“Arremángate”, me dice
A mi amante le gusta ver cómo mis brazos le acarician. Esto dicho así parece cursi, pero realmente lo que le maravilla es ver mi brazo agitándose mientras la mano rodea su tenso miembro. Se pone todo colorado, solazándose extasiado en las muñecas finas, en los antebrazos, en la doblez del codo, en las carnes más blandas del interior, en la curva firme del hombro, en los deditos intentando abarcar el grueso tallo…
“Arremángate”, me dice, y yo ya sé qué busca el muy bribón.
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Comentarios
Entoces que trabaje esa mano hasta hacerle enloquecer… porque si lo hace tan bien, seguramente puede ser tan excitante como el hecho de recibir el placer directamente.
Ocilobrepil:
Claro que puedes pensar en mí, puedes incluso manosearte pensando en mí… pero desde luego has de saber que no soy yo, es solo una imagen que proyectas. Y me encanta que proyectes.

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Aprecio el gusto de tu amante Susana, sin duda me siento muy identificado con él. A mi me proporciona un gran placer que mi verga, gruesa y que también enrojece, sea acariciada con suavidad, energía y gracia por una mano femenina. Y el colmo del placer llega cuando me chupetean al tiempo los pezones que tan sensibles tengo. ¡¡Puedo alcanzar el éxtasis durante largo rato!! ¡¡Ay, Susana Moo, pienso en ti!! ¿Puedo?