crisis
Cuanto menor es la necesidad de una especie de ganarse el sustento, mayor es el esmero en la corte nupcial. Los animales que viven en entornos ricos y que nadan en la abundancia desarrollan cantos, plumajes, bailes o ritos de lo más extravagantes y sofisticados.
Mirad la espectacular corte del ave del paraiso del documental “Tierra: la película de nuestro planeta” dirigida pr Alastair Fothergill y Mark Linfield.
Ahora los humanos parece que estamos en crisis. Habrá que dejarse de melindradas, abandonar perfumes, sedas, golosinas, espumosos y alta corsetería: follemos en pelotas pues.
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Comentarios
Ojalá fuera tan sencillo… quiero decir, la danza nupcial del ave del paraíso. Porque los humanos lo tenemos muchísimo más complicado para encontrar pareja…
Y la crisis también afecta a nuestra líbido: si no se tienen las cuatro o cinco patas básicas donde montar el proyecto de nuestras vidas (salud, trabajo, casa, amigos y pareja), el sexo cae por sí mismo y se convierte en algo que cojea o cuelga de mala manera, algo superfluo, frívolo, prescindible y hasta desagradable.
los momentos de crisis son necesarios…bien, no son bienvenidos, pero si son necesarios.
Fijaos que en los momentos de crisi, el arte, o mejor, las artesm siempre han brillado. Eso es porque a falta de lo material o de otras cosas, se agudiza el ingenio…en todos los campos…así que en el sexo…por qué no va a ser así????
bsos cálidos de verano para todas y todos.
Pois eu non renuncio aos melindres nin ás melindradas. Que non necesariamente teñen que ser caras para resultar excitantes…
Totalmente de acuerdo con lo que dice Susana.
En los momentos de necesidad se prescinde de abalorios y alajas que disfrazan a los banidosos, y se nos ve a todos tal y como somos. Todos somos como somos, tenemos nuestras preferencias, preocupaciones, y somos afines con unos si y con otros no.
Desgraciadamente, el dinero puede disfrazar a las personas, o cambiarlas sin que ni siquiera ellas mismas se den cuenta. Pero cuando el dinero desaparece, la mentira acaba, cada cual es como es. Por suerte o por desgracia esto hace que parejas que se veían con los ojos de las apariencias se rompan en mil pedazos, pero por el contrario las parejas que se quieren por ser como son cada uno se unen aun más.
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Discrepo con tu apreciación.El cortejo a tu pareja, no depende del estado de la cartera sino del cariño que tengas hacia esa persona.Como decía mi abuela:Si no hay para caviar,se toma mortadela…que lo importante, es la compañía.Un saludo