¿Las mujeres fingimos?
Corría el año 1981, época de feminismos exacerbados en que las mujeres se replanteaban su educación sentimental. Lola Herrera, animada por la directora de cine Josefina Molina, exhibe ante las cámaras un profundo examen de su vida y de su sexualidad. Allí está también Daniel Dicenta, su exmarido. Hablan y discuten mientras repasan su vida en común. En la charla hay espacio para los recuerdos dulces y también para los más amargos. El clímax se produce cuando Lola confiesa, entre lágrimas, que ha fingido todos y cada uno de los orgasmos en todas y cada una de sus relaciones sexuales.
El resultado es la peli “Función de noche”, un impresionante documento de cine-verité. Menuda manera de salir del armario la de Lola. La cara de desconcierto de Daniel es un poema, flipa, él, ¡que siempre había tenido a Lola como una fiera en la cama!.Verlo ahí, al pobre hombre, dañado en su virilidad -después fue, además, vilipendiado como “cabeza de turco” del pésimo esposo amante franquista-, me resultó doloroso.
Para nosotras puede ser cómodo fingir. Si finges y te comportas en la cama como una gata multiorgásmica – como las de las pelis- seguramente él quedará encantado contigo, le parecerás una mujer maravillosa y mimarás su ego haciéndole muy feliz. Si estás enamorada, te encanta hacerle feliz, si no lo estás, guardará un precioso recuerdo de ti y hablará maravillas. A los hombres les encanta vernos orgasmar y a nosotras, por lo general, nos encanta encantarles. De vez en cuando representar un buen show de orgasmos es divertido, pero si se convierte en el pan de cada día entiendo que debe ser aburridísimo y un foco de insatisfacción al fin para ambas partes. Es muy tentador pero no es rentable, hay que tener visión de futuro. Una vez que se ha fingido con un hombre, se entra en una rueda de torpezas de la que es complicado salir porque él esperará siempre esa misma respuesta superlativa haciendo lo mismo al mismo ritmo y a ver cómo se mantiene semejante juego de rol.
Lola vivía, según deja ver, en una contradicción y llevaba un gran dolor, por ello confesó así, a lo bruto. La justificación que encuentro a ese comportamiento en la película es que quizá haya ayudado a otras mujeres a no sentirse bichos raros si se han dedicado a interpretar su placer.
Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.
Comentarios
[...] Susana Moo.Sigue leyendo en http://www.susanamoo.com/2009/11/%C2%BFlas-mujeres-fingimos/ [...]
Todas as mulleres finximos algunha vez. Por h ou por b. Tu finxiches algunha vez, Susana? E foi por h ou por b?. Gustariame conocer os teus motivos
(Esa misma foto xa a empreguei eu para algo similar: http://orecantopensamentos.blogspot.com/2009/09/interpretacion-libre.html )
¿los hombres fingimos?
¿Más de lo que parece o se comenta?
¿Por los mismos motivos que las mujeres, tal vez?
Perdón porque me ha quedado como un examen, pero bueno. vosotros me entendéis.
Como regla general, no es bueno fingir el orgasmo, entrás en ese espiral que comentaste, de frustración.
Hay que crear un clima de disfrute, de juego, donde si alguna vez no llegás, bueno, lo disfrutaste igual, sin drama.
Y no creo que se trate de puro ego masculino, sino de espiral de placer, a mí me da placer ver a orgasmar a un hombre.
He fingido con frecuencia, a veces, por temporadas, y nunca me descubrieron. O eso creo. Estareis pensando que qué desastre de relaciones y no, muy bien, muy bien. Aunque disfrute a veces el orgasmo tarda en llegar, entonces hago teatro pero no creo que sea malo, que esté mal. Nos divertimos.
Landainas!. Todos e todas levamos finxido emocións, que xa non sei se será incluso tan “delictivo” como finxir orgasmos.
O correcto é dicir que non está ben facelo; pero ás veces hai que actuar.
Eso sí, tampouco é cuestión de sobreactuar nin tampouco de representar sempre a mesma obra. Pero se unha vez hai que facer o paripé faise e aire do norte!. Finxir orgasmos toda unha vida case é peor que finxir vida durante todo un orgasmo…
Bicos sin finximentos
jaja, tranquilo Chousa. Está todo con bien fingir los orgasmos, cada uno hace lo que quiere, y si quieren confesiones, confieso que los he fingido, pero con algún amante ocasinal. Ok, con algún novio también, si estaba muy cansada y desconcentrada. Pero estoy probando otro camino que me resulta mucho más efectivo para mi placer: la sinceridad.
