Mi vida secreta. Anónimo.
“Mi vida secreta” es un legado literario impresionante que escribió un anónimo victoriano a lo largo de su vida con pasmoso tesón, centrado en un único interés: sus vivencias sexuales. La edición de Tusquets ofrece una selección de esa ingente cantidad de narraciones de cópulas contadas en primera persona por el protagonista, Walter, caballero que, de ser cierto todo eso que explica, era un portento.
Sea autobiográfico o fantasioso, “Mi vida secreta” es un libro interesantísimo por lo que nos muestra del sexo en la Inglaterra represiva, tremendamente moralista, donde escandalizaba el solo hecho de nombrar los órganos sexuales.
Me impresionó mucho adentrarme en la sexualidad de ese caballero inglés del siglo XIX; las relaciones con sus criadas -abusivas-, el modo que utiliza para seducirlas, cómo percibe él la sexualidad femenina, los cánones estéticos – inmensos traseros de nalgas blancas y coños muy, muy peludos-, o sus aspiraciones perversas en los burdeles que frecuentaba.
El protagonista no se describe en ningún momento, yo me lo imaginé como un ególatra encorbatado, que me resulta repugnante por momentos, con esa sexualidad tan manipuladora, cruel e infantil, pero me hace gracia su cinismo, y desde luego me dejó impactada su obsesión por narrar una y otra vez montadas y cabalgadas, desde un punto de vista masculino hasta la médula.
Ian Gibson tiene un estudio excelente: “El Erotómano” en el que trata de dar luz a la autoría de “Mi vida secreta”, y creo que da con el quiz. No digo nada por ahora, semejante análisis concienzudo de Gibson tiene derecho a una reflexión aparte, ya os contaré.
Mientras tanto, copio un párrafo de “Mi Vida Secreta” en la que el riguroso Walter hace una alegoría al coño con una curiosa clasificación final:
No hay visión más exquisita y voluptuosamente excitante que la de una mujer bien formada, sentada o tumbada, desnuda con las piernas cerradas, oculto su coño por los muslos y sólo indicado por la sombra proveniente de los rizos de su toisón, que se espesa al acercarse a la parte superior del templo de Venus, como si quisiera ocultarlo. Entonces, a medida que sus muslos se abren suavemente y la raja en el fondo de su vientre se abre ligeramente con ellos, aparece el crecimiento de los labios, surgen el delicado clítoris y las ninfas, se ve el incitante tinte rojo de toda la superficie, y el conjunto queda enmarcado por el cabello rizado, suave y brillante mientras por los alrededores no hay sino la carne suave y marfileña del vientre y los muslos, que le proporcionan el aspecto de una joya en un estuche. Los ojos del hombre nunca podrán descansar en un cuadro más dulce. Entonces, cuando los muslos se abren para el abrazo del hombre y el coño se muestra en toda su longitud y anchura, rojo y brillante con humedad y lujuria, viéndose todo menos el extremo inferior donde se encuentra la entrada para la polla, que está parcialmente cerrada por las marfileñas nalgas y parece de un rojo más oscuro por la sombra donde se encuentra, expresando el secreto y la profundidad del tubo donde ha de hundirse la polla, y donde penetra, se endurece y palpita, emite y se reduce mientras su propietario casi se desmaya por el placer que recibe y da. ¿Hay alguna cosa en este ancho mundo comparable a un coño? ¿Cómo puede un hombre dejar de sentir curiosidad, deseo y encanto en él?
En esos momentos mi cerebro gira con visiones de belleza y placer pasadas, presentes y futuras. Mis ojos cubren todo el espectáculo desde el ano hasta el ombligo, el coño parece investido de belleza seráfica y ser un ángel su poseedora. Por eso incluso ahora puedo contemplar los coños con todo el júbilo de mi juventud, y aunque haya visto mil cuatrocientos, desearía ver mil cuatrocientos más.
Sobre la fisonomía de los coños y sus capacidades para dar placer creo que sé tanto como la mayoría de los hombres. Fisiológicamente pueden dividirse en cinco clases, pero un coño puede compartir las características de una, dos o más, especialmente por lo que respecta al desarrollo de clítoris y ninfas. Los clasifico del siguiente modo: 1) coños perfilados limpiamente; 2)perfilados con bandas: 3) labiados con volantes; 4) labiados finamente; 5) de labios llenos, y 6) respingones.
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Comentarios
Coa única i exclusiva finalidade formativa que me embarga, estimo que ese libro debería (se non ven xa) acompañado de imaxes que vaian ilustrando as definicións que considera o autor…(e que lle estou dando voltas e non atino a imaxinar que quer dicir cando define un como “respingón”).
Chousa pisoume o comentario!
ia dicir eso mesmo.
(mais que nada para ver en cal de eles podía clasificar o meu, sempre o podía mencionar cando algun home me dixese “cuentame algo más de tí”)
ENTRE TUS PIERNAS
Puedo conocer ese olor húmedo, salino, a la distancia. Puedo cerrar mis ojos y negarme a ver tu figura para estar de pie y sentir el olor de tu sexo entre la muchedumbre. Puedo vagar entre miles de fragancias y no perder el apetito insaciable que han producido tus labios. Esos mismos que escudriño en las noches de soledad entre mis falsos recuerdos. Los mismos que despelleje una y otra vez con mi lengua buscando el olor, ese maldito olor que me condena de por vida al infierno. Puedo vagar entre miles de ellos, entre las putas buscando tu sexo, tus labios, ese olor a salinidad y sangre que ha preñado la matriz de mis recuerdos.
EDGAR SOLIS RIOS
[...] azotainas, ¡dadme el humor fino y perverso de Vargas Llosa!, dadme al victoriano obseso de “Mi vida secreta“, dadme -incluso- el gusto ingenuo de Louÿs por lo lésbico, o la fijación anal de [...]
Me encantó lo que escribió Edgar Solís el 14 de Octubre. Celebro el arrebato de tu letra.
Saludos desde Puerto Cabello. Venezuela.

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Apesar da dificuldade do idioma para entender tudo (entendo castelhano mas ainda não o domino totalmente), foi o suficiente para perceber que esse deve ser um excelente livro
Beijo doce