Oración
Doy gracias por mi tacto, por poder sentir la dureza de la verga entre mis manos.
Doy gracias por mi olfato que me permite absorver la esencia invisible de la verga que sostengo entre mis manos.
Doy gracias por la vista, y con ella, la posibilidad de mirar esta verga perfumada que sostengo entre mis manos.
Doy gracias por tener sentido del gusto, y con él, la suerte de saborear esta verga perfumada, que miro, paladeo y sostengo entre mis manos.
Doy gracias por mi oido que me permite escuchar los sonidos acuosos de esta verga perfumada, que miro, paladeo y sostengo entre mis manos.
Y doy las gracias, emocionadas gracias a la vida, por dotarme de fantasía e
imaginación para, en caso de no disponer de la hermosa verga perfumada, de sonidos acuosos que miraría, paladearía y sostendría entre mis manos … disfrutarla de igual modo (o casi).
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Comentarios
tampoco nos pongamos estupendas! una verga en sí misma poca cosa es. Necesita que quien la lleva sepa contribuir a crear una atmósfera sexual, y a la vez tenga soltura para desplegar las destrezas intuídas y las aprendidas.
con nuestra imaginación esas mañas son siempre las adecuadas, faltaría más
En el convento de este no creo que tengan problemas si se les pierde el badajo.
En la imagen está para tocar a muerto, no quiero ni pensar cuando tenga que tocar a rebato.
Besitos.
Y… ¿a quién das gracias, por curiosidad? ¿a Dios, al papa, a Buda, a Alá, a Krisna, a…? Me gustaría saberlo, para pedirle que me envíe a una buena moza…
[...] es, como corresponde, la polla. He abordado tal apasionante asunto desde muy variados aspectos, poéticamente, metafóricamente, literariamente, fantásticamente, excéntricamente, místicamente, etc., etc., [...]

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Tremenda pecadora me vas a rezar tres salves a cuatro patas y un ave maria en posición del misionero, y si sigues con esos pensamientos tan impuros te voy a tener que castigar con un cilicio por detras, mientras me suplicas que te rece un credo con lengua.