El mono desnudo. Desmond Morris
“El Mono Desnudo” es un estudio antropológico sobre nuestra especie. Un análisis del comportamiento y de la evolución genética del mono al sápiens. Explica por qué nos quedamos sin pelo, por qué los pechos de las mujeres han crecido tanto, por qué las mucosas de nuestros labios se han dado vuelta y la respuesta es que todas estas mutaciones se produjeron por y para el sexo. El humano -y la humana- somos el animal más sexual con una gran diferencia cuantitativa y cualitativa.
Morris, zoólogo, asegura que nos fuimos haciendo lascivos por necesidad de adaptación: cuando el mono se hizo cazador se vio en la necesidad de actuar en grupo, debía cooperar y desterrar la rivalidad que suponía la existencia un macho dominante, jodedor de todas las hembras. Para favorecer esta cooperación de machos, nada más efectivo que el que cada uno dispusiese de su hembra: un modo de evitar líos. Para que esta relación se mantuviese más allá de la época de celo y cría comenzaron a copular cara a cara y con ello apareció el enamoramiento, y el gran lazo afectivo que nos une a nuestra pareja.
Que seamos tan sensuales, además de enlazarnos a nuestro cónyuge mediante el deseo, nos puede llevar, como de hecho nos lleva, a desear a otros individuos. Para evitar una promiscuidad no favorecedora de la familia como empresa de cría y control social, el mono pelado ideó formas morales represoras de esa sexualidad bulliciosa.
Me interesó mucho este análisis antropológico sobre nuestra sexualidad. Mi resumen es cojo y escueto, pero el libro es de lectura sencilla al tiempo que esclarecedora.
Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.
Comentarios
En relación coa fama das gatas, penso que ven dada polo batifundio que fan unha parella de gatos “namorándose”. Pero se o gato é tan “gatilleiro” e veloz, non é de estrañar que as humanas sexades moito máis activas. Para gloria e disfrute voso e…noso!.
Voume que é hora de misa…
Bicos do mono pelado da Chousa
Tu entrada es para mis ojitos lectores, mi mente feminista, mi corazoncito enamorado y mi clítoris activo como… agua de mayo en este agosto calenturiento. Lo digo porque vengo de leer barbaridades, de esas firmadas por científicos, que intentan convencernos de que el deseo masculino es superior al femenino y que por tanto mucho menos controlable… las mujeres en cambio seríamos más frígidas y comerciaríamos a nuestro favor con las “raciones” de sexo que suministraríamos a nuestros desgraciados y animalescos compañeros a cambio de favores, dinero, regalos y acciones a nuestro favor en general.
Tiene tela, pasen y lean :
http://prostitucion-visionobjetiva.blogspot.com/2009/07/las-dinamicas-sexuales-entre-machos-y.html
No, si al final todo tiene su explicación… y es más simple de lo que cabría esperar.
La Semiótica también tiene algo que decir sobre esto, ahora. Pero me temo que a mí no se me entiende o no lo sé explicar…
No he leído “El mono desnudo”, pero me da que es una interpretación más de la evolución humana, ceñida a hechos verídicos, sí, pero, como todos los datos históricos, susceptibles de diferentes opiniones e hilvanados.
Por cierto, y desde la confianza que creo me tienes y con todo el cariño que te tengo, esta entrada se puede malinterpretar: das a entender que todos los machos son competitivos por naturaleza, que las hembras están a disposición de los machos para evitar que compitan entre sí, y por último, “Para evitar una promiscuidad no favorecedora de la familia como empresa de cría y control social, el mono pelado ideó formas morales represoras de esa sexualidad bulliciosa.”, es muy grave, porque suena a que se justifica el forzar a las hembras contra su voluntad… Que las “formas morales” no son represoras per se, sino que creo que forman parte de ese intento de armonía y respeto en el seno de la tribu…
Mi querida Susa, en el informe ese antropologico dice algo respecto a esa frase de : “me la pelo más que un mono”.
Totalmente de acuerdo con tus tesis, ya me gustaría comentarte más sobre mis teorias al respecto, pero me acaba de sonar el pinganillo, estoy de guardia.
Bsos.
Para visión científica más actualizada de este tema te recomiendo la visión del Amor de Eduard Punset.
Besos, UHL
y además el macho hjumano no tiene ventosas en el pene, ni nosotras tenemos que andar maullando todo el día
ahora en serio: el libro lo leí hace mil años, supongo que entonces no estaba muy motivada, ý lo leí más por “moda”, que cuando era joven me influía mucho. que le vamos a hacer! todos tenemos nuestro pasado oscuro

RSS




[...] Susana Moo.Sigue leyendo en http://www.susanamoo.com/2009/08/el-mono-desnudo-desmond-morris/ [...]