El olor de ellos
El perfume de la intimidad me ha defendido de la pestilencia exterior.
Los efluvios de su cuello tibio, de sus axilas limpias o de su sexo me han protegido contra la fealdad y el miedo.
Pero la estrella de las fragancias, el olor cumbre todopoderoso, es el que desprende su falo después de haber estado chapoteando en mis humedales. Cuando sale de mí, se han mezclado, unido, combinado y agitado nuestros fluidos y el batido resultante es una amalgama excelsa capaz de noquear de éxtasis a todo un campo de fútbol de gentes de mínima sensibilidad olfativa.
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Comentarios
Como me gusta tu lenguarar….yo no lo diria mejor….tengo esa imagen muy presente y “oliente” …..pero yo…de las humedades mutuas … en ella….
Besos picarones
Este blog comienza a ser para mi una fuente de inspiración rebosante… ¡Más carbón para mi máquina de hacer historia! ¡Y para más cosas! ¡Ah, muchas gracias por el enlace! Y digo yo… ¿cómo no has comentado hasta ahora en mi blog? Te espero…
Besos
El olor de esa unión, de esa mezcla tan particular, es algo único, que se guarda como un recuerdo invisible y a la vez inolvidable… Dicen que los mejores recuerdos se guardan en los olores…
Es un olor muy característico, pero en cada persona tiene una nota diferente y siempre inolvidable.
Besos
Obrigado pola visita ao meu blog. Alédome gostases da entrevista do Xornal
Encantado de coñecer este espazo que visitarei asiduamente.
Un saúdo.
[...] la posibilidad de disfrutar en exclusiva de la porra, sin contar con su amo, después me dio por su olor, e incluso he reflexionado sobre la posible evolución genética de ese siempre tan enigmático [...]

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Después de haber estado chapoteando en los humedales (hahaha, genial), el olor es mérito de ambas partes, y nunca mejor dicho…
Besos…