Mi consejo no conoce razones morales ni solidarias con el ego del amante ni políticamente correctas, sólo motivos prácticos, es lo que más le sirve a mi placer.
as primeiras finxidoras son as mulleres das fotografías,
que,
por suposto,
non estar a ter un orgasmo:
están a piques de estornudar! (¿certo susana?)
así que mirade que faciliño nos é ver… o que esperamos ver.
o de finxir emocións paréceme máis grave ca o de finxir un orgasmo (por compasión, ou para poder descansar cando alguén teimudo toma o asunto como unha cuestión de amor propio), pero o que me parece unha burla, son as “sobreactuacións” ¿non vos parece?
Confieso que alguna vez eh finguido un orgasmo(no me gusta hacerlo), pero la razón es que el chico no hace buen trabajo, uno lo intenta pero nada, por lo tanto fingo para que termine y no vuelvo acostarme con el.
que finjais me parece una falta de respeto. Como si fueramos niños qe no podemos prescindir del cupachús, las sobreactuaciones, fatal.
Lo que ha escrito Chousa me ha hecho pensar si, efectivamente, no será peor fingir las emociones. EN mi caso, debo decir que mi dificultad por expresar cualquier cosa hace que sea todavía más difícil expresar lo que no siento, así que la mayor parte del tiempo o lo que muestro es lo que hay, o no muestro nada…como un lienzo en blanco, como una pared.
Y no, nunca he fingido un orgasmo, y no sé por qué,…quizá prefería el descontento a la mentira.
Pero es un reflejo del resto de la vida. Prefiero una buen bronca a la mentira, sin querer con esto decir que voy por ahí diciéndole a la gente lo que no me preguntan. Sinceridad si, grosería, no. ¿Esa “diplomacia” entra dentro de la hipocresía, del fingimiento?, ¿el callar lo que piensas es falsear los sentimientos?.
Eso sí, ¡no en la cama!, si llego a tal grado de intimidad con alguien, con lo que me cuesta, no estoy dispuesta a decir: “si , mi vida, lo he pasado estupendamente”,…o “¡qué orgamos más bueno!”, si no es verdad. Llámame egoista. Pienso que si doy la intimidad que me cuesta, esta será real, pese a quien pese.
estoy contigo Wendy, no hay que ser falsas ni hipocritas en este tema, que muchas lo son, hay que ser sinceras y no fingir, al menos asi lo veo yo………
pero si nuestro chico nos brinda un orgasmo, no solo hay que celebrarlo sino decirselo
Tu lo has dicho… cuando la cosa forma parte de un juego, es más que divertido, porque echarle teatro nunca está de más, pero para todo, como tomar el papel de una actriz y representarlo con todo éxito… otra cosa es que el recurso del fingimiento sea cotidiano. Eso no.
Perdonad, pero… en fin, no puedo evitar opinar sobre esto, intentando provocar alguna reflexión…
Lógicamente hablo desde la teoría, claro. No tengo ocasión de llevarlo a la práctica.
¿Os habéis preguntado si realmente los hombres necesitamos que finjáis…? No sé, yo no pienso en vosotras como una máquina a la que hay que enchufar, pulsar botones, meter monedas, etc., para que respondáis automáticamente de una determinada manera…
Pensaría más bien en… bueno, no me sale la metáfora y sonará muy cursi, pero… en fin, en el cuerpo de mi pareja, con la que estoy en esos momentos tan especiales (programados o espontáneos), y en el que vierto lo mejor-mejor que puedo dar, hacer y provocar… intentar estar atento a sus posibles sugerencias, respuestas y demás… pero las claves son “mejor” y “máquina”: no me sentiré mal si no disfruta conmigo lo que debería disfrutar, ya que tendría lo mejor de mí; y ninguno de los dos somos máquinas que funcionan siempre igual, somos cuerpos humanos con momentos bajos y altos, que según circunstancias, responderán de un modo u otro al mismo estímulo. El cariño, la paciencia, la amabilidad y la comprensión deberían hacer el resto… “engrasar” (metáfora de máquina) la actividad para que el nivel de satisfacción sea lo más alto posible… pero sin “forzar” ni “presionar”.
Arturo, te contesté a un comentario que me hiciste en otro post que ya norecuerdo cual era.
y ésto que dices
me parece muy bien, estoy de acuerdo con todo.
pero te cuento que algun hombre hay que se toma el que su pareja sexual tenga un orgasmo como “un asunto de honor”,
y si encima es de los que aguanta sin correrse lo que no está escrito -que los hay-
y una tiene el dia “de no” (por lo que sea: problemas, tristeza, exceso de alcohol, desear que la persona fuese otra, en fin, qué te voy a contar)
te aseguro que esa mujer terminará diciendo que se ha corrido para poder cerrar las piernas y los ojos un ratito en toda la noche!!!!!
joder!
