Archivo de 18 octubre, 2008
Calentadnos la oreja
Somos poquitas pero tenemos mucha suerte. A nosotras no nos vuelven
locas tanto los tiarrones musculados con sonrisa fosforescente como
aquellos otros eruditos y elocuentes. No nos ponen tanto los ricachones
con sus cochazos, ni los poderosos con sus guardaespaldas como los
inteligentes de conversación amena y reflexiones divertidas. A nosotras
se nos moja el coño calentándonos la oreja.

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