Archivo de 22 octubre, 2008
“Arremángate”, me dice
A mi amante le gusta ver cómo mis brazos le acarician. Esto dicho así parece cursi, pero realmente lo que le maravilla es ver mi brazo agitándose mientras la mano rodea su tenso miembro. Se pone todo colorado, solazándose extasiado en las muñecas finas, en los antebrazos, en la doblez del codo, en las carnes más blandas del interior, en la curva firme del hombro, en los deditos intentando abarcar el grueso tallo…
“Arremángate”, me dice, y yo ya sé qué busca el muy bribón.

RSS