THC: ¿pretendes hacer una encuesta completa sin soltar prenda? Y sin embargo me interesa, mucho, lo del fingir masculino, sí sí.
En cambio un puñado de chicas cuentan su posición en estos teatrillos íntimos con oscilaciones desde el “no finjo” rotundo de Tierna, el “no” ocasional de Juani, el “no” relativo de fullmoon y el “no” congruente de Wendy, al “sí finjo” alegre de ana, el “finjo” inteligente de Lydia, el depende (de haches, de bes) de A.C., y el “por supuesto” liberador de zeltia (qué riquiños esos tipos que se toman el orgasmo femenino como un asunto de honor, … y qué pesadiños, a veces).
Los hombres tampoco opinan en manada aunque hay bastante consenso, Arturo no necesita esos fingires y lo razona muy bien, a Toño le parecen una falta de respeto y Tiberio considera que tiene recursos para detectar la farsa.
Pero hoy me quedo con la reflexión de Chousa, que viene sembrado el vecino de Antas del Ulla. Nos hablas de fingir emociones, tema en absoluto baladí, pero no conforme, te despides con esa frase que me impacta sin tener muy claro por onde vai o conto: “Finxir orgasmos toda unha vida case é peor que finxir vida durante todo un orgasmo”.
Puede que las mujeres finjan en la cama por motivos variados, tanto como los hombres finjen fuera de ella. Y, puestos a ser creativos, algunos nos volvemos mentirosos compulsivos a fuerza de escribir cada día.
Hola, a veces solamente tienes un mal dia y lo que quieres es acabar cuanto antes y según esté de entregado la pareja te parece pertinente o no. Hacerlo como rutina sí que me parece mal porque entonces creo que es un engaño premeditado.
Aunque si el hombre sabe de qué va la cosa lo más probable es que se dé cuenta de lo que pasa.
Cómo corres, niña. Me estaba pensando qué opinar al respecto y tú ya has contestado a los comentaristas. Me tienes estupefacto con tu creatividad. Me parece increible que saques cada dos tres días un cuento, una historia, una reflexión todas de índole sexual y que todas, absolutamente todas son, si no brillantes, al menos interesantes.
Indudablemente Afrodita te ha tocado con su mano, sólo deseo querida susana moo, que nos sigas deleitando mucho tiempo con tus cuentos. Temo que al ritmo que vas este fuego abrasador sea pronto ceniza … y me sería muy duro asimilar que susana moo ya no renueva su blog.
En cuanto a lo de fingir, considero que es fruto de la contraenseñanza de la pornografía y la ausencia de otras pautas más acordes con las necesidades femeninas -y masculinas-. La cantidad de mujeres con dificultades orgásmicas en consulta me lleva a pensar no sólo en la torpeza masculina si no también en las represiones encerradas en la psique femenina que castran el placer, represiones de las que no es es tan facilmente consciente. Por lo demás, estoy muy de acuerdo con Zeltia, en lo que el orgasmo femenino se ha convertido en cuestión de honor para muchos de nosostros, y de acuerdo con Chousa en que fingir emociones no es más que un primer paso para fingir orgasmos. Encantado estoy con Wendy, con amada y con Juani, que nos explican tan claramente su implicación en ésto, asunto que me intriga especialmente, pagaría por saber cuándo mis amantes han falseado su placer. Discrepo con Tiberio, yo no me considero capaz de diferenciar.
Un saludo, y lo dicho, Susana, dosifica tu creatividad para complacernos durante mucho tiempo.
Finjo siempre al principio con los amantes nuevos. Es que si no hay confianza, por muy excitada que esté, no me libero para correrme. Como dice Zeltia, alguno se lo toma como asunto de honor y yo quiero que se queden contentos si han sido amables y generosos. Por eso finjo, pero no me paso, uno o dos orgasmos por sesión ![]()
Pero mis relaciones no quedan dañadas, si la relación sigue, ya consigo orgasmar de verdad y ellos no notan la diferencia, al menos ninguno me lo dijo, aunque ahora que lo pienso, muchas veces los hombres intentan indagar, que les explique bien qué siento. Bueno, saludos a todos, soy comentarista habitual pero hoy ésto pefiero decirlo desde el anonimato, susana tú sabrás, pero no me identifiques, es lo bueno de internet.
Bienvenido Soros. Yo no sé si por escribir o por las circunstancias que me han tocado vivir, sí sufro el compulsivo hábito de mentir, aunque te diré que al desarrollar por escrito ideas y sentimientos, al profundizar en los deseos humanos, creo que me engaño menos a mí misma, en relación a ese fingir emocional al que hacía referencia Chousa ¿No crees?
De modo, Sr. Pumpido -gracias por la preocupación- creo que tengo todavía bastante carrete. Mi sueño aquí, en Erotómana, es (no recuerdo si ya os lo he comentado), escribir 1001 cuentos, emulando a Scheherezade, la esposa del sultán que le emanoró para siempre con sus historias, y salvó de ese modo creativo su pellejo.
Con vuestra compañía y con comentarios sinceros como el de amada, como el de mujer, espero conseguir mi cometido.
El comentario de “mujer” está buenísimo. Me recuerda (y esta es una asociación personal) que los sexólogos recomiendan a las mujeres preorgásmicas (aquellas que todavía no han experimentado orgasmos) acompañar las sensaciones de placer con movimientos de caderas y gemidos, una especie de fingimiento o actuación del orgasmo para permitir mantener y aumentar la excitación y llegar, finalmente, a desinhibir el reflejo orgásmico.
Cuando se finje porque habitualmente no se tienen orgasmos me imagino que se termina cayendo en utilizar este recurso continuamente para contentar a tu pareja o para no contar tus problemas o por lo que sea.
Pero no tiene porque ser todo tan grave ¿es que nadie ha contado una pequeña mentira?
A ver, Zeltia (y todas las demás)…
Si vuestro hombre os desea y os hace arrumacos, y vosotras no estáis por la labor… podéis elegir “sí” o “no”. El respeto y el cariño deberían ser suficientes motivos para que él considere vuestro “no”, y se resigne, quedándose abrazado a vosotras, o retirándose al baño con una foto vuestra o revista en la mano, o al ordenador con un rollo de papel de cocina.
Pero en sentido contrario… los hombres no podemos “fingir”. Si se nos pilla en el momento conveniente, con las insinuaciones adecuadas (no tienen porqué ser siempre las mismas… de ser así, primer error, porque se convierte en rutina), nos aprestamos felices al juego.
Pero si no respondemos o no tenemos ganas… ¿qué? ¿”fingimos” interés y placer con el órgano abatido? ¿seríais capaces de calmar vuestros ardores sólo con nuestras manos y bocas movidas por el cariño y humor (en el mejor de los casos)? ¿o en el peor, con indiferencia, desinterés y rutina? ¿os retiraríais a desahogaros con un juguete íntimo…? ¿mmm…?
Hace años, poblaba una breve fantasía erótica en la que mi pareja y yo estamos en la cama. Estoy leyendo y ella acaba de acostarse. Toma la iniciativa, intentando excitarme. Al principio no le hago caso y la rechazo con suavidad. Pero ella insiste. Entonces la miro a los ojos y me pierdo en la profundidad de su deseo. Lanzo un resoplido.
“-Cielo… estoy cansado” -musito a modo de disculpa.
Pero ella insiste, mordiéndome y arañándome.
“-Cielo, estoy cansado” -repito, con más firmeza.
Ella se alza, con chispas en los ojos. Capta la “determinación”, y se sienta con las piernas cruzadas, un poco altanera y desafiante.
-”¿Y qué? El otro día yo estaba cansada, te lo dije, y aún así me follaste hasta quedarte satisfecho.”
(¿Inicio de discusión de pareja? pensaréis vosotras… Esto se pone interesante: a ver quién gana y quién pierde, ¿no…? Morbosas, que sois unas morbosas… pero por ahí no deberían ir los tiros). Mantengo mi relajación y sonrío con picardía, lo que la exaspera.
-”¿Qué? ¿esto es gracioso? Para mí no lo es… estoy harta de…”
Antes de que se embale, pongo mi mano sobre su rodilla y aprieto con calor.
-”Cielo, sólo he dicho que estoy cansado, nada más.”
(¿Descolocadas…? Bien, porque ahora viene lo mejor)
-”Hazme tuyo si eso es lo que quieres. Pero yo no me voy a mover lo más mínimo. Me estimularás hasta que se ponga tiesa, si es preciso me meterás una caña por el culo y soplarás con fuerza, y cuando esté listo, me montarás, golpearás, gritarás… te desfogarás a gusto. Soy todo tuyo. Pero, repito, yo no me voy a mover. Sólo caricias, besos y poco más. Y cuando termines y estés satisfecha, puede que tome yo la iniciativa y me ponga encima de ti hasta estar yo satisfecho…”
Y entonces, doy rienda suelta a mi imaginación sobre lo que me haría, cómo me excitaría, la postura, su requerimiento de caricias y besos, cuál sería su actuación conmigo, cómo llegaría al orgasmo…
Arturo, a tu comentario -muy entretenido y divertido- sólo voy a responder a esta frase: Si vuestro hombre os desea y os hace arrumacos, y vosotras no estáis por la labor…
verás, arturo, la cosa no es cómo empieza, si no cómo acaba…
se puede empezar con mucha animación, y aún así “ésa vez” traer el orgamos camino largo, o incluso perderse por el camino. si el compañero sexual tiene la suficiente madurez como para entender que no es por “nada que él no esté haciendo bien”, no pasa nada. el juego sexual es satisfactorio en sí mismo, aunque no haya orgasmo, pero como ya repetí, no todos los hombres lo entienden.
arturo, justo cuando “das rienda suelta a la mimaginación”, vas y te frenas de contar?
susana los comentaristas nos estamos subiendo a la parra!
¿? Zeltia, no estoy muy seguro de qué quieres decir exactamente con “…y aún así ‘ésa vez’ traer el orgasmos camino largo, o incluso perderse por el camino…”. Le daría varios significados, pero estoy un poco confuso.
El resto sí lo entiendo ;D Y por supuesto, te respondo:
“Justo cuando ‘das rienda suelta a la imaginación’, vas y te frenas de contar?”
Ahí esta el juego: ¿qué haríais vosotras…? No pretenderéis que responda yo a esta pregunta, ¿no…? Ya lo he hecho, pero en mi intimidad, de un modo que sólo satisface a mi ego. Sólo son fantasías de vaho, de esas que calientan un instante y después se disuelven en el aire.
Si a su majestad la reina del amor carnal Susana Moo no le importa, claro… Si así fuera y lo manifestara con una mórbida respuesta, podéis ir a mi humilde blog…
arturo pues siento “la confusión”, pero ya bastante me desnudo aquí.
permíteme que me deje puesta la neglillé.
Pues ¿qué puedo decir ante una respuesta tan… sugerente y femenina? Con mucho gusto me quedo con la confusión… deja que te vea bien, preciosa… date la vuelta… mi zona preferida de vuestros cuerpos son los traseros y espaldas… como soy tan feo, estoy acostumbrado a veros marchar… ;-D
si quiero teatro,pago una prostituta.me parece que una persona que supuestamente te ama o le gustas,no debe fingir.lo mas importante es la sinceridad.
Igual que fullmoon, confieso que he fingido cuando tengo prisa. Es muy cierto también lo que dice Soros. Y bueno, estamos acostumbrados a mentir y fingir en muchas otras áreas y es igualmente aceptado por la sociedad. Los modales son una muestra, esos me hacen sentir mucha culpa así que los evito. Prefiero ser natural y decir las verdades de una manera que no hagan corto circuito.
El hombre siente mucho miedo de que la mujer finja el orgasmo porque considera que está en juego su virilidad; quizás, porque ingenuamente piensa que el orgasmo femenino es igual al suyo y con esa perspectiva limitada, además, de la falta de empatía algunos llegan a creer que (entre otras cosas) con diez minutos se alcanza la ataraxia sexual empleando los movimientos de un pequeño martillo percutor (qué puede ser que lo consigan, proezas mayores se han visto con menos medios)y esto los convierte en meros expectantes de una respuesta afirmativa por parte de su compañera como si ella fuese una máquina tragaperras que a veces da premio y otras te regala un ‘game over’… Aún así y en mi opinión, el problema real radica en una falta de comunicación entre los amantes: Si fuesen lo suficientemente sinceros para hablar sin miedo de lo que desean, de lo que les gusta y de cómo conseguirlo el hombre no intentará convertirse en un exagerado ‘sex machine’ y la mujer no será una edulcorada multiorgásmica. Posiblemente, todos serán más felices.
RSS




El quid de la cuestión está en el siguiente párrafo:
Una vez que se ha fingido con un hombre, se entra en una rueda de torpezas de la que es complicado salir porque él esperará siempre esa misma respuesta superlativa haciendo lo mismo al mismo ritmo y a ver cómo se mantiene semejante juego de rol.
Personalmente creo que fingir un orgasmo se da en aquellas
parejas en las que llegar al culmen del coito se da rara vez.
En ese caso,la mujer por regla general,se puede fingir.Si en al primera vez tu contincante>/b> llega al orgasmo,creo que en las siguientes estás capacitado para discernir realidad de ficción.
No obstante,a priori,por el método el dedete en el ojete podemos calibrar la veracidad expresiva del contrincante.
He de decir que en asuntos de alcoba las damas primero también.