Bolita
Me han regalado un cachorro de perro precioso: “Bola” le llamo porque es una pelotita de pelo gris sedoso del tamaño de mi puño -soy de mano pequeña-.
No se separa de mí, me ha adoptado como su mamá. Es feliz cuando juego con él y la verdad, me lo paso genial con el cachorrillo. Es un encanto lleno de ternura y alegría. Estoy como loca con él, es tan activo y cariñoso que no concibo mejor compañero.
No le dejo dormir conmigo porque temo aplastarle, pero por las mañanas permito que venga a mi cama, él brinca ansioso detrás de mis pies descalzos cuando le voy a buscar porque ya sabe que vamos a jugar, menudo instinto tiene mi Bolita. Alegra mis despertares como nadie, dejo que corretee por las sábanas desordenadas, con el peligro de que se caiga y se lastime, pero no suele ocurrir, todo su afán está en trepar encima de mi cuerpo y olisquearme aqui y allá.
Me troncho de risa ¡es tan chiquitín! ¡Qué bonito es mi Bolita! Escalar por mí es todo un reto para él, me hace cosquillas con sus patitas de uñas delicadas. Para él mis curvas son valles y montañas. Mordisquea mi piel sin pudor alguno. Es una tontería pero verle tan inocente paseándose por mi cuerpo desnudo me emociona. No tiene prejuicios, ¡el muy sinvergüenza intenta acceder a cada sitio…! Y cuando encuentra alguna prominencia adecuada, trata de mamar, todavía conserva ese instinto. Las zonas velludas de mi cuerpo llaman especialmente su interés e intenta escarbar. Me dan verdaderos ataques de risa ¡qué gracioso Bola, tan afanado en descubrir mi cuerpo! Yo le aparto, y le digo: “¡Ahí no, Bolita, ahí no!”, pero basta que le diga eso para que se empeñe en intentarlo una y otra vez. Es un testarudo, tiene carácter, yo creo que va a ser un buen perro guardián, pero ahora es una mata de pelusa fina que no tiene credibilidad ninguna con sus ladriditos ahogados.
Me gusta acariciar su cuerpecito caliente. A él le chifla mi vibrador de dedo, se pone todo loco, todo excitado, mueve tanto la cola que se cae para los lados torpemente. Me inserto el artilugio en el dedo corazón y cosquilleo su vientrecillo ¡Cómo se emociona! Le ladra, le gruñe, intenta morderlo… hace cabriolas y piruetas, se pone tan nervioso que acaba poniéndose pesado y me veo obligada a bajarle de la cama, para poder relajarme en mi despertar perezoso, para poder evadirme y liberar mis propias necesidades como mujer, mis ansias solitarias…
Bueno, no tan solitarias, porque cuando Bolita escucha mis suspiros, él mismo se lamenta, dando saltitos, intentando trepar a la cama para hacerme compañía.
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Comentarios
Hola, al igual que tú, participo en los Premios 20 Blogs, aunque en la categoría de mejor blog en versión original. Está en gallego, pero se entiende.
Sólo te pido que visitas el blog http://alareiramaxica.blogspot.com/ El blog toca diversas temáticas y tiene además mucha música y enlaces.
Si después, crees que soy merecedor de tu voto pues vótame. Sino, no me votes.
Recuerda que no te puede gustar lo que no conoces, así que prueba, sólo prueba, a visitar el blog
Un saludo y te deseo mucha suerte en los Premios a ti también.
Anda que no tiene suerte el tal bolita. Corre que te corre, bota que te bota, chupa que te chupa. y claro, con tanto jolgorio qué va a hacer una… pues relajarse. Yo me suelo relajar mucho. Creo que es bueno.
Yo tengo un perro que se llama braulio y que está aquí a mi lado. Él es más bien un madurito elegante y educado que gusta a todas la perras del barrio. Hasta las perritas más ariscas y señoritingas se dejan besar la trufa por él. Las dueñas se sorprenden porque hace años que no hacen caso a un macho y, sin embargo, mi braulio les despierta el apetito. Sabe como oler a cada una.
Está hecho un canalla mi perro.
juas, juas, juas. Mira, es lo que ma ha salío del tirón.
Besitos.
Me encantó la forma en que te vas describiendo a ti misma, Susana… manos pequeñas, pies descalzos en sábanas desordenadas (y que imagino tibias y perfumadas, como si estuvieran recién asoleadas, aunque no lo digas), promontorios adecuados, zonas velludas…, despertar perezoso… por desgracia, los cachorros crecen rápido
¡Una caricia para la Bolita! ¡Che, que no tienes remedio! Incluso con Bolita y utilizando artilugios de satisfacción sexual. Bien lo dice Lydia, que se esperaba un post de “zoofilia” y casi… ¡jajaja! Amiga, lo cierto es que a mi me pones las “bolitas” de una manera…
Besos para ti y para Bolita otra vez
PD. Con vibrador de dedo y perrito, igual me has dado ideas para una próxima entrada. Ya se verá.
Muy interesante tu blog, llevo varias horas disfrutando de él, te invito al mio, aunque no es erotico, a veces juega con ello.
http://www.diariodeunhippie.com
kisses!!
Soy más de gatos que de perros, pero no me ha importado leer cómo lo vives, y es que de cachorros, todos son tan majos..
Y en los demás temas, coincidimos en algunas erotomanías, hehehe…
Gracias por tu comment, nos vemos, beijos…
[...] Ayer encontré una que casa como anillo al dedo con mi “Bolita”. Desgraciadamente desconozco la autoría del pintor, pero es fantástico que alguien pincelara mis palabras sin haberlas leido, quizá antes de haber yo nacido. He cambiado la imagen que tenía por esta nueva, mirad: Bolita [...]
A esta fecha ya Bolita debe ser adulto. ¿Que tal te avienes con el hoy día? Sería bueno saber como comparte tu desnudez.
Bolita ya no tiene el privilegio de pasearse por mis sábanas: es un toro.
Gracias Jose, por tus comentarios.

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Al principio pensé que ibas a contar un relato de lo más zoofílico… y al final en cierto modo lo ha sido, pero tan tierno otra vez, que me ha encantado, porque ha sido un juego divertido y cariñoso, el de dos juguetones…