Archivo de mayo, 2009
Las tres hijas de su madre. Pierre Louÿs
Me encanta la literatura erótica de calidad y ese es el caso de Louÿs (1870-1925) del que resalto su poesía lésbica, de la que he encontrado una buena recopilación aquí.
En “Las Tres Hijas De Su Madre” el autor narra las peripecias sexuales de unas estupendas chavalas, aventuras contadas en boca masculina, para lectores con gustos típicamente masculinos.
Son mujeres, todas ellas, bellísimas de una bonitura sin par, de labios
sensuales y húmedos, ojos vivos de mirada enigmática y con una personalidad donde predomina la cándida cachondez, damas que, sin perder su inocente elegancia, dilatan todos los agujeros de su cuerpo con una elasticidad asombrosa y fuera de todo parangón.
Pierre Louÿs consigue hacerme sonreir, pues tiene un gran sentido del humor, pero en “Las Tres Hijas De Su Madre” me resulta cansina la repetición de encuentros sexuales del protagonista con una madre y sus tres hijas.
Hoy en día creo que sería imposible que Louÿs publicase, debido a su evidente pederastia, pues dos de las hijas son jovencísimas y, desde luego, su lectura no es apta para todas las sensibilidades, sin embargo se trata de un clásico y está editado por la Sonrisa Vertical, número 7.
Copio un párrafo demostrativo del estilo:
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cita a ciegas
La cosa empezó como de chiste, le conocí en facebook bajo mi pseudónimo habitual y me gustó su pinta y su planta; parecía pasional y me dejé engatusar. La verdad es que ya llevaba ganas de salpimentar mi vida erótica, así que le propuse un encuentro a ciegas en un hotel. Sin demasiados dimes y diretes.
Se entusiasmó pero no le hizo gracia lo de a ciegas, él quería ver mi linda carita antes de lanzarse a una cita sensual. Pero yo no estaba dispuesta a dejar pruebas gráficas de mi rostro, así que le envié foto de mis nalguitas y de alguna otra curva de mi fisonomía. Si quería chicha, tendría que arriesgar. Me gusta la gente osada y no se me ocurre mejor aventura que el encuentro íntimo con un cuerpo nuevo.
No dudé que arriesgaría y puse mi fantasía a funcionar, comencé a elaborar mi sueño como me gusta hacerlo, sin escatimar en imaginación e ilusión.
Me entusiasmé ante la idea de un encuentro con un extraño: dos desconocidos dedicados al hedonismo sin mayores intenciones que darse gusto y me apliqué laboriosamente a la organización, como a una masturbación lenta y pausada.
Primero busqué en mis libros imágenes eróticas para mostrarle, señalando con marcador las pinturas que hacen referencia a fantasías similares a la nuestra, y seleccioné tres relatos sensuales para leerle y romper el hielo, derretirlo. Imaginé los distintos tempos que se alternarían y pinché música adecuada, esa que te lleva a alcanzar el estado mental de deshinibición y entrega.
¡Qué emoción! Me chifla el vino criado en roble.
Me compré un vestido precioso que se anuda a la nuca y deja los hombros al descubierto. Y una pulsera de tobillo plateada con cascabeles chiquitos. Conseguí un carmín color fresa idéntico a la laca de uñas con la que adornaría los dedos de mis pies y mis manos. Y caí en la tentación de pagar una brutalidad por unas braguitas culotte con lacitos en los bordes.
Mientras yo me entusiasmaba soñando que te soñarás, él insistía: que quería foto, que no era justo que yo conociera su rostro y él no, y bla, bla, bla … Yo, por supuesto, terqueando: que no, que no y que no.
Pues se obcecó, el tipo se encabronó y no aceptaba mis condiciones, erre que erre con la obsesión de dar el visto bueno por anticipado y ya me empezó a parecer un pelma, un tostón falto de coraje. El muy tonto chafó el juego. Margaritas a los cerdos.
¿Sabeis? La próxima vez cobro, y muy caro. Debí darme cuenta antes.
Como hicieron las meretrices romanas, que se entregaban de forma amateur a los hombres, tendría que convertirme en prostituta y actuar entonces como está tacitamente pactado y aceptado en la sociedad.
Si le hubiese pedido un buen pico no hubiese desconfiado, pero una mujer que se entrega gratis sigue siendo sospechosa … o peligrosa …
La fantasía sigue virgen. Valoro candidaturas.


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