Archivo de octubre, 2008
Bolita
Me han regalado un cachorro de perro precioso: “Bola” le llamo porque es una pelotita de pelo gris sedoso del tamaño de mi puño -soy de mano pequeña-.
No se separa de mí, me ha adoptado como su mamá. Es feliz cuando juego con él y la verdad, me lo paso genial con el cachorrillo. Es un encanto lleno de ternura y alegría. Estoy como loca con él, es tan activo y cariñoso que no concibo mejor compañero.
No le dejo dormir conmigo porque temo aplastarle, pero por las mañanas permito que venga a mi cama, él brinca ansioso detrás de mis pies descalzos cuando le voy a buscar porque ya sabe que vamos a jugar, menudo instinto tiene mi Bolita. Alegra mis despertares como nadie, dejo que corretee por las sábanas desordenadas, con el peligro de que se caiga y se lastime, pero no suele ocurrir, todo su afán está en trepar encima de mi cuerpo y olisquearme aqui y allá.
Me troncho de risa ¡es tan chiquitín! ¡Qué bonito es mi Bolita! Escalar por mí es todo un reto para él, me hace cosquillas con sus patitas de uñas delicadas. Para él mis curvas son valles y montañas. Mordisquea mi piel sin pudor alguno. Es una tontería pero verle tan inocente paseándose por mi cuerpo desnudo me emociona. No tiene prejuicios, ¡el muy sinvergüenza intenta acceder a cada sitio…! Y cuando encuentra alguna prominencia adecuada, trata de mamar, todavía conserva ese instinto. Las zonas velludas de mi cuerpo llaman especialmente su interés e intenta escarbar. Me dan verdaderos ataques de risa ¡qué gracioso Bola, tan afanado en descubrir mi cuerpo! Yo le aparto, y le digo: “¡Ahí no, Bolita, ahí no!”, pero basta que le diga eso para que se empeñe en intentarlo una y otra vez. Es un testarudo, tiene carácter, yo creo que va a ser un buen perro guardián, pero ahora es una mata de pelusa fina que no tiene credibilidad ninguna con sus ladriditos ahogados.
Me gusta acariciar su cuerpecito caliente. A él le chifla mi vibrador de dedo, se pone todo loco, todo excitado, mueve tanto la cola que se cae para los lados torpemente. Me inserto el artilugio en el dedo corazón y cosquilleo su vientrecillo ¡Cómo se emociona! Le ladra, le gruñe, intenta morderlo… hace cabriolas y piruetas, se pone tan nervioso que acaba poniéndose pesado y me veo obligada a bajarle de la cama, para poder relajarme en mi despertar perezoso, para poder evadirme y liberar mis propias necesidades como mujer, mis ansias solitarias…
Bueno, no tan solitarias, porque cuando Bolita escucha mis suspiros, él mismo se lamenta, dando saltitos, intentando trepar a la cama para hacerme compañía.
“La vida sexual de Catherin M.” Catherin Millet
Catherin Millet es otra de las mujeres que tuvieron el gusto de narrar su biografía sexual. Su caso llama especiamente mi atención porque lo hizo sin esconderse bajo un seudónimo, siendo además una mujer conocida en el panorama artístico francés. Además de ir literalmente a pecho descubierto -en la portada del libro aparece la imagen de su torso desnudo-, sus placeres son bastante transgresores y su afición la llevó a disfrutar de un hombre tras otro en orgías multitudinarias donde casi siempre ella era la única mujer. Copio un párrafo donde explica el pan de cada día de su rutina sexual.
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genitales masculinos y morfo-determinismo
¿Se puede saber cómo son los genitales de un hombre observando el resto de su cuerpo?
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genitales femeninos y morfo-determinismo
¿Se puede saber cómo tiene la vulva una mujer observando el resto de su cuerpo?
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Miedo a volar. Erika Jong
Miedo a volar, hito de los años setenta y de la revolución feminista es un dechado de ingenio y de frases llenas de humor. Sin embargo, pese a que la narradora habla de sus fantasías y experiencias sexuales con toda franqueza, sin tapujos, no me ha resultado un libro eróticamente excitante, sino una especie de diario psicoanalítico de una mujer luchando por emanciparse de una serie de roles a los que obligaba la sociedad americana de los sesenta- setenta. Copio un párrafo donde la protagonista justifica la consiguiente decisión de serle infiel a su marido.
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Voyeur V
(…Continuación de voyeur IV)
Por fin sucede algo: él se levanta, se sube los pantalones haciendo hincapié en lo molesta que le resulta la ropa a su miembro viril. Parece que tiene un bicho vivo en el centro de sus piernas y camina escarranchado. Va a la cocina, vuelve con un refresco y se lo tiende a su mujer, que ahora se suaviza toda y le responde con una sonrisa encantadora, no sabría decir si por el bicho o porque tenía sed.
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“Arremángate”, me dice
A mi amante le gusta ver cómo mis brazos le acarician. Esto dicho así parece cursi, pero realmente lo que le maravilla es ver mi brazo agitándose mientras la mano rodea su tenso miembro. Se pone todo colorado, solazándose extasiado en las muñecas finas, en los antebrazos, en la doblez del codo, en las carnes más blandas del interior, en la curva firme del hombro, en los deditos intentando abarcar el grueso tallo…
“Arremángate”, me dice, y yo ya sé qué busca el muy bribón.
Almejas ricas en oligoelementos
Hace unos dias salía una estadística que afirmaba que el semen de los gallegos es el mejorcito de España. Hice una referencia a ello aqui. Hoy publican otra que afirma que las gallegas somos las más satisfechas sexualmente (ver).
Reflexionando, he llegado a la conclusión de que esto se debe al buen sabor de nuestras almejas.
Recuerden que Galicia tiene más quilómetros de costa que el resto de la península junta gracias a nuestras rías sinuosas, y recuerden que están plagadas de los bivalvos más sabrosos del planeta ( almejas, berberechos, mejillones, croques…). Recuerden también que Afrodita se alimentaba de estos frutos marinos (afrodisiacos) y de hecho, surgió del mar en una concha. O sea que, como lo que se come se cría, nuestras almejitas están para chuparse los dedos Y los varones locales lo saben, se las comen, se les llenan los testículos de semen de alta calidad… y nos tienen contentas, claro.
Warm up. Benedicte Martin
La nueva colección de bolsillo bookpocket edita libros eróticos en formato sencillo y económicos de precio. De los que he leido, me ha gustado “Warm up” de Benedicte Martin, una francesa que, pese a ser joven, modelo, Dj y filósofa, escribe muy bien y sus cuentos son divertidos y originales. Copio un párrafo de uno de ellos: “El arca de Noé”:
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Calentadnos la oreja
Somos poquitas pero tenemos mucha suerte. A nosotras no nos vuelven
locas tanto los tiarrones musculados con sonrisa fosforescente como
aquellos otros eruditos y elocuentes. No nos ponen tanto los ricachones
con sus cochazos, ni los poderosos con sus guardaespaldas como los
inteligentes de conversación amena y reflexiones divertidas. A nosotras
se nos moja el coño calentándonos la oreja.





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