Mis queridos pajeros
Pese a que pocas imágenes me resultan más apetecibles que un hombre en soledad con su falo erecto entre las manos, el miembro duro, apretado entre los poderosos dedos, pese a que me encanta imaginar a los varones en tales menesteres, soy contraria al abuso de la masturbación masculina básicamente porque me entristece el derroche de semen en soledad.
Además, el exceso puede resultar fatal, según advierten las sabidurías ancestrales tántricas indias y taoistas chinas.
Copio un párrafo de “El Tao de la Salud, el Sexo y la Larga Vida”, de Daniel Reid, editado por Urano.
El cuerpo debe invertir una gran cantidad de esencia y energía para reponer totalmente las reservas de semen y restablecer el correcto equilibrio hormonal tras una eyaculación, Cuando la frecuencia eyaculatoria excede a la capacidad del cuerpo para reponer plenamente el semen, el hombre experimenta cansancio crónico, disminución de la resistencia natural, irritabilidad y otros síntomas de deficiencia de esencia y energía. Además, pierde el interés sexual por su pareja, que muy bien puede sentirse con ganas de más acción. Es cierto que los adolescentes y jóvenes de veintipocos años son capaces de reponer el semen más de prisa de lo que pueden gastarlo, pero la idea de que esta capacidad se mantiene indefinidamente a lo largo de la vida adulta es completamente errónea. Son las mujeres, no los hombres, las que poseen una potencia sexual “inagotable”. Las mujeres no pierden al eyacular, el orgasmo no les quita el impulso sexual ni el interés después del “Primer acto”. El celibato, por otra parte, tampoco es una buena solución, ya que priva a los hombres de los beneficios terapéuticos de la estimulación sexual. La respuesta está en el control de la eyaculación. Las relaciones sexuales frecuentes con pocas eyaculaciones mantienen el interés del hombre por el acto y también su capacidad para continuar indefinidamente, hasta que su compañera esté plenamente satisfecha.
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Comentarios
Mucísimas gracias, Nacho Arres, por tu generoso ofrecimiento. Me pensaré el modo en que me puedes hacer llegar tan precioso fluido. Mientras, tú ve llenando el botito.
Siempre textos muy acertados … La verdad que sí, que me gustaría siempre “derrocharlo” con una mujer … pero a vezes las ocasiones o no existen, o no se dan, o a la pareja no le van las ganas … o cuando me dá unas ganas locas de coger no la tienes al lado y entonces, en esa ocasiones…que bien que sabe hacerse una pajeretada…que sublime gusto llegar y ver estrellas….imaginando universos vulvares …
Besos imaginarios
Susana:
Siempre tan acertada. La verdad es que una paja es triste, a veces necesaria, pero triste y añora la presencia de un alma que sienta con la misma intensidad. La diferencia entre el sexo y el erotismo comienza en dejar de hacerse pajas y atreverse a sentir intensamente, a arriesgarse a realizar fantasias. La energía se acumula. El erotismo intenso, es energía.
.. tanto como derroche …. Derroche a mi sugiere un significado de algo inútil, que no vale para nada. Y el goze que me doy a mi mismo cuando mis manos gobiernan mi polla, y se tensiona todo el cuerpo, y al final parece como si se te escapara la vida a espasmos, …. y ese semen que vierto en soledad es, como si dijéramos, la constatación de mi goze.
Ahora bien, entre cuando me lo hago yo, me lo hace ella, o cuando entierro mi polla entre sus piernas abiertas, yo lo tengo claro. Las tres son gozosas, y probablemente cada una tiene su momento y sus circunstancias, pero el placer de correrte entre las piernas de una mujer, enterrado en sus muslos y amarrado a ella, a sus pechos, … para mi no tiene parangón.
“Pese a que pocas imágenes me resultan más apetecibles que un hombre en soledad con su falo erecto entre las manos, el miembro duro, apretado entre los poderosos dedos, pese a que me encanta imaginar a los varones en tales menesteres, soy contraria al abuso de la masturbación masculina básicamente porque me entristece el derroche de semen en soledad”.
Buenísimo. Buenísimo, buenísimo. Pero a mí ver a un tío masturbándose mira que me pone…
As pallas son un magnífico entrenamento que, como mal menor, efectivamente conleva a un derroche que ben podía ser aproveitado.
E seguramente os mestres do Tao atinan cando falan do autocontrol do macho nas suas corridas para poder satisfacer á femia con máis profusión de envites. Xa,xa; oi que carallo!; todos asinaríamos por ese autocontrol.
Pero mentras non acadamos eses niveis mentalistas tan interesantes, coido que o palleo como entrenamento, tamén pode servir para -cando menos- paliar a eiaculatio précox. Que xa é algo, ou?
Pues parece que KaMa, Stef, B y Chousa insisten en los beneficios de su placer privado, de su gustito íntimo … y parece que a Alba, a Abriéndome y a mí misma nos anima imaginaos…
Pero sed precavidos chicos, no derrocheis vuestro polen dorado.
No. No estoy de acuerdo. Y la ciencia cada día lo deja más claro. Pero la sexualidad en nuestro “sistema” se guía aún demasiado por lo “emocional” y obvia lo “racional”.
Susana,sigo sin considerarlo un derroche (y no sólo porque lo utilice para llenar el frasco).La expulsión del liquido elemento que acompaña a la explosión de placer no deja de ser la muestra tangible de un viaje interior a otra dimension llamada orgasmo.Sin entrar en valorar la cantidad de juegos que se pueden hacer con el esperma,creo que la primera finalidad que le dieron los dioses a tan apreciado elemento “diamantino” fué el de prueba irrefutable de haber alcanzado el placer máximo.
Estimada Susana: disiento una vez más. Si nos guiásemos por lo racional, con los medios anticonceptivos que hoy hay, le dedicaríamos al sexo el mismo tiempo y la misma energía que a comer. El mundo sería otro, tenlo por seguro. Los pocos (y malos) follamientos sólo conducen a conflictos (mentales, bélicos y físicos). Es emocional que alguien se crea que alguien, por el simple hecho de follar con él, le pertenezca. Racional no parece, ¿verdad? Pues así está el mundo.
parece que nacho tiene en muy alta estima su propio semen, hasta el punto de guardarlo en tarritos -imagino que en la nevera, porque no quiero ni imaginar el olor al destaparlo para añadir el de la última corrida- y hace muy bien. pero parece excesivo suponer que la eyaculación tiene como finalidad constituir como prueba irrefutable del placer máximo.
Es, cuando menos, exagerado
claro que, puede ser un recurso literario.
oh oh como me divierto.
[...] de cabeza, que qué hacer con el chupito seminal para mejorar la elasticidad de la piel, que si la contención masculina es fuente de [...]
[...] estás en la dicotomía entre “pajas sí, pajas no”, aquí un párrafo de una teoría que dice no. Las teorías que dicen sí, corren de vuestra cuenta. Como siempre, vuestras experiencias -en este [...]

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Entiendo tu lamento por el derroche de litros y litros de semen gastados en nuestras pajas…pero el goce que produce tal practica no es comparable a nada en el mundo.Ni el sexo oral,ni la penetracion produce el mismo placer que la autoestimulacion,básicamente porque nadie como uno mismo sabe dónde,cuando,ni el ritmo que te proporciona más placer.
Respecto al despilfarro de tan apreciado liquido,contarte que durante un mes estuve almacenando la leche de mis pajas en un bote cerrado,como juego sexual….si te apetece puedo llenar otro y me haces el seguimiento