susana ten o don. Escriba en galego ou en castelán, logra encandilar os ánimos…e algo máis.
Ogallá tivese eu unha editorial. Penso que convencería ó consello de redacción. Material haino e, ademáis, percibo unha mente moi nova e virxe (falo da mente, non te me enfades jajaja), e con moitísimo percorrido para continuar encandilando.
(O final conto da mestra co King-kong, deuxoume bufando!. Nin retranca nin farrapos de gaita. Hai veces que é preciso ir ó gran).
Usté´ échele erotismo al gallego y al castellano que si no gana el mundo ganamos nosotros, tus lectores.
Un beso,
Jorge
Mis entendederas del gallego son de índole oral (por vía del orejo,aclaro) más que escritas,a grosso modo,por tres fuentes:
la televisiva más fácil de entender dada la dicción al modo castellano;la marina,crisol de variedades (un barco español sin gallegos a bordo,ni es barco ,ni es español);la natural,
menos urbanita y más rural,dificil de captar para mí.De las dos primeras dire que entiendo lo que mi interlocutor transmite,de la tercera a retazos.
El gallego escrito tendría que recitarlo en voz alta para su correcta asimilación,por fononimia con el castellano – tanto
moderno como antiguo – y algun que otro guiño al latín.
Susana,escribe como te venga en gana.
Por tí si tengo que aprender Klyngon ,lo aprendo.
Tratar con gallegas tratado he,pero no las he conocido (biblicamente),así que poco puedo aportar sobre el gradiente
erótico,que entre jadeos y chirridos,se pueda escuchar.
Estou convencida de que as editoriais galegas deberían atender esta solicitude tua. Como di Chousa, material vese que hai e a xuzgar polo seguimento, tamen penso que a calidade está desmostrada. Paréceme ben que fagas o chamamento a través da tua web, pero tal vez tamen podías acompañar a xestión enviando textos a algunha editora.
Seña como seña a cousa, ti non te desanimes. A min persoalmente gústame moito que por fin as mulleres poidamos ter referentes coma ti, que abordan o tema do sexo sen tabues nin florituras. Ainda que seguro que mais dun (e dunha) che atribuen cualificativos que se foses home non che endiñarían.
Que rollazo che soltei
ogallá que haxa sorte coas editorais, susana. os contos eróticos “profesionais”, eses en galego, linche algún, e están moi ben… e o que pasa que cando coñeces algo nunha lingua, ó traducilo sempre parece que perde…
sin embargo, a mí me ocurre algo parecido a tí con el castellano, tanto empujar con la lengua del imperio que terminé expresándome mejor en ella que en la mía propia.
quizá por eso, y porque los (pocos)amantes que he tenido utilizaban para el sexo la lengua castellana (también la suya) -quiero decir que también era su lengua (ja)- pues me parecen más ricos los textos eróticos en castellano.
el próximo amante que tenga debería ser galego falante, a que sí? (hay que explorar los idiomas que se conocen)
¡Ya está!,¡Albricias!…el título de tu próhimo relato:
El galego cunilinguante y la galega fellante escrito en ambas dos lenguas según se vaya desarrollando la trama.
Con cariño y sin ánimo de ofensa.
Aprecio mucho vuestras palabras de ánimo, pero Francisco, creo que te excedes un poco con eso de “bien para la humanidad”. Me doy con un canto en los dientes si, como dice Jorge, consigo que ganeis algo leyéndome, me doy con un canto en los dientes al ver que Wendy capta mi gusto por el erotismo cotidiano, que a Costamorte le emociona leer erotismo en su lengua y que al mismísimo Arturo le da lástima no poder entenderlo.
A.C.: sí hay gente que me pone calificativos, que presupone que soy una especie de obsesa sexual, es como si a Agatha Cristy le llamaran asesina porque le dio por escribir asesinatos.
Por eso, querido Chousa Es posible que además de mi mente, mi cuerpo sea también virgen. Un cuerpo virgen en una mente muy fantasiosa, … ¡ja!
Zeltia, tienes razón, los cuentos que escribí en gallego son más bonitos en gallego. E o do amante galego falante, mola, sin duda mola.
Igual que mola el título de Tiberio ¡fantástico!:
“El galego cunilinguante y la galega fellante”
Se han fijado vuestras mercedes en la imagen que lleva este post de Susana?. Pués resulta que viene a reconocer que los galaicos somos poseedores de la retranca, incluso de forma gráfica. Véase que el título es “Contos Colorados“; colorea en Verde ese adjetivo con objeto de matizar que -en realidad- los “contos” son …verrrrrrdessssss!
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Me fascina tu capacidad de ver en los detalles de la vida cotidiana el erotismo, aparentemente sin esfuerzo.
Se me hace raro leer en gallego, pues no tengo costumbre, pero me gusta, sobre todo algunas expresiones, y lo encuentro, en cierto modo, muy dulce.