Cita a ciegas, esta vez sí
Dicen las buenas costumbres que el hombre ha de cederle el paso a la mujer en todas las situaciones salvo en una: al subir escaleras, porque si ella lleva un par de peldaños de adelanto, las posaderas femeninas quedan a la altura de la mirada indiscreta de él y esto puede abochornar a la señora. Pues bien, él me cedió el paso escaleras arriba y yo no me sentí abochornada ni siquiera cuando las yemas de sus dedos rozaron mi pierna falda arriba. El cosquilleo nervioso que erizó mi piel me aseguró que la química funcionaba y ya mi cuerpo respondía ¡Ay qué dicha! Mi cuerpo se encendía con vivas llamaradas. Y el de él.
No me voy a enrollar explicándoos como se sucedieron las entradas y salidas
que acometimos, las humedades y las posturas; la anatomía humana es la que es y todos conocemos ya la mecánica de la cópula, pero sí diré que su pene resultó ser muy inquieto y ergonómico, que el señor se soltó con soltura, con desparpajo en mi piel y que el encuentro fue chupado: una naturalidad pasmosa, teniendo en cuenta que nos habíamos visto las caras por vez primera hacía no más de diez minutos y que esto era una extravagante fantasía cosida con letras e ideas.
Me regaló fuegos artificiales y yo se los regalé a él. No me resultó difícil abrir mis piernas, frotar mi pubis con el suyo, entregarle mis senos, ofrecer mi lengua, pero … mi mirada permaneció tímida, el contacto ojo con ojo es el más íntimo de los contactos: mi alma me la reservo.
Disfruté de la compañía, me lo pasé bomba y aunque la cita fue a ciegas, casi me quedo bizca.
.
.
(Aquí os conté un intento fallido)
Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.
Comentarios
Para que logo digan que segundas partes nunca foron boas…
(Gustoume o da intimidade da mirada. Boeno, qué carallo! gustáronme máis cousas das que deixas intuir; pero esa quedou moi bonita)
Bicos birollos
Hainos que teñen sorte! O tipo moi galego non era (por aquilo de que un galego nunha escaleira non se sabe se sobe ou se baixa). Este gabeaba!
Este relato non di case nada, pero dispara tan ben a imaxinación! E outras cousas…
El defecto que le encuentro yo a poner en práctica las fntasías con desconocidos, es que esos partenaires improvisados quieran reescribirme el guión.
Vaya, no habia yo pensado en la ergonomia de una polla, pero ahora que lo dices es cierto que siendo la naturaleza sabia esta diseñada para las cavidades mas infinitas.
Es cierto una complice mirada es un acto más intimo que el polvo mas estridente.
Por aquí también … las temperaturas se mantienen altas! … y por la parte que me toca … te doy un beso … a ciegas …já!
Susana: soy Juan, de Fragmentos da Galaxia. Quiero enviarte un video que me imagino que te hará gracia. ¿Puedes darme una dirección de e-mail? Escríbeme a juanblv82@gmail.com.Saludos.
[...] y he hilvanado un puñado de cuentos propios: Celadores, Guay, Simpatiquilla, Eva, Silvia y Silvio, Cita a ciegas y Mis pies. También ajenos: Putas de fin de siglo, Mi vida secreta y en gallego: san Antonio, [...]
Enhorabuena por el relato y por el encuentro, seguramente fue igual de gratificante para ambos y sobre todo lleno de un placer…….desconocido

RSS


[...] Susana Moo.Sigue leyendo en http://www.susanamoo.com/2009/06/cita-a-ciegas-esta-vez-si/ [...